El trabajo rural, eje central para cumplir con las exigencias europeas
UATRE y el Consejo Agroindustrial acordaron una agenda para fortalecer el empleo registrado, la capacitación y la sostenibilidad.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
En un encuentro de trascendencia para el sector agropecuario nacional, el secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), José Voytenco, y el titular del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y de la cámara aceitera Ciara-CEC, Gustavo Idígoras, ratificaron un compromiso conjunto orientado a fortalecer el empleo registrado, la capacitación laboral y la sostenibilidad dentro del sector.
Esta reunión de trabajo, celebrada en la sede del gremio, no solo buscó consolidar la relación entre los trabajadores y los exportadores, sino que también estableció una hoja de ruta para alinear la producción argentina con las exigencias de los mercados internacionales más competitivos.
El eje central del cónclave fue la articulación de un esquema que permita armonizar la producción eficiente con la protección efectiva de los derechos laborales.
Según los términos del acuerdo, el acercamiento entre la UATRE y el CAA representa la continuidad de una agenda compartida que ambas entidades han venido desarrollando durante el último año.
Este esfuerzo conjunto tiene un objetivo claro: adaptar la actividad rural argentina a las rigurosas normativas impuestas por la Unión Europea, especialmente en lo que respecta a la trazabilidad y la sostenibilidad de los productos agroindustriales.
El cumplimiento de estos estándares internacionales es visto como un paso fundamental para que la Argentina mantenga y expanda su presencia en los mercados globales, asegurando que la cadena de valor cumpla con las regulaciones ambientales y sociales vigentes.
Los tres pilares del programa
La colaboración institucional ha permitido avanzar en un acuerdo marco que involucra a actores clave como el Renatre, la UATRE y Visec.
Este programa se apoya en tres puntos fundamentales diseñados para transformar la realidad sociolaboral del campo:
--Formación técnica: Se contempla la implementación de programas de capacitación específicos diseñados para dotar a los trabajadores rurales de herramientas técnicas actualizadas, mejorando su desempeño en un entorno productivo cada vez más tecnificado.
--Fortalecimiento gremial: El acuerdo pone especial énfasis en la preparación de los delegados sindicales y las estructuras gremiales. El objetivo es que estos representantes estén debidamente formados para responder a los estándares sociolaborales internacionales que hoy demanda el comercio exterior.
--Cumplimiento normativo: Se busca una adecuación integral a las regulaciones de trazabilidad, así como a las normativas ambientales y sociales que rigen la cadena de valor agroindustrial, garantizando que cada eslabón sea transparente y responsable.
La normalización de OSPRERA
El encuentro entre Voytenco e Idígoras se produjo en un momento institucional de gran relevancia para la UATRE. Recientemente, la Justicia decidió levantar la intervención de la obra social Osprera, restituyendo el directorio encabezado por José Voytenco.
Este hecho es considerado un hito para la normalización institucional del gremio. Para los diversos actores del sector —incluyendo productores, sindicatos e instituciones vinculadas al comercio exterior—, la recuperación de la obra social refuerza la unidad sectorial necesaria para enfrentar los desafíos actuales y futuros del ámbito agropecuario. La gestión de la salud y la protección de la familia rural vuelven así a estar bajo la conducción orgánica del sindicato, lo que otorga previsibilidad a los trabajadores.
Al cierre de la reunión, José Voytenco subrayó que el cuidado integral del trabajador rural no es solo una cuestión de ética sindical, sino una condición indispensable para el éxito económico del país.
Según el dirigente, este cuidado se manifiesta a través del empleo registrado, la capacitación permanente, la protección de la salud y la garantía de condiciones laborales sostenibles.
Voytenco enfatizó que la responsabilidad compartida entre todos los eslabones de la cadena productiva es el único camino posible para alcanzar un desarrollo con justicia social.
"El cuidado del trabajador rural no es solo una obligación sindical, sino un pilar estratégico que fortalece la competitividad del sector agroindustrial en su conjunto", concluyó el titular de la UATRE, dejando en claro que la calidad de la producción argentina depende directamente del bienestar y la profesionalización de quienes trabajan la tierra.