Argentina va por el Mundial de Rugby 2035, junto con Uruguay, Chile y Brasil
La UAR, a la cabeza de las uniones pares sudamericanas, presentó toda la documentación técnica requerida por World Rugby para avanzar en la candidatura.
(Nota de la edición impresa)
Argentina, Uruguay, Chile y Brasil presentaron formalmente esta semana su candidatura para organizar la Rugby World Cup 2035. La propuesta contempla que los cuatro países reciban partidos del torneo, tal como ocurrió en otras ediciones mundialistas y como vimos recientemente por ejemplo en el Mundial de fútbol de Estados Unidos, México y Canadá.
Según informó la Unión Argentina de Rugby en un comunicado, los principales argumentos de la postulación pasan por: una población combinada de 283 millones, economías en crecimiento, todo tipo de paisajes y la experiencia de haber organizado en este siglo múltiples eventos internacionales tanto en rugby como mundiales deportivos y Juegos Olímpicos, y eventos multidisciplinarios.
Además, en el caso de Argentina se trata de un país con una cultura de rugby centenaria, que lo llevó a participar en todos los mundiales disputados desde 1987, cuando se jugó la primera edición en Australia.
Con Los Pumas nuestro país fue tres veces semifinalista y obtuvo el tercer puesto en Francia 2007. Uruguay jugó por primera vez en 1999, mientras que el año próximo disputará su sexto Mundial.
Para Chile, la edición 2027 significará el segundo Mundial. Por su parte Brasil participó por primera vez en la Rugby World Cup Femenina en 2025.
Estadios
Los estadios presentados por este conglomerado de países sudamericanos que se candidatearon son el Monumental y el José Amalfitani en Buenos Aires, el Estadio Único Diego Armando Maradona en La Plata, el Mario Alberto Kempes en Córdoba, el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero, el Estadio Padre Martearena en Salta, el Malvinas Argentina de Mendoza, y Estadio Gigante de Arroyito de Rosario (en Argentina), el Estadio Maracaná (Río de Janeiro, Brasil), Estadio Nacional (Santiago de Chile) y el Estadio Centenario (Montevideo, Uruguay).
Qué se dijo
Félix Páez Molina, presidente de la UAR, destacó la cultura de rugby que predomina en nuestro país, nave insignia del rugby sudamericano.
“Tenemos la oportunidad de mostrarle al mundo nuestra pasión por este deporte, nuestra capacidad para organizar grandes eventos y todo lo que nuestros países pueden ofrecer. Es un desafío que asumimos con la profunda convicción de que nuestra región se merece una oportunidad de esta magnitud. Es un proyecto que nos entusiasma y que estamos construyendo junto a las Uniones de la región y Sudamérica Rugby, con la aspiración de que, por primera vez, una Rugby World Cup pueda disputarse en esta parte del mundo”, afirmó el directivo.
A su vez dichos países se encuentran agrupados en Sudamérica Rugby, institución que rige las competencias oficiales en representación de World Rugby. Su presidente, Marcelo Calandra, también destacó la importancia de contener la Copa del Mundo.
“La presentación de la candidatura para ser sede de Rugby World Cup demuestra cómo está unida nuestra región, trabando juntos, persiguiendo objetivos comunes. Estamos seguros de que hemos hecho todo lo necesario para convencer a World Rugby y a Rugby World Cup de todo lo positivo que ofrecemos para ser sede. Contamos con el apoyo de nuestros gobiernos nacionales, estatales y las comunidades de rugby de los cuatro países que han empujado con enorme pasión. Recibir un Mundial en nuestra región es una deuda pendiente y confiamos en ser un candidato ideal”, agregó.
Otros candidatos
Además de la postulación de Argentina y países vecinos, existen otras dos propuestas formales. Una es España, donde el rugby ha tenido un desarrollo notorio en los últimos cinco años, siendo un país protagonista por ejemplo en rugby seven. País que además clasificó para Australia 2027 en modalidad XV y lo hizo también para Francia 2023, aunque su participación fue anulada por World Rugby a raíz de fichajes indebidos en su plantel.
El proyecto se denomina “Bridge the World” y aprovecha, entre otros aspectos, la infraestructura que dejará el Mundial de fútbol de 2030.
Japón también figura entre los países que manifestaron formalmente su interés en organizar el torneo.