Bahía Blanca | Viernes, 24 de mayo

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El boom de las apuestas digitales genera inquietud en Bahía Blanca

Según estadísticas de la Asociación de Loterías Estatales de Argentina (ALEA), la cantidad de jugadores crece a pasos agigantados. Y los apostadores son cada vez más jóvenes. 

Fotos: Pablo Presti-La Nueva.
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Audionota: Romina Farías

Hay muchos entretenimientos que durante la pandemia registraron un considerable crecimiento de consumo: las series, películas, videojuegos o podcasts. Sin embargo, también aumentaron algunos consumos no tan inocentes: creció la ingesta de alcohol, de comida chatarra, de cigarrillo.  

Y también de las apuestas online, especialmente las deportivas.  

Si bien la faceta virtual representa un 20% de la cuota de mercado de los juegos de azar (en el 80% restante se encuentra el casino o la lotería, por ejemplo), el número de jugadores crece a pasos agigantados, según estadísticas de la Asociación de Loterías Estatales de Argentina (ALEA).  

No solo eso: la preocupación pasa por el tipo de público. Aunque apuntan a mayores de 18 años, y en la mayoría de los sitios se pueden encontrar advertencias sobre el juego responsable, es muy sencillo que un menor de edad pueda apostar sin mayores inconvenientes.  

Si el mercado crece, hay que tener en cuenta que detrás de cada apuesta hay personas.   

El problema, precisamente, es que lo que muchas veces comienza como un juego y como una actividad intrascendente culmina por ser problemática en la vida de los individuos.  

Y la situación se agrava porque a los usuarios se les facilita absolutamente todos los medios de pago: tarjetas de débito, crédito, transferencia bancaria y mercadopago. Todos los canales a disposición con el afán de estimular un rato de diversión que, con el tiempo, puede terminar mal.  

“Es indudable que la oferta y la publicidad de las apuestas digitales se ha incrementado notoriamente en el último tiempo y, obviamente, es preocupante, porque apunta a un nuevo público, que son los jóvenes”, señaló el Licenciado en Psicología bahiense Damián Rodríguez Ponte, miembro del Centro de Prevención y Asistencia al Jugador Compulsivo de nuestra ciudad.  

Los “juegos de azar virtuales” son aquellos que operan mediante sitios web o aplicaciones, permitiendo que los apostadores jueguen desde su casa.   

El usuario puede jugar a la ruleta, al póker, al blackjack e incluso a las “maquinitas tragamonedas”; pero también puede realizar apuestas en eventos deportivos o hípicos.   

En nuestro país, el juego online está regulado en Río Negro, Neuquén, Santa Cruz, La Pampa, Buenos Aires, San Luis, Tucumán, Misiones, Chaco, Formosa y Jujuy; y a ello se sumaron las habilitaciones en pandemia para Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Corrientes.  

Así, a medida que aumentan los dominios, las jurisdicciones y las variables de los juegos de azar; también van llegando nuevos jugadores. Pero ahí también hay un problema, porque así como aparece gente que sabe apostar con responsabilidad, también aparecen jóvenes que no manejan su dinero a conciencia y que pueden meterse en problemas.  

"Hoy, uno ve un partido de fútbol y nota como desde la publicidad de la transmisión y los sponsors de los equipos se va instalando el tema de las apuestas deportivas y nombres de los sitios referidos a ellas. No hace falta ir a buscar información activamente, te llega como consumidor", añadió la licenciada Fernanda González Silvetti, quien también se desempeña en el Centro de Prevención y Asistencia al Jugador Compulsivo.  

“Obviamente que no todas las personas van a terminar teniendo comportamientos  adictivos o van a  jugar de manera compulsiva, porque de eso va a depender de múltiples factores.Sin embargo, en la sociedad de consumo contemporánea hay un exceso de facilitación a distintos tipos de objetos y/o sustancias para alcanzar algo del orden de la satisfacción inmediata, que en este caso sería jugar=ganar= dinero. Para algunos esto es un enganche potencialmente peligroso”, amplió. 

Precisamente, algunas de las firmas más influyentes a nivel mundial desembarcaron como sponsors de clubes argentinos. BetWarrior auspicia a la Selección argentina, mientras que Codere hace lo propio con River y Bplay representa a Vélez y Estudiantes.   

“Y todo es apostable. No sólo el resultado final. Y lo hacen muy accesible. Incluso, la gran mayoría de las aplicaciones dan un monto inicial de regalo, que vendría a ser algo así como la carnada para que la persona comience a jugar y obviamente a apostar. Es la facilitación instantánea”, amplió Rodríguez Ponte.  

En el país se estima que existen 19 millones de jugadores, aunque esa cifra no equivale a la cantidad de adictos.   

El fenómeno es novedoso y está relacionado a la crisis económica, la hiperconectividad y el aumento de la publicidad en medios de comunicación, donde la promesa de ganancias importantes es un factor muy atractivo para jugar.  

“Es evidente que con las apuestas digitales se apunta a un grupo etario mucho más joven, que incluso llega a naturalizar el tema y no lo ven como una problemática. Son personas a las que no les atrae los juegos tradicionales y en ésto encuentran inmediatez”, opinó González Silvetti.  

“Hoy todo el mundo tiene celular. O sea que las apuestas están al alcance de la mano en cualquier momento del día. Ni siquiera se tienen que trasladar a un lugar físico, sino que lo pueden hacer desde cualquier lugar”, agregó Rodríguez Ponte.   

Se puede hablar de cierta segmentación: Las personas más grandes se inclinan por los juegos tradicionales, en lugares tradicionales, ya sea casinos, bingos, salas de juego, etcétera. Y los más jóvenes tienen está oferta a través de la tecnología.  
“El juego en sí mismo no es problemático. Lo problemático reside en el vínculo que la persona arma, en este caso con el juego. Desde dónde se engancha, qué sentidos le carga, qué fantasías pone en juego”, señaló Rodríguez Ponte.  

Y en este sentido, la probabilidad de ganar grandes sumas actúa como gancho para los jóvenes.   

Es fundamental entender la responsabilidad que implica el juego de azar. Hay tratamientos, hay salidas. Y mientras estas cifras sigan creciendo, es importante estar atentos a los seres queridos.  

“Las personas que llegan al Centro suelen arrastrar este problema de larga data. Muchas veces, la que solicita ayuda es la familia o personas cercanas. Allí empezamos a trabajar hasta intentar llegar a la persona en sí. No es sencillo llegar a ellos, porque la gran mayoría no reconoce el problema y piensa que lo puede controlar”, informó González Silvetti.  

“Y la gran mayoría de las veces, el problema de esa persona no es el juego en sí, sino que el juego es el desencadenante o la manifestación a modo de síntoma que viene a tapar otra cosa”, agregó la profesional.

Lic. Rodrìguez Ponte

Rodríguez Ponte manifestó que, aunque el punto de partida es el problema con el juego, los profesionales intentan correr a la persona de ese eje.   

“Al principio del tratamiento, la persona suele hablar puntualmente de lo que ganó o perdió o el tiempo que jugó. Después apuntamos a poner ese discurso en una lógica o en la historia de ese individuo para empezar a enlazar cuestiones”, explicó.  
Y añadió: “Hay cuestiones que son episódicas y se puede distinguir claramente dónde nace la problemática, como puede ser, por ejemplo, una pérdida dolorosa. Ese tipo de casos suelen encaminarse más rápido y tienen mejor pronóstico de recuperación. Otras son muy difíciles de identificar y lleva mucho tiempo. Hay muchos problemas simultáneos y el juego aparece como respuesta a ello y está muy instalado”.  

“Existe la recuperación. El camino no es sencillo, y suelen existir las recaídas, que son parte del proceso. Todos los casos son diferentes. Nuestro enfoque no pasa porque la persona deje de jugar, sino que se trata de que la persona pueda hacer una lectura de que está en juego cuando juega. Cuál es el trasfondo o qué escena inconsciente está actuando”.  

Los profesionales coincidieron en que se debe diferenciar el juego de entretenimiento con aquel realizado en forma compulsiva.   

“El juego, de por sí, no es malo; es beneficioso por ser constitutivo y funcional para sociabilizar. El problema nace con el exceso, cuando el juego aparece como una necesidad imposible de evitar y aparece el dinero de por medio”, dijo Fernanda González Silvetti.

Lic. González Silvetti

Las formas de juego cambiaron y seguirán cambiando. Ha habido un avance de la tecnología notable y hay que adaptarse a los nuevos tiempos.   

“¿Cómo se puede detectar una adicción en personas adolescentes? La palabra clave es apatía. La persona se vuelve apática, no necesariamente es un chico triste. No suele gustarle nada, no tiene interés en nada, no sociabiliza ni muestra signos o emoción alguna”, señaló Rodríguez Ponte.  

“También se suele vislumbrar sufrimiento, malestar o incomodidad. Porque esa persona sabe que algo no funciona bien, pero no puede controlar la acción de jugar o apostar”, amplió González Silvetti.  

Los padres deben controlar las cuentas bancarias para detectar movimientos extraños.   

“Estos sitios suelen pedir como respaldo una tarjeta de crédito”, alertó el psicólogo bahiense.  

“No lo habíamos relacionado con el tema del mundial de fútbol, pero es verdad que en estos últimos meses se han incrementado bastante las consultas. Obviamente que muchas no terminan en tratamiento, pero ya el hecho de llamar para consular es positivo. Nos da la pauta que esa persona hizo un click. Y es probable que vuelva a llamar”, opinó González Silvetti.  

Un problema grave de los juegos virtuales es que no permite la autoexclusión.   

“El hecho de asistir a un lugar puntual a jugar abre muchas ventanas de arrepentimiento, que en lo virtual no sucede. La persona que, por ejemplo, va al bingo, se tiene que vestir, peinar, trasladarse, llevar cierto dinero y respetar horarios de apertura y cierre. En cualquiera de esos momentos puede darse cuenta que lo hace en forma repetitiva y compulsiva y pedir ayuda”.  

“En lo virtual, lo hacen desde cualquier lugar, a cualquier hora y pueden gastar a cuenta. Ni siquiera tienen el límite del dinero que llevan consigo. No hay demasiados obstáculos y la inmediatez lo hace aún más atractivo. Gana o pierde rápido y va por la revancha instantánea. En ese sentido, la única ventana de arrepentimiento se abre cuando se acabaron absolutamente todos los recursos económicos”, graficó Rodríguez Ponte.  

Todo es más invisible   

Hoy nadie sospecha de alguien que se pasa horas con su celular de la misma manera que se suelen detectar movimientos en horarios extraños.  

Precisamente, el uso compulsivo del celular y la relación con la tecnología se potencia y se mezcla con las apuestas online.   

“Hoy son sponsors oficiales de los principales acontecimientos deportivos y muchos referentes internacionales promocionan esta actividad. El apostador, a diferencia del consumidor de drogas, por ejemplo, tiene una conciencia de la enfermedad muy distinta. Con lo cual es muy difícil que llegue a una consulta. Estamos a las puertas de una situación dramática”, señaló el médico psiquiatra Federico Pavlovsky.  

Una cosa es prohibir los cajeros automáticos en los bingos y las casas de apuestas, y otra muy diferente es contar con la posibilidad de dilapidar todo el dinero a través de una cuenta bancaria que se administra desde el propio celular.   

“Las apuestas online constituyen un camino directo, legal y promocionado al consumo compulsivo. Este fenómeno tendrá consecuencias que todavía no podemos ver, sobre todo, porque a diferencia de otras problemáticas vinculadas, esto es inmediato. Con hacer dos clics ya estás apostando”, continuó Pavlovsky.  

Algunos números que marcan tendencia  

--De acuerdo al último informe de relevancia denominado “Global Online Glambing Markets-Previsiones de 2022 a 2027”, el espacio del azar online se ensancha y “el número de personas que participa está aumentando a un ritmo considerable”.   

--Según este trabajo, el mercado de apuestas en línea terminó 2020 con un valor de 65.316 millones de dólares; mientras que hacia 2027, se prevé que experimente una tasa de crecimiento anual del 10%.   

--En los próximos 5 años, se acercará a los 130 mil millones de dólares. La tendencia en alza se consolida, ya que de acuerdo a la American Gaming Association, para 2018 ya existían 2.800 sitios activos online con juegos y, en 2023, dicha cifra se revela mucho mayor. 

--Según las estadísticas del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de nuestro país, el 30% de la población mantiene algún tipo de vinculación con el juego, y dentro de ese porcentaje el 95% corresponde a personas que lo hacen recreativamente, 3,5% son jugadores problemáticos y 1,5% compulsivos.

La importancia del juego responsable 

Desde la Defensoría del Pueblo y la Lotería de la Provincia de Buenos Aires también advirtieron sobre el crecimiento entre los jóvenes de las apuestas online, especialmente las deportivas.  

Juan Gossen, director de la Defensoría del Pueblo bonaerense e integrante del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos del organismo, afirmó que "en el último año hemos detectado la aparición de consultas de jóvenes con problemas de juego compulsivo".  

Gossen remarcó que "muchas veces los chicos acceden a las apuestas online a partir de las tarjetas de los padres y eso acarrea un gran problema, no solo para ellos sino también para los adultos".  

Mauro Guevara, director general del Programa de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo de la Lotería de la provincia de Buenos Aires, afirmó que "el fenómeno de las apuestas online y deportivas en el país es algo novedoso debido a que en último año se multiplicaron las ofertas de sitios de apuestas".  

A su vez, remarcó que, si bien "no se vieron aumentos masivos en los casos con esta problemática, es un fenómeno que se está siguiendo muy de cerca".  

Durante el ultimo año, las publicidades de sitios de apuestas se diversificaron, promocionando sus servicios a través de programas de televisión, en camisetas de clubes y con influencers en redes sociales.  

"Son un tema pendiente las redes sociales debido a que las empresas están radicadas en otros países y tienen otros marcos regulatorios y eso excede muchas veces el marco normativo provincial y nacional", señaló Gossen.   

En este marco, Gossen apuntó que si bien el juego no es malo "es necesario llevar a cabo una campaña intensa por redes sociales para prevenir el juego compulsivo y problemático, debido a que las apuestas online van a crecer en los próximos años porque hay un elevado nivel de interconectividad".  

"Estamos trabajando en una política activa de juego responsable para que las personas eviten apostar en tiempos de crisis emocionales, que cuando apuesten estén acompañados, que establezcan un límite de tiempo y dinero y, además, incluimos un botón de autoexclusión en los sitios de apuestas legales para aquellas personas que reconocen tener este problema", expresó Guevara.  

Precisamente, el juego responsable consiste en la elección racional y consciente de las opciones de juego, que tenga en cuenta la situación y circunstancias personales del jugador, impidiendo que el entretenimiento a través del juego de azar, se pueda convertir en un problema.  

Implica, entonces, una decisión informada y controlada.  

Por eso importante hacer hincapié en el "juego responsable", a modo de medida preventivas.   

En ese tren, hay que tener en cuenta:

1) Se juega por diversión, no por dinero o para evadir problemas.

2) No persigas o intentes recuperar lo perdido.

3) Jugar como divertimento, y considerar también que se puede perder.

4) No pedir dinero prestado para jugar.  

La función del Centro

En nuestra ciudad, el Centro de Prevención y Asistencia al Jugador Compulsivo se conformó el 11 de mayo de 2011, como parte de un programa desarrollado conjuntamente por el Ministerio de Salud y el Instituto Provincial de Loterías y Casinos.  

Funciona en Lavalle 229, de lunes a viernes de 9 a 17, y cuenta con los licenciados en psicología Fernanda González Silvetti, Ana María Blanco, Florencia Calatayud y Damián Rodríguez Ponte. El teléfono de contacto es el 0291-15576717 .

“Tenemos espacios de terapia individual, grupal y taller de pintura, como así también entrevistas de orientación a familiares o allegados de las personas con esta afección. Muchas veces quien se acerca no es quien está sufriendo esta enfermedad, sino alguien de su entorno más íntimo que se percata de este problema. Y a partir de ahí empezamos a trabajar”, señaló Fernanda González Silvetti.  

“Nosotros también atendemos consultas de la zona. En esos casos, las entrevistas se hacen en forma virtual”, añadió.

Además de los centros de atención, el Programa cuenta con una línea de atención gratuita 0800-444-4000 que funciona las 24 horas,los 365 días del año. Este servicio telefónico con personal especializado, tiene como objetivos la contención, orientación, información y, si se produce la demanda, la derivación a los Centros de Atención.  

Además, se pueden realizar consultas a través del correo: juegoresponsable@loteria.gba.gov.ar  

“También atendemos a familiares de personas con ludopatía. Porque a ellos también los afecta muchísimo, tanto en lo emocional como en lo económico. Le brindamos herramientas para poder transitar esta situación, porque genera mucha angustia, y también poder ayudar al paciente en sí”, cerró González Silvetti.