Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

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Nuevos aportes a la confusión política general

La columna semanal de nuestro corresponsal en la capital de la provincia.

Se aceleran los tiempos electorales para la política doméstica. Y la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires vuelve a ocupar un rol protagónico en la previa para la presentación de las listas, ya oficializadas, de precandidatos que competirán en las PASO de agosto.

La carrera entre los más competitivos por el puesto de gobernador se acerca a esta época de definiciones, como de potencial observación del electorado bonaerense.

Mientras el clima de indefiniciones en torno a una figura presidenciable preparada para “agarrar el bastón de mariscal” en el oficialismo se mantiene vigente, el mandatario provincial, Axel Kicillof se sigue mostrando como candidato natural a la reelección.

“Frente a las propuestas de quienes quieren dinamitar el Estado, nosotros proponemos seguir construyendo viviendas, escuelas, hospitales y rutas”, comparó Kicillof, sugiriendo al electorado bonaerense reflexionar ante la alternativa de “dos caminos” posibles de país como suerte de encrucijada electoral.

Previamente, el gobernador viene defendiendo el “modelo de crecimiento con inclusión social” que vendría impulsando el Frente de Todos y, al mismo tiempo, atribuyendo al arco opositor que estaría preparando el terreno para “el regreso de la política de ajuste y precarización laboral”.

La jefa del bloque de senadores bonaerenses del FdT, Teresa García, consideró por su parte que en el oficialismo “las candidaturas no son lo central”, sino que lo más importante es llegar a un acuerdo sobre el “modelo de país” que tiene que representar la actual coalición gobernante. Dentro de calle 6 se jactan del interés por “injertar el estándar de gestión de Axel” a la Nación.

Algunos satélites parlamentarios se muestran confiados en que el Frente de Todos pueda ganar las comicios de octubre, si es que la oferta electoral oficialista se concentra en una “forzada” lista única, coincidiendo con el análisis de la “elección de tercios” formulado hace poco por la vicepresidenta Cristina Kirchner.

También subrayan que "una sola persona no puede” llevar las riendas de un gobierno, una organización sindical o barrial sino que se necesita de mayor participación ciudadana. Es decir, involucrar “militancia territorial”, en la “formación, organización y unidad” detrás de aquellos cuadros políticos con mayor proyección electoral, para “que tomen la posta y lleven adelante el programa de gobierno que necesita la Argentina".

Las disputas internas son tan feroces que todavía no están definidos los presidenciables en ninguno de los dos espacios mayoritarios. Con distintos argumentos -tal vez, por mala imagen y baja intención de voto- el presidente Alberto Fernández, su vicepresidenta y el principal adversario opositor, Mauricio Macri, ya tiraron la pelota a la tribuna y avisaron, cada uno a su tiempo, que ninguno se postulará para tener “la sartén por el mango” dentro de la Casa Rosada.

“Lo lindo de esto es lo feo que se está poniendo”, graficó un reconocido dirigente del radicalismo, resumiendo casi a la perfección el estado actual de la interna de Juntos por el Cambio, tanto en la Nación, como en la Provincia y los municipios amarillos.

Para aportar un poco más a la confusión general, días atrás el alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta incorporó un elemento más a la discusión, al sacarse una foto con Cynthia Hotton, además del postulante a la Gobernación, Diego Santilli y el intendente platense Julio Garro, durante una recorrida por la capital provincial.

Rápidamente la instantánea generó un sinfín de especulaciones, sobre todo teniendo en cuenta que la interna bonaerense parece un hecho, y que el retrato se pareció más a la foto de una fórmula que al de una simple recorrida proselitista.

Acorralado por los halcones del bullrismo, y si bien Larreta volvió a hacer eje en la importancia de defender los territorios donde el PRO es gobierno, tampoco descartó ir a una competencia en aquellos lugares donde no haya acuerdos, y creen que una interna propositiva los haría crecer para las generales, como sucedió en las legislativas de 2021 entre el propio Santilli y el neurocirujano radical Facundo Manes.

En la actualidad, la situación parece haber decantado en una “fórmula de i latina”, con candidatos en todos los niveles, y por estas horas el único interrogante que se plantea es qué ficha jugarán finalmente los viejos socios de Juntos, tanto los radicales como los lilitos de Elisa Carrió.

La UCR bonaerense ya piensa en la juntada que tiene planificada en Coronel Suárez para cumplir con la convocatoria a una convención provincial que deberá ratificar las políticas de alianzas que el partido viene ensayando y, a la vez, facultará a la mesa directiva del Comité Provincia, es decir al diputado y precandidato Maxi Abad, a encarar las negociaciones que sean necesarias para tal fin.

Nada nuevo aportará esta cumbre, que es casi una formalidad, pero sí serán importantes las charlas que se den en simultáneo entre todos los dirigentes boinas blancas. Una suerte de encuentros paralelos al oficial, que muchas veces definen más que el cuerpo soberano.

También será importante porque funcionará como previa a la Convención Nacional que se llevará adelante el 12 de junio en Parque Norte, cuya principal intención será la ratificación de la actual alianza, pero también buscará expresarse a favor de una ampliación de la misma. Y aquí muchos especulan con que, desde algunos sectores, quieren impulsar la incorporación del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti.

Con una interna tan cerrada entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, muchos creen que será la UCR -como en 2015, en Gualeguaychú- el espacio que finalmente inclinará la balanza para un lado u otro.