Nes llega al Palacio Libertad con temas propios y el corazón del barrio
El músico whitense se presenta este sábado y domingo en uno de los escenarios más importantes del país, con su banda completa y adelantos de "Auténtico", su nuevo disco.
La emoción le atraviesa la voz incluso antes de subir al escenario. Nes sabe que no se trata solo de dos shows en Buenos Aires: es la confirmación de un recorrido largo, paciente y profundamente personal. Este sábado y domingo se presentará en el Palacio Libertad, llevando sus canciones y, como él mismo dice, “un pedacito de su gente” a la Capital.
“Yo siempre digo que soy más de White que de Bahía”, dice entre risas, pero con una convicción que explica mucho de su identidad artística. Viene de un lugar chico, de barrio, de familia y amistades de toda la vida, y por eso cantar en Capital con su banda completa representa un sueño enorme. No solo por el escenario, sino por todo lo que simboliza haber llegado hasta ahí desde el interior.
La experiencia la vive con gratitud. Sabe que abrirse camino lejos de los grandes centros no es fácil, pero también reconoce la belleza de ese proceso: construir paso a paso, sin atajos. “Llegar a un lugar tan importante del país y hacerlo con mis canciones, con mis músicos, es una forma de decir ‘valió la pena creer’”, resume.
Los shows en el Palacio Libertad tendrán además un condimento especial: el adelanto de parte de Auténtico, su nuevo disco, que verá la luz este año. Se trata de un trabajo muy personal, que refleja el momento vital y artístico que atraviesa. Grabado con músicos destacados del país, el álbum marca también su primera experiencia como productor. “Es un disco muy cuidado y muy sincero, y en Buenos Aires vamos a mostrar algunas de esas canciones por primera vez”, cuenta con entusiasmo.
El presente llega después de un año intenso, especialmente tras su participación en el show de Coty, un hito que le dio un fuerte impulso. “Desde ese día no paré de cantar por todos lados. Después de un año difícil en lo personal, fue una inyección de energía enorme”, reconoce.
Para esas dos noches, el deseo es simple y profundo: que el público se sienta como en casa. Que cante, que se emocione, que se lleve algo lindo. Él, asegura, va a dejar el corazón como siempre. Porque este presente, define, es la continuidad de un camino que empezó hace mucho, pero que hoy se siente más verdadero que nunca.