Bahía Blanca | Lunes, 16 de febrero

Bahía Blanca | Lunes, 16 de febrero

Bahía Blanca | Lunes, 16 de febrero

Carnaval: la fiesta donde se desataban todas las pasiones

La ciudad era un solo sentimiento donde la alegría y la diversión borraban por unos días todas las penas.

“Por cuatro días locos que vamos a vivir. Por cuatro días locos que vamos a vivir, por cuatro días locos te tenés que divertir”. Rodolfo Sciammarella

Pocas celebraciones alcanzaron en la historia local un estado tan elevado de festejo, alegría y descontrol como fueron las fiestas de carnaval.

Lejos están el presente de aquellas celebraciones que ya se verificaban apenas iniciado el siglo XX, con la participación de todos los vecinos, desfiles de carrozas y disfraces, la decoración de las calles para los corsos, el juego con el agua y el uso de las serpentinas.

Se trata de una costumbre que se ha transformado, que en gran medida ha perdido aquellos contornos, sostenida sólo por la propuesta de algunos barrios y los grupos de murga locales.

El carnaval cambió. Hoy es un feriado largo que la gente aprovecha para viajar y descansar. No se juega con agua, no hay más bailes populares, se ha perdido la participación popular.

Las penas se van cantando

“Yo quiero ver muchos más delirantes por ahí bailando en una calle cualquiera. En Buenos Aires se ve que ya no hay tiempo de más, la alegría no es solo brasilera, no mi amor”. Charly García

Ha habido cambios culturales y urbanos que explican el porqué del cambio, más allá de que muchas ciudades mantienen la tradición. La idea del barrio y la cuadra ya no es la misma, nadie tolera que se lo moje, no hay un impulso desde el estado por generar este festejo y hasta hubo épocas de excesos que terminaron por la prohibición de las fiestas.

En particular, en nuestro país es un feriado que desapareció del calendario en 1976: la dictadura militar prohibió la celebración, medida que se mantuvo hasta 2010: en 34 años el festejo perdió su masividad, las nuevas generaciones no lo conocen en su forma anterior.

Calle O'Higgins, 1966

En cuanto a los bailes populares, eran todo un suceso. Los clubes desbordaban de gente, los cines retiraban sus butacas y se convertían en pistas de baile, se bailaba en las calles. Después estaban los desfiles de carrozas, el corso, el color. Poco y nada de eso quedó porque las costumbres hoy son otras, las ofertas son distintas, los usos y las formas de divertirse mutaron.

Por eso valer este repaso de otros tiempos en nuestra ciudad. Cuando el clima del carnaval se imponía sobre todas las preocupaciones, se extendía por al menos cuatro días y en medio de bailes, disfraces y música se vivía un momento de plena alegría.

Los disfraces

Máscaras, 1918

La Pinta, calavera recreada por las chicas de Cabildo, Eulalia y Josefa Garmendia Dora Astrain, Constantina Labayen, Martina Bengoechea, Anita Cotta, Primitiva Pérz, Eulalia Rendo, Margarita Dahn y M. Elena Barreiro.

,

Una carroza en la primera cuadra de calle Sarmiento, 1909

Villa Mitre es una fiesta

Los chicos en la muni, 1923

Posando en la escalinata de la municipalidad

Apolo 12, 1970

Houston, la época del espacio

Va y viene, 1939

La creatividad al palo

Los bailes

Los salones a pleno. En los 60 la mezcla del tango que va perdiendo algo de terreno y la nueva ola que llega. Todavía hay mesas para las madres que acompañan a sus hijas.

Apretaditos, 1956
Olimpo, 1971
Lleno total, 1974
Club Sansinena, 1965
Club Comercial, 1965

Los decorados

Salón de los Deportes, 1965
Olimpo, acceso, 1965

Las calles

La calle de fiesta, 1939

El agua

El verdadero carnaval, 1969