Ya juzgan a una masajista de Puan por el delito de extorsión
El juez Eugenio Casas, del Tribunal en lo Criminal Nº 2, analiza el caso registrado entre 2022 y 2024 en la vecina localidad.
Con la fijación de posturas de la acusación y la defensa y la declaración de testigos, se inició hoy el juicio oral que se le sigue a Stella Maris Distel, procesada por el delito de extorsión en perjuicio de un hombre en Puan, entre principios de 2022 y noviembre de 2024.
El juez Eugenio Casas, del Tribunal en lo Criminal Nº 2, es el encargado de analizar el caso y definir la situación de la masajista.
La acusación, a cargo del fiscal Rodolfo De Lucia, cree que la mujer es responsable del delito de extorsión, mientras que para la defensa se la debe absolver o, eventualmente, acusarla de chantaje, una figura más leve desde el punto de vista de la escala penal.
Según la investigación, Distel obligó a la supuesta víctima a entregarle dinero en múltiples oportunidades y realizar transferencias por más de 4 millones de pesos, bajo amenazas de hacer públicas fotografías íntimas.
Todo comenzó cuando el hombre concurrió a la casa de Distel para realizarse masajes y comenzaron a mantener comunicaciones por videollamadas, algunas de las cuales la mujer había capturado, para posteriormente extorsionarlo.
Además, también lo obligó a comprarle varios elementos a través de Mercado Libre, como un reloj, un taladro, una balanza digital y panificados, por un valor superior a los 100 mil pesos.
La víctima realizó la denuncia en diciembre de 2024, aportando parte de las conversaciones extorsivas y transacciones.
A lo largo de la investigación se lograron obtener numerosas pruebas que dieron cuenta de las maniobras que realizó la mujer para obligar al hombre a concretar múltiples entregas de dinero.