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“Un sueño de vecinos que se convirtió en una escuela”: el CFP N°401 celebró sus 40 años

La institución celebró ayer con un acto en La Siempre Verde. Hoy capacita a unos 1.000 alumnos por año en 76 propuestas formativas.

Con un fuerte sentido de pertenencia y una mirada puesta en su historia, el Centro de Formación Profesional N°401 de Ingeniero White celebró ayer sus 40 años de trayectoria educativa y de capacitación para el mundo del trabajo.

El aniversario fue conmemorado con un acto realizado en el salón de La Siempre Verde, que reunió a autoridades educativas, civiles y municipales, alumnos de distintos cursos, vecinos y vecinas de Ingeniero White y Bahía Blanca, además de exdocentes y personas que tuvieron un papel destacado en la historia de la institución.

El origen del centro se remonta a 1985 (foto), cuando vecinos e instituciones de Ingeniero White se reunieron en el marco de los preparativos por el centenario de la localidad y comenzaron a darle forma a un proyecto destinado a brindar formación en oficios.

Ese sueño se concretó el 18 de septiembre de 1986, cuando quedó oficialmente inaugurado el entonces CFP N°51, que con el tiempo pasó a convertirse en el actual CFP N°401.

Los primeros cursos funcionaron en distintos espacios de la comunidad. En la Biblioteca Mariano Moreno se realizaban las inscripciones y allí quedaron como testimonio de aquellos comienzos una mesa y un armario que actualmente forman parte de la vitrina del museo de la institución.

Las primeras propuestas fueron dos cursos de costura y uno de electricidad. La instructora Mabel Ponce dictaba costura en la Delegación de Ingeniero White; Adelina Godino hacía lo propio en el Club Huracán, mientras que Daniel Navarro estaba a cargo del curso de electricidad en dependencias de la Prefectura.

Año tras año, el centro fue ampliando su propuesta y acompañando las transformaciones de Ingeniero White, el crecimiento del puerto y la instalación de nuevas empresas en el polo industrial de Bahía Blanca.

En 1990, la sede se trasladó a Casa Puerto, donde funcionaron oficinas y aulas de mecanografía, además de talleres de herrería, soldadura, mecánica y costura.

La posibilidad de contar con una sede propia comenzó a tomar forma en 1994. Las gestiones de la Municipalidad de Bahía Blanca y el aporte de la empresa Cargill permitieron avanzar con el proyecto y el 1 de julio de 1996 se inauguró el edificio de avenida Dasso 3475 y Santiago Cabral.

La nueva sede contaba con cuatro aulas, dependencias administrativas, un taller metalmecánico y sanitarios. Allí también se conformó la Asociación Cooperadora, que desde entonces se convirtió en uno de los pilares de la institución, inicialmente presidida por Omar Belmar.

En aquellos años, los cursos de herrería tuvieron además una participación particular en la vida de la localidad: sus alumnos realizaron la totalidad de las tradicionales cantinitas de la calle Guillermo Torres.

La institución siguió creciendo durante los años siguientes. En 2000, por iniciativa de Ezequiel Crisol, se comenzaron a dictar cursos en el Sindicato de Empleados de Comercio, entre ellos vidrierista, gastronomía y computación.

En 2008 se inauguraron el aula de cocina modelo, el aula de informática y el aula multimedial, ampliando las posibilidades de capacitación y acompañando los cambios tecnológicos y las nuevas demandas del mundo laboral.

En 2012, la Asociación Cooperadora comenzó a participar del programa Creciendo en Comunidad, impulsado por la empresa Profertil. Más adelante, en 2018, se cercó y rellenó el patio de la institución y, en 2019, se realizó una plantación de árboles.

La historia reciente también tuvo momentos difíciles. En 2025, la inundación marcó un antes y un después para el CFP, que debió afrontar tareas de recuperación y reconstrucción. Sin embargo, la comunidad educativa volvió a ponerse de pie y continuó adelante con sus actividades.

En el marco de los festejos por los 40 años, en abril de este año se inauguraron nuevas máquinas de última tecnología para el área de gastronomía -una sobadora, una amasadora de 50 kilos y un horno convector-, con aportes de Profertil y Mega.

Además, el 12 de julio se realizó un Reencuentro en la Cocina del Museo, que convocó a vecinos y exalumnos y tuvo una importante participación de la comunidad. La jornada incluyó también una venta de tortas organizada por la Asociación Cooperadora.

Una historia con nombres propios

Uno de los momentos centrales del aniversario fue el reconocimiento a quienes formaron parte de las distintas etapas del CFP.

Entre los exdocentes y referentes presentes estuvieron Carlos Grecco, primer director de la institución; Carlos Gianetti, inspector de Formación Profesional; Marta Saight, primera secretaria; Miguel Segurado, quien fue director e instructor; Orlando Rando, instructor y presidente de la Cooperadora durante más de 20 años; José Paolucci, instructor; Margarita Marzocca, instructora de gastronomía durante más de dos décadas, y Duny Rando, instructora de inglés.

Durante el acto también se evocó al personal que ya no está entre nosotros, en un homenaje a quienes contribuyeron a construir la identidad del centro a lo largo de estas cuatro décadas.

La celebración tuvo además la participación de la Orquesta Escuela de Bahía Blanca, la proyección de videos realizados por alumnos del curso de Audiovisuales y uno de los momentos más simbólicos de cualquier cumpleaños: el ingreso de una gran torta para soplar juntos las 40 velitas.

El cierre estuvo a cargo de la directora María Emilia Méndez, quien destacó el camino recorrido y el vínculo construido entre la institución y la comunidad.

Un centro que llega a toda la comunidad

Actualmente, el CFP N° 401 cuenta con una matrícula anual de alrededor de 1.000 alumnos y ofrece 76 cursos, entre propuestas anuales, cuatrimestrales y capacitaciones laborales de tres meses.

Su presencia también se extiende a distintos puntos de la ciudad mediante subsedes en la Sociedad de Fomento Boulevard, Villa Parodi, Aerotalleres y el Centro Comunitario San Roque.

A esto se suma el anexo que funciona en la Unidad Penal Nº 4 de Villa Floresta, creado en 1989 y que actualmente cuenta con 235 alumnos.

El equipo directivo está integrado por María Emilia Méndez, directora; Carlos Rodríguez, regente; Débora Sanabria, secretaria; y Patricia Picardi, regente de la subsede de la UP4.

A 40 años de aquel proyecto que comenzó con unos pocos cursos y en distintos espacios prestados de Ingeniero White, el CFP Nº 401 mantiene como principal objetivo la formación y la generación de oportunidades.

Cada aula, taller y proyecto forma parte de una historia construida por docentes, alumnos, cooperadores, vecinos e instituciones que acompañaron su crecimiento.

El aniversario no solo permitió mirar hacia atrás, sino también poner en valor una institución que, desde Ingeniero White, abrió sus puertas para que la capacitación y el acceso a nuevas oportunidades estuvieran al alcance de toda la comunidad.

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