Planta Patagonia: “La cisterna va a permitir que, en verano, mientras se limpian los filtros, no se corte el agua”
Lo señaló Carlos Bouissou, director operativo de la Dirección Provincial de Agua y Cloacas.
Las obras ejecutadas durante el fin de semana en la Planta Patagonia, que obligaron a reducir el suministro y dejaron a buena parte de Bahía Blanca con baja presión o sin agua, cumplieron con el objetivo previsto. Así lo aseguró Carlos Bouissou, director operativo de obras de la Dirección Provincial de Agua y Cloacas (DIPAC), quien destacó que los trabajos forman parte de una obra mayor que apunta a mejorar el abastecimiento durante todo el año y, especialmente, en los meses de mayor consumo.
“Habíamos previsto terminar el domingo a las 12 horas del mediodía y se terminó a las 15.30 aproximadamente. Una pequeña demora pero todo normal”, explicó Bouissou.
El funcionario señaló que, si bien durante las primeras horas posteriores al restablecimiento algunos sectores podían presentar baja presión o cierta turbidez, el servicio debía quedar normalizado en prácticamente toda la ciudad. Según mencionó, la turbiedad puede obedecer a sedimentos que permanecen en las cañerías y se movilizan cuando vuelve a circular el agua, pero debería ser “muy menor”.
La intervención consistió en "el reemplazo de una estructura de hierro de más de 20 metros de largo correspondiente a la configuración original de la Planta Patagonia, por nuevas piezas que además dejaron preparada la conexión con la cisterna que actualmente se encuentra en construcción".
“Este trabajo está completo y terminado. Ahora falta avanzar con la cisterna para hacer la vinculación y ponerla en marcha”, indicó Bouissou en diálogo con Panorama, por LU2. La previsión es que esa conexión se concrete hacia 2027.
La nueva cisterna tendrá una capacidad de 30.000 metros cúbicos y forma parte del proyecto denominado “Acueducto Planta Patagonia – Bosque Alto – Los Chañares”, ejecutado por empresas contratistas de la DIPAC. La obra busca mejorar el servicio de agua potable para unos 300.000 habitantes de Bahía Blanca.
Su aporte será particularmente importante durante el verano, cuando aumenta el consumo y pueden aparecer dificultades vinculadas al proceso de potabilización. Bouissou explicó que, durante esa época, la presencia de algas en el dique puede obligar a detener momentáneamente la potabilización para realizar tareas de limpieza de filtros.
“Es frecuente en la época de verano y por la presencia de algas en el dique tener que parar la potabilización de agua para la limpieza de filtros. Esta cisterna, cuando se ponga en marcha, daría esa reserva de agua y permitiría que, mientras se limpian los filtros, no se corte el agua”, explicó.
El proyecto también contempla otra cisterna en el sector de Bosque Alto, aunque de menor capacidad: 10.000 metros cúbicos. Ambas obras apuntan a fortalecer la reserva y mejorar la capacidad de respuesta del sistema ante los momentos de mayor demanda.
Bouissou también se refirió a los trabajos de recambio de cañerías que se llevan adelante en distintos sectores de Bahía Blanca. Según indicó, ya se están terminando diez bloques de recambio en la zona central de la ciudad y la previsión es que estén concluidos hacia mediados de octubre. “Ya podrán ver menos roturas de veredas y veredas sin reparar”, señaló.
Respecto de los problemas cloacales, explicó que la DIPAC proyecta, licita y ejecuta obras en distintos puntos de la Provincia, mientras que la operación del servicio depende de ABSA. En Bahía Blanca, las obras ejecutadas por la Provincia son posteriormente transferidas para su operación al prestador del servicio.