Bahía Blanca | Domingo, 04 de diciembre

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Kohler: “Las vacunas son rehenes del éxito, pero hay que revertir esa concepción”

El pediatra mostró su preocupación por la caída en los índices de vacunación en menores. Apunta a la triple viral, a la antipolio y a la nueva contra el COVID-19, desde 6 meses a dos años.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com

   “El éxito de las vacunas se aprecia en que ciertas enfermedades han desaparecido y, al no ser visibles, la gente dice: ‘Para qué me voy a vacunar, si las enfermedades no están”, cuenta el Dr. Carlos Kohler, pediatra especializado en vacunación.

   “Justamente, la barrera para que estas enfermedades no sigan circulando son las vacunas y por eso, al caer la cobertura, aparecen otra vez o van aumentado en casos”, amplía.

   “Por eso siempre decimos: Las vacunas son rehenes de su éxito, pero esa concepción hay que revertirla”, asegura.

   El Dr. Kohler, quien posee la página especializada Guía Práctica de Enfermedades y Vacunas (www.vacunacion.com.ar), admite que, en general, se estuvo transitando una declinación en la vacunación, principalmente relacionada con una tendencia al descreimiento de un grupo de la población.

   “Esta circunstancia, asociada al COVID-19, concluye en un 15 a 20 % de caída en los niveles de vacunación”, describe.

Carlos Kohler, pediatra especializado en vacunación.

   “Cuando tuvimos brotes epidémicos de tos convulsa y de sarampión en la década del 80, con una importante cantidad de muertes, estábamos en coberturas que oscilaban en el 68%, que era de un riesgo inmediato. Mediante campañas de vacunación intensivas se llegó en poco tiempo al 82 %, para seguir aumentando en los años siguientes hasta óptimos 90-95 % en los 90 e inicios de 2000. Ahora estamos en una cobertura de entre el 80 y el 90 %”, indica.

   El Dr. Kohler, en diálogo con La Nueva., comenta que hay que utilizar todas las estrategias posibles para vacunar a la población susceptible que, en este caso, se dirige a los menores de 5 o 6 años, que son quienes poseen mayor riesgo.

   “¿Qué es lo peor que nos puede pasar? Si la campaña próxima se toma en serio creo que no estaremos en riesgo de situaciones complejas, pero debemos llegar a ese 90-95 %”, afirma.

   “Ya lo hemos hablado en plena pandemia respecto de desarrollar una comunicación fehaciente y constante. Especialmente, cuando hay que explicar por qué se hace. No deben quedar dudas”, dice.

   “La prueba, a través del tiempo, sobre el control de las enfermedades prevenibles por vacunas está totalmente demostrada; eso ya no tiene discusión”, añade.

   “Sí es importante que, para esos grupos que aún tienen dudas, entender de que esto es necesario porque, además de cubrir a cada chico, se cubrirá a aquellas personas que por distintas causas médicas no pueden vacunarse”, explica.

   “Por eso se habla de una vacunación colectiva y solidaria para la sociedad que, además, cubre a los inmunodeprimidos de edades mayores”, expresa.

   El Dr. Kohler sostiene que durante estos dos años de COVID-19, el confinamiento y el miedo de salir a la calle y de reunirse con otras personas, hizo que decayeran las vacunaciones generales y de rutina, que siempre han sido exitosas para la Argentina.

   “De todos modos, la caída de las coberturas es un fenómeno mundial, con lo cual también se agrava la situación. Con las aperturas y la posibilidad de viajar, ciertas enfermedades, que estaban controladas por la vacunación, al caer la intensidad, especialmente en menores de dos años, el riesgo de encontrar susceptibles, o de contagios, son mayores”, cuenta.

   “En la cobertura para el control de enfermedades, básicamente prevenibles por vacunación, se está hablando de un 95 %, con una tolerancia del 90 %”, describió.

   “En este sentido, la Argentina ha cumplido muy bien, ya que estamos libres de polio y de sarampión desde hace varios años. Incluso, de acuerdo con la Organización Panamericana para la Salud (OPS), nuestro país ha cumplido con las expectativas”, sostuvo.

   El especialista dijo que esta fue la razón por la cual, ante la aparición de un caso de sarampión en julio del corriente año, en CABA se decidió adelantar la campaña de vacunación con triple viral, cubriendo sarampión, paperas y rubéola.

   “Se estableció, de acuerdo con el seguimiento de las estadísticas, que la vacunación contra el sarampión ha bajado entre un 10 y un 15 %”, sostuvo.

   “Esto tiene una correlación con las campañas que se repiten cada 4 o 5 años. ¿Por qué? Si tomamos ese 5 a 10 % negativo que se genera cada año, se va provocando lo que se denomina acumulación de susceptibles”, comentó.

   Si tomamos en cuenta al COVID, tenemos unos 53.000 chicos en el país que no se han vacunado por cada año. En cinco años acumulados, nos daría un cuarto de millón de chicos sin vacunar contra el sarampión”, explicó.

   “Esto genera, en ciertos lugares con baja cobertura, la posibilidad de bolsones de susceptibles, y en donde aparece un caso de sarampión automáticamente se produce un brote”, afirmó el Dr. Kohler. 

   “Al estar el país libre de sarampión, un solo caso se interpreta como brote epidémico”, añadió.

   También dijo el pediatra que se deben agregar los casos de poliomielitis que han aparecido en los Estados Unidos y en el Reino Unido, y en los países donde la enfermedad es endémica, por las mismas razones antes mencionadas.

   “América estaba libre de polio y se la ha encontrado en las aguas residuales. Hay que recordar que el virus de la polio se elimina por material fecal, entre otros tipos de contagio, y por eso las aguas servidas han sido una vía de diseminación”, explicó.

   “Esto implicó que se tomen medidas para intensificar la vacunación y, en el caso de la Argentina, se aprovecha la campaña antisarampionosa para aplicar también la inyectable de polio y, de esa manera, llegar al 90/95 % de cobertura en todos los menores”, sostuvo.

   En toda la Argentina, la campaña de vacunación se prevé realizar desde el 1 de octubre hasta el 13 de noviembre venideros. Será intensiva con la triple viral y la antipolio.

   “Además, se revisan todos los esquemas y, si hay vacunas que faltan, que es muy probable, también se aplican. Y se lo puede hacer con cualquiera de ellas en forma simultánea. ¿La del COVID? También. No hay restricciones en ese sentido”, aseguró.

   El Dr. Kohler dijo que este plan de acción generará un aumento de cobertura de vacunación rápida e intensiva que provocará una barrera epidemiológica importante ante estas enfermedades.

   Las aplicaciones se efectuarán en hospitales, salas médicas y vacunatorios previéndose, incluso, la utilización de los mismos sitios estratégicos planificados para el COVID, incluidos los destinos itinerantes.

Contra el COVID, entre los seis meses y dos años

   “Se ha demostrado que el ARN Mensajero no tiene consecuencias posteriores. Son seguras y eficaces y por eso se las autorizó”.

   Lo dijo el Dr. Kohler, a propósito del comienzo de la vacunación contra el COVID-19 en la provincia de Buenos Aires para personas desde los seis meses hasta los 2 años de edad.

   El esquema inicial contempla dos dosis de ARNm contra SARS COV-2, del laboratorio Moderna, separadas por 28 días.

   “Con repetición, inclusive con inmunodeprimidos, se prevé una tercera dosis con otra espera de 28 días, o un poco más, entre las aplicaciones”, agregó.

   “Aquellos chicos que hayan tenido COVID antes de la vacunación, deberán esperar 90 días. Pero también deben vacunarse”, aclaró el especialista.

“¿Por qué es importante vacunarse? Por la acumulación de susceptibles”, sostuvo el Dr. Kohler.

   “Al tener una cantidad importante de población general vacunada, el virus se desplaza hacia los no vacunados; es decir, hacia los susceptibles”, añadió.

   “Esto pasa con otras vacunas y con otras enfermedades; por lo tanto, en este momento una gran cantidad de no vacunados son, tal vez, los más chicos. Este es uno de los objetivos del programa”, indicó.

   “A su vez, la vacunación posee estadísticas certeras de que, a esta altura de la epidemia, que aún no ha finalizado, tenemos menor cantidad de hospitalizaciones, menor cantidad de mortalidad y menor cantidad de formas raras y graves”, recordó.

   “E, indirectamente, la aparición de nuevas cepas está relacionada con los no vacunados. Por eso se trata de una manera de prevenir esas apariciones. Y también la vacunación es solidaria, porque muchos chicos no pueden vacunarse contra el COVID por cuestiones médicas”, aseveró el pediatra.