Bahía Blanca | Jueves, 01 de diciembre

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“Todos mis goles son para mi hija que está en el cielo; sé que ella baja a festejarlos conmigo”

Juan Martín Amieva, el 9 de Sansinena que el próximo martes cumplirá 34 años, es el máximo artillero del Federal A con 15 conquistas. “Me perdí cinco partidos, podría tener alguno más”, se lamenta este puntano de “pocas pulgas” pero con alma de hierro.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva y Facebook Juan Amieva

Por Sergio Daniel Peyssé / peche1503@hotmail.com

Instagram: @sergiopeysse

Twitter: @elpeche1973

(Nota ampliada de la edición impresa)

   Cada vez que convierte un gol, sale disparado buscando la cámara de algún fotógrafo, frena su marcha de golpe, frunce el ceño como un soldado, hace la venia con la mano derecha y mira al cielo para lanzar un beso cargado de amor hacia la eternidad.

   Juan Martín Amieva no es solo la figura rutilante de Sansinena, es más que eso... El domingo que pasó se convirtió en el máximo artillero del Federal A con 15 conquistas, una más que Diego Magno, de Central Norte de Salta, equipo que marcha en el cuarto lugar de la Zona 2, al opuesta a la que integran los representantes de la Liga del Sur: Olimpo, Villa Mitre, Liniers y el albirrojo de Cerri.

   “Todos los goles que hago son para mi hija, Alba Martina, que yo sé que está feliz jugando entre las nubes y cuidando a la familia”, arrancó el 9 del “tripero”, con un nudo en la garganta pero sin tapujos para volver sobre un tema que lo ubica constantemente entre el dolor y el valor: “lo debo afrontar con la fuerza anímica que me da esta vida, a la que no le guardo ni un poquito de resentimiento”, aclara.

   “Alba nació con un problema en el corazón, vivió 26 días y falleció. Cada vez que meto un gol, siento que una energía especial logra abstraerme del presente, y sé que es ella que viene a festejar conmigo”, contó, con la voz a punto de cortarse y sus ojos “achinados”, pero erguido y con la intención de ir más allá de todo lo que tenia para decir.

   --Seguí vos.

   --Más de una vez aflojé a punto cero y me quedé sin fuerzas, pero sigo adelante por Alba, mi señora (Ayelén) y el bebé que viene en camino...

   --¿Sí? Es una bendición.

   --Ni hablar. En familia y con ayuda de distintos profesionales, aprendimos a vivir sin nuestra hijita, que en algún momento, y los decimos con toda la seguridad del mundo, nos iba a pedir la llegada de un hermanito. Gracias a Dios se dio y en 15 días nace Ciro. Estamos muy ilusionados, felices de poder recobrar el valor de la vida después de una desgracia tan grande.

   --¿Ansioso?

   --Sí, no te puedo mentir, hay días que camino por las paredes; vivo preguntando si el embarazo va bien, hablo seguido con el doctor, hasta hay días que sueño con Ciro en mis brazos.

   “Mentalmente estoy recuperado, aunque el dolor permanecerá por siempre. El hecho de jugar al fútbol, de entrenar todos los días, te distrae y no te hace pensar, pero es esencial aprender a convivir con el dolor. Asimilé el golpe y tengo ganas de seguir adelante, por eso, por primera vez en mi carrera deportiva, opté por pedirle ayuda a distintos profesionales para que me ayuden a ser mejor en el trabajo, en la sociedad y en las relaciones con compañeros y superiores”.

   Juan visita periódicamente al psicólogo, va al gimnasio antes o después de cada entrenamiento y sigue el régimen de comidas que le confeccionó la nutricionista del plantel Florencia Segal.

   --Me imagino que en la dieta no hay permitidos.

   --El domingo, después de vencer a Juventud Unida y de marcar los tres goles, me dejó comer un chocolate. Sé que no pudo consumir azúcares ni dulces, pero entre un sándwich y un alfajor, elijo uno con mucho dulce de leche en el medio... (risas). Es mi debilidad, aunque no debo abusar; soy un jugador profesional que quiere triunfar, y para eso debo ser consciente de la alimentación equilibrada y de un descanso con las horas adecuadas.

   “Mientras sigamos haciendo goles está todo bien, ¿o no `nutri´?”, preguntó el “Tanque”, frotándose las manos cuando Florencia ingresaba a zona de vestuarios y lo miraba de reojo.

   “Sí”, contestó la especialista, antes de acotar que “el día previo a un partido quedan prohibidas las harinas, el azúcar y el alcohol”.

 

Un 9 para ir a la guerra

   “Juan Martín Amieva, el goleador bravo de Estudiantes”, fue el título de la nota que publicó el Diario de la República, de San Luis, el 5 de agosto de 2019, tras el 3-0 del albiverde en el clásico puntano frente a Juventud Unida.

   El centrodelantero, que el próximo martes cumplirá 34 años, se prestó para la producción fotográfica y en aquella entrevista posó con remera camuflada, boina y el rostro pintado: sí, como para ir a la guerra.

   --La venia para celebrar cada uno de los goles, ¿tiene algo que ver con eso?

   --No, no hay cuestiones militares de por medio. El festejo surgió jugando al póker con un amigo. Me hacía esa seña cada vez que me ganaba una mano, pero cuando me quedé con el partido me paré en la silla y le hice el mismo gesto, por supuesto cagándomele de risa en la cara. Ese día me hizo una apuesta, él creía que yo no era capaz de animarme a hacer la venia en un partido, pero no me costó nada y a partir de ahí quedó para siempre.

   Juan hizo inferiores en River, pasó a Defensores de Belgrano (estuvo tres años) y en 2009 se fue al KSC Lokeren de la Primera división de Bélgica, aunque apenas aguantó seis meses y decidió volver con los suyos. En 2010 se incorporó a Deportes Antofagasta de Chile y después permaneció un año y medio sin jugar.

   “En ese lapso busqué trabajo, me ofrecieron entrar a un banco, pero ahí me di cuenta que tenía que volver al fútbol... (risas). Me puse a entrenar y el primero que se fijó en mi fue Huracán de Comodoro Rivadavia”, señaló el romperedes puntano.

   Al cabo de un año, dejó el sur para volver al norte, se incorporó a Huracán de San Rafael para disputar el Federal B, y ahí fue la última vez que convirtió un hat-trick en un mismo partido. Fue el 28 de enero de 2013, 3-1 de visitante ante Alianza de Coronel Moldes, por la fecha 14 de la etapa regular.

   “Podés creer que no me acordaba de esa tarde gloriosa, ja,ja... Es más, no sé si tengo otro triplete, habría que ir a buscar a las inferiores”, deslizó el 9.

   Después del “Globito” rafaelino vistió los colores de Barracas Central, Alianza de Cutral Có, Gimnasia y Tiro de Salta, Estudiantes de San Luis, Mushuc Runa de Ecuador, Independiente Rivadavia y Cipolletti (13 cotejos y un gol en la pasada edición del Federal A), entidad que para este certamen lo cedió a préstamo a Sansinena.

   “Cuando terminó el partido contra Juventud, el domingo, le pedí la pelota a Fabián (Diana, presidente del conjunto cerrense), pero no me la dio, me pidió que espere una semana. La prometió, pero hasta ahora `naranja´. Hice tres goles, me la merezco... ¿Qué decís vos, me la va a dar?”

   --No sé.

   --Uhhh... Si dudás vos que lo conocés más que yo, estoy al horno. Escuché algunas excusas, que hay pocas pelotas, que hoy no pueden comprar más, así que voy a ser bueno y me la voy a llevar recién cuando finalice el torneo. Mientras me la den, no me molesta esperar, pero si me la niegan les hago un piquete... (risas).

   A Juventud Unida no le convertían tres goles en 90 minutos desde el 1 de diciembre de 2019: pasaron 74 encuentros.

   --¿Tenías ese dato?

   --No, aunque sabía que era el equipo con menos tantos en contra de la competencia. Le ganamos bien, porque fuimos intensos y pusimos el corazón en una cancha embarrada y que obligaba a meter pierna, garra y espíritu. Superamos al tercero de las posiciones, y ese éxito nos permitió cumplir el primer objetivo como grupo: mantener la categoría.

   --Suena a poco, a conformista, creo que el objetivo es otro.

   --¿Escuchaste bien? Dije el primer objetivo... (risas). Ahora vamos por el otro, tratar de clasificar entre los ocho que llegarán a los playoffs. Paso a paso, teniendo en cuenta que nos quedan tres partidos porque en la última fecha quedamos libre. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para clasificar, aunque no depende solo de nosotros.

   De los 29 encuentros que sostuvo Sansinena en la presente temporada, Amieva disputó 24, con 8 tantos en la primera rueda (a Desamparados, Camioneros, Argentino de Monte Maíz, a Huracán LH y dobletes a Círculo y Ferro de Pico) y 7 en la segunda (a Cipolletti, a Camioneros, a Olimpo, a Liniers y 3 a Juventud Unida).

   “Los cinco partidos que me perdí fueron por lesiones, son muchos, lo sé, por eso hoy podría tener algún golcito más... Pero bueno, cuando tuve que parar lo hice para no sufrir consecuencias peores, para no llegar a `romperme´. Juego al límite, me gusta la presión y me exijo al máximo; no conozco otra forma de brindarme por el equipo y de estar en paz conmigo mismo”, sostuvo el líder de los goleadores.

   --Más allá de que vienen de ganar, Cipolletti les dio una mano venciendo a Argentino de Monte Maíz, que está noveno, tres puntos más abajo que ustedes.

   --Es cierto, pero también se dio una mano a si mismo, porque Cipo ahora se acercó a zona de clasificación. La verdad, no venía muy bien y sus seguidores se habían puesto nerviosos. Me pone contento porque tengo amigos ahí y siempre quiero que les vaya bien.

   --Sansinena es un equipo dinámico, que elige presionar alto y que suele forzar los errores ajenos para llegar al gol. ¿Coincidís?

   --Sí, es la idea. Donde te relajás, te pasan por arriba como sea, jugando, metiendo, hablando o de prepo, y en eso no queremos ser menos. Primero debemos clasificar y después ver que estrategia utilizar para enfrentar, en playoffs, a un equipo que clasificará más arriba que nosotros, porque en caso de que entremos, estaremos en desventaja, al menos en los dos primeros cruces (octavos y cuartos), que íremos de visitante a las canchas de los mejores posicionados.

   --Quedan Ferro de Pico, Peñarol (último de local) y Huracán Las Heras, ¿cuántos puntos hay que sacar para asegurar el pasaporte?

   --Con 7 de 9 creo que estaríamos, pero se va a definir en la última fecha; no nos va a sobrar nada. Ganar los tres partidos no es imposible, enfrentamos a equipos que están fuera de la zona de clasificación, pero nada ni nadie te asegura los tres puntos. Por ahí nos conviene que ya lleguen desahuciados y salvados del descenso, pero hoy es imposible saberlo.