El Gobierno tensa la cuerda por la baja de imputabilidad: ¿13 o 14 años?
Tras el recambio legislativo, el oficialismo debate si insistir con su proyecto original o respetar los consensos alcanzados con el PRO y la UCR el año pasado. La infraestructura carcelaria y los tratados internacionales, en el centro de la disputa.
El debate por el nuevo Régimen Penal Juvenil vuelve a la escena política con la llegada de las sesiones extraordinarias, pero no exento de fricciones internas y advertencias de los aliados. Aunque hay una voluntad compartida de endurecer las penas y bajar la edad de imputabilidad, el "número mágico" —si serán los 13 o los 14 años— amenaza con trabar la ley en la Cámara de Diputados.
El proyecto original enviado por el Ejecutivo en julio de 2024 establecía el límite en los 13 años. Sin embargo, tras meses de negociaciones, se había logrado un dictamen de mayoría que fijaba la edad en 14 años, sumado a una reducción de la pena máxima (de 20 a 15 años).
Con la pérdida del estado parlamentario de aquel dictamen, el Gobierno se encuentra en una encrucijada:
-
El ala dura: Impulsada por declaraciones como las de la ministra Alejandra Monteoliva, sugiere que tras la victoria electoral legislativa y el impacto social de crímenes como el de Jeremías Monzón, es momento de ir "a fondo" con los 13 años.
-
El ala dialoguista: Prefiere no arriesgar los votos ya asegurados y mantener el consenso de los 14 años para evitar que la ley naufrague nuevamente.
La postura de los aliados: "Aliados con condiciones"
Desde el bloque del PRO, conducido por Cristian Ritondo, la respuesta es tajante: el límite son los 14 años. Los argumentos del bloque "amarillo" no son solo políticos, sino técnicos:
-
Prudencia científica: Citando a las neurociencias y la Convención de Naciones Unidas, advierten que no hay consenso sobre si un menor de 13 años comprende plenamente la criminalidad de sus actos.
-
Colapso operativo: Advierten que bajar la edad a 13 años duplicaría la población de internos de forma inmediata, en un sistema que ya cuenta con advertencias de la Corte Suprema por falta de infraestructura.
-
Diferenciación política: El PRO busca marcar terreno tras la fuga de diputados bullrichistas hacia las filas de La Libertad Avanza, inaugurando una etapa de apoyo crítico.
Por su parte, la UCR advirtió al oficialismo sobre el riesgo de "volver a foja cero". Desde el radicalismo sostienen que desaprovechar los consensos ya logrados sería una pérdida de tiempo innecesaria.
Sin los 22 votos del interbloque Fuerza del Cambio (PRO, UCR y MID), el oficialismo no alcanza el quórum de 129 necesario para sesionar. El Gobierno deberá decidir si prioriza la batalla cultural de los 13 años o la victoria legislativa de los 14. (con información de Infobae)