Es bahiense, arma gimnasios para deportistas de elite y Mariano Andújar fue el primero que confió en él
Surgió en Liniers y como futbolista amateur siempre soñó con llegar a ser profesional, mundo que pudo conocer ahora, a los 39 años, como empresario emprendedor y fiel amante de la pelota. Agustín García Mancini, el “Capitán” de su propia marca y de un destino repleto de ilusiones.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
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(Nota ampliada de la edición impresa)
"El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios... pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín, no puede cambiar de pasión", le dice Pablo Sandoval (interpretado por Guillermo Francella) a Benjamín Espósito (Ricardo Darín) en la exitosa y premiada película argentina “El Secreto de sus ojos”.
Una expresión que no necesita explicación y que se convirtió en una alabanza divina para el futbolero de ley, y no me refiero solamente al jugador amateur o profesional, sino a todo aquel que, de alguna u otra manera, no puede disimular ni soltar ese amor enfermizo que lo une a la pelota.
De eso se trata la nota de hoy: Agustín García Mancini es un emprendedor bahiense, ex defensor de Liniers, un entusiasta que después de la pandemia y mientras “masticaba” la idea de dejar de jugar, encontró la fórmula para seguir ligado al fútbol y al deporte.
Fundó su propia marca, Capitán, y los primeros pasos los dio con un local comercial de venta de artículos deportivos y equipamientos (minorista y mayorista) para gimnasios, clubes y colegios en Tandil, donde reside con su familia desde hace una docena de años y ciudad que volvería a elegir para vivir si es que alguna vez vuelve a nacer.
Más allá de registrar el nombre de Capitán “para la indumentaria y los distintos elementos que seguimos fabricando”, según indicó, la pyme rápidamente se transformó en una empresa de etiqueta nacional y las ventas se multiplicaron a lo largo y a lo ancho de nuestro país.
Sin embargo, las ideas de Agustín siempre fueron proyectando ese mundo donde poder canalizar su pasión, porque internamente sentía la necesidad de conocer y palpar el fútbol profesional desde otro lugar teniendo en cuenta que como jugador había intentado llegar pero “no le dio”.
Nunca dejó de imaginar y planificar, y un día esa ilusión abstracta se convirtió en realidad: “Aunque ya lo venía manejando, en septiembre del año pasado surgió la posibilidad de armar gimnasios personales para deportistas de elite y el primero que ideamos fue para el club Banfield por intermedio de Mariano Andújar (ex golero de Estudiantes LP y la Selección Argentina), hasta hace poco manager del Taladro”, contó, de paso por Bahía, este central o lateral que después del “Chivo” defendió los colores de otros cuatro clubes liguistas: Sporting, Pacífico de Cabildo, Comercial y Rosario Puerto Belgrano.
En la zona jugó en Unión de Tornquist (2013), a nivel nacional defendió las camisetas de Huracán Las Heras (Argentino C 2008) y Sportivo Rivadavia de Venado Tuerto (Federal C 2010) y en el plano internacional permaneció cuatro años en la tercera división del fútbol español: Club Atlético Marbella, Verín C.F de la provincia de Orense, Santoña de la región de Cantabria e Internacional de Santander.
“Con el que primero lo hablé fue con mi amigo Mariano González (tandilense y ex volante de Racing), y él me empujó a probar con este propósito que surgió efecto enseguida, por los videos que empecé a subir a las redes sociales y por el efecto `boca a boca´ que nunca falla”, señaló quien, en Primera división de nuestro medio, sostuvo 134 partidos, marcó 7 goles, lo expulsaron en 5 ocasiones y tiene un penal convertido.
--¿Cómo surgió la idea, viste algún tutorial en internet?
–Con la apertura de la importación en la Argentina, tenía que encontrar algo que me haga diferenciar de los demás en mi rubro. Me di cuenta que los proveedores a los que le vendíamos empezaron a comprar directamente a la fabrica, entonces comenzó a cortarse la venta del mostrador al cliente, se generó una competencia feroz y se fue perdiendo el consumidor final, originando una preocupación que me empezó a taladrar la cabeza.
“Siempre enfocado en el deportista de elite, el que económicamente no suele tener apuros y por lo general cuenta con la posibilidad de que querer comprar y que querer hacer, encontré la solución. Como esos jugadores carecen de tiempo para recorrer negocios y comparar marcas y precios, se me ocurrió ofrecerle un plan o proyecto garantizado e ideado por mi equipo de trabajo y la marca que represento”.
--¿Y como sería?
--El gimnasio que armamos en el club Banfield fue la puerta hacia un mundo profesional que siempre imaginé pero al que nunca pensé que iba a llegar. Aproveché el encuentro con Mariano (Andújar) para hacer un video que subí a las redes, que rápidamente se viralizó y que llamó la atención de otros futbolistas de elite.
--¿De qué tipos de gimnasios estamos hablando?
--Gimnasios personalizados que se adapten al lugar que el deportista dispone en su casa o en donde esté interesado en ponerlo. El primer paso es que me manden una foto del espacio, un plano con las medidas y la información con el tipo y el nivel de entrenamiento que desean alcanzar, que no es igual para todos porque suelen existir diferencias marcadas y notorias.
“Acto seguido les envío un render (son más económicos que las maquetas) para que vean como va a quedar y, si les convence, empiezo a delinear sobre los materiales que se van a necesitar y el presupuesto que se puede armar. Trato de ayudar al deportista a elegir mejor, ni más ni menos que eso”.
--¿Cómo es el armado?
--Tengo la tranquilidad de que en Buenos Aires cuento con el servicio oficial de la marca que el deportista elija para el armado de su gimnasio, ya sea en estructura o en implementos. Saco los materiales de fabrica y los llevo a donde se va a empezar con la construcción, y a partir de ahí se pone en marcha la logística y la acción del servicio técnico de la empresa para arrancar y terminar la obra en cuestión.
“Se colocan los pisos antideslizantes, se arman las máquinas (una por una) en el lugar y se ocupan los espacios con los implementos necesarios. El futbolista o el deportista cierra los ojos, y cuando los abre se encuentra con el gimnasio terminado”.
--Entiendo, pero ese lugar, por ejemplo, ¿puede ser el patio?
--Por lo general el deportista elige espacios bajo techo: habitaciones que no se usan, garajes o quinchos; no levantamos paredes ni colocamos techos.
--Pero, ¿y los containers de los que me hablaste?
--Sí, claro, estoy por cerrar un convenio con una empresa que trae contenedores a Tandil, y a partir de ahí empezaremos a montar estructuras completas para clientes que no cuentan con espacios físicos disponibles pero tienen la idea fija de instalar un gimnasio, por ejemplo, dentro de un conteiner que le llevan a domicilio. Y en ese caso, el patio es una buena opción. Estuviste bien, me ganaste de mano con la pregunta...(risas).
“Un espacio vacío se puede convertir en un gym profesional, lo hacemos de cero a cien, con máquinas nuevas y con los complementos que el deportista necesite o requiera”.
Estudiantes y el Instagram (@capitandeporte2) a pleno
“Andújar fue el primero en confiar, después recibí llamados de Leo Godoy (Independiente) y los jugadores de Estudiantes, Guido Carrillo, Tobías Burgos y González Pires, quien le pasó el contacto a Manuel Lanzini (Vélez), al que ya le armé su propio gimnasio”, expresó el de doble apellido, casado con la bahiense (y farmacéutica) Belén Jarque y padres de Isabella y Benjamín.
--¿Cuánto tiempo lleva empezar y terminar?
--Antes que nada trato de ser respetuoso con la vida del futbolista, que tiene una agenda ocupada y necesita descansar y estar con su familia en los pocos ratos libres que dispone. Trato de pactar un encuentro, y de ahí hasta que se concreta el proyecto del gimnasio pueden pasar unos dos o tres meses, siempre enfocándome en las experiencias que ya tuve.
“Después de las charlas iniciales, ejecuto el plan con la logística adecuada, siempre dependiendo de los tiempos y de la supervisación del jugador. Y cuando el trabajo está finalizado, pido permiso para hacer un video que pueda subir a las redes sociales con absoluto cuidado de lo que muestro. El objetivo primordial es cuidar la imagen y el lugar de residencia del cliente”.
--¿La innovación va de la mano de la pasión?
--No voy a negar que vivo de esto, pero disfruto a pleno y me da un orgullo enorme compartir un mano a mano con jugadores que toda mi vida miré por televisión y que, para mi, siempre fueron inalcanzables. Invierto tiempo y dinero viajando de un lugar a otro, pero hay un disfrute y una pasión que sé que no son comparables con nada. Me retiré del fútbol en 2024 (en el club Deportivo Tandil, tras ascender de la B a la A en la Primera local) sin poder conocer el mundo con el que siempre soñé vivir, el del contacto con el futbolista profesional. No lo hice dentro de una cancha, pero lo hago ahora, negocio de por medio y mate en mano, je, je”.
--No te entra más felicidad en el cuerpo.
--Y no. Intenté llegar a Primera de AFA y no pude, y hoy la vida me lleva a conocer ese mundo mediante un trabajo que jamás pensé que me iba a abrir un abanico tan grandes de sensaciones, porque en serio, disfruto un montón compartir, escuchar y preguntar. Tengo una mirada más profunda sobre el tema, alma de curioso, porque estudié periodismo deportivo y, por estar jugando al fútbol, no me pude recibir.
--Ahhh... No sabía.
--Sí, por eso, cuando estoy frente a un jugador estelar, se me mezclan los sentimientos: el defensor que no llegó al fútbol profesional, el periodista que quiere indagar y el empresario que quiere brindar un servicio de elite y cien por ciento recomendable. Es mas, si por hacer esto no tengo que ganar plata, lo hago igual, por pasión, por conocer distintos lugares y porque voy a la cancha invitado por los mismos jugadores que requieren mi servicio.
“Me gusta viajar, estar dos o tres días en distintos lugares, conocer la intimidad del jugador, que es lo que piensa, como quiere vivir; lograr ese feelling tan especial. Esa satisfacción, te puedo asegurar, no tiene precio”.
--Algunos de esos jugadores fueron contemporáneos a vos, que cumpliste 39 años.
--Tal cual, no los pude enfrentar en una cancha y sí lo puedo hacer ahora. De locos. Es uno de los temas que hablo con los jugadores. En definitiva se genera un vínculo, una confianza, porque muchas veces están cansados de la palmada en el hombro y de que algunos estén solo cuando aparecen los éxitos y quieran la foto para poder figurar.
“Necesitan hablar de otras cuestiones, y me doy cuenta de que ellos también piensan y sueñan como cualquier persona común que le guste o no practicar un deporte. Lo único que nos diferencia, y se lo dije a Lanzini, `es que vos jugás mejor que yo a la pelota, pero así y todo nos podemos ilusionar con lo mismo dentro de los proyectos personales o en la escala de valores que manejamos´. Existen puntos en común, y a veces me termino quedando con sensaciones que no están relacionadas ni surgen del fútbol; filosofías de vida que te hacen bien al corazón.
Entre los próximos destinos, existe la posibilidad de armarle gimnasios a Jonathan Herrera (Deportivo Riestra), Ever Banega (Defensa y Justicia) y Matías Fritzler (ex Lanús, ya retirado).
“Veo que hay una orientación al gimnasio propio, algo más cómodo y sin limitantes de tiempo. Cuando ven el video dicen “Yo también puedo tener algo así”, y si cuentan con los medios y el espacio, le dan para adelante. Ir al gimnasio es un sacrificio, es poca la gente apasionada, pero si lo tenés en tu casa no tenes excusas: vas cuando querés y podes. Es más, quizás entrenes más en tu casa que yendo al gimnasio”.
--El local de Capitán en Tandil, ¿sigue en pie?
--Sí, no lo puedo cerrar, aunque no dejo de estar alerta. Esto de los gimnasios es un boom ahora, no sé que pasará más adelante. Siempre pienso en lo que viene, en no relajarme, en ver cuales son los medios que se utilizan en el primer mundo para que todo funcione.
“La vida del emprendedor es estar siempre con las antenas paradas, porque si cambian las reglas del juego hay que saber actualizarse y reinventarse para adaptarse a lo que vendrá”.