Bahía Blanca | Viernes, 12 de agosto

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Cocaína en la ría: el rip off y las fuertes ganancias en el contrabando de droga

El incidente descubierto días atrás en la ría sería un intento para sacar de Bahía 170 kilos de la sustancia y transportarla a Europa, por medio de esta maniobra.

En total se secuestraron 170 kilos de cocaína en panes adentro de 6 bolsos flotando en la ría.

   Cada uno de los 170 kilos de cocaína hallados la semana pasada en la ría de esta ciudad, después de un supuesto intento fallido de enviar la droga a Europa, aparentemente mediante una maniobra denominada rip off, incrementa su valor hasta 30 veces cuando se comercializa en países europeos como Rusia, en comparación con el costo en Buenos Aires.
   El dato lo confirmó una fuente oficial especializada en la materia, quien hizo hincapié en las altísimas ganancias que los narcos obtienen en el mercado ilegal del Viejo Continente.
   El estupefaciente decomisado en el canal de acceso al puerto de Ingeniero White cuesta, en la Capital Federal, entre 5.000 y 7.000 euros por kilogramo.
   “Si ese kilo lo ingresás en un puerto europeo, vale 35.000 euros; en Israel, 100.000 euros; en Rusia, 150.000 euros, y así el valor va subiendo. Por cada kilo de cocaína hacés una diferencia de entre 20.000 y 30.000 euros", dijo el especialista en narcotráfico.
   “Si secuestran un kilo, la droga puede ser para Bahía Blanca, Punta Alta o cualquier otra ciudad de esa zona. Pero 170 kilos, en teoría, no son para Bahía, Punta Alta ni el sur argentino, sino para, seguramente, contrabandear al exterior”, remarcó.
   Esta modalidad de contrabando no tendría antecedentes en Bahía Blanca, desde donde el caso tuvo repercusión nacional.
   La sustancia prohibida secuestrada procedería de "Bolivia, Perú o Colombia", y el hecho se vinculó con el hallazgo previo de una lancha a la deriva, también en el estuario bahiense, sin ocupantes y cuyo dueño está desaparecido.

   Se trata del paraguayo nacionalizado argentino, Aureliano Villalba Cabrera, que hace unos meses compró la embarcación en San Antonio Oeste, y hasta el momento no se sabe nada de su paradero.
   El analista, que prefirió mantener reserva de su identidad, calificó como un “cargamento promedio” la cantidad de cocaína encontrada en Bahía. 
   “Todo indica que el objetivo era el contrabando. Según la lógica empresarial, esa cocaína posiblemente hubiera tenido destino europeo porque es donde más se paga y además debe ser de alta pureza”, dijo.
   Por ahora la Procuraduría de Narcocriminalidad, a cargo del fiscal federal bahiense Diego Iglesias, no intervino en la investigación porque ni la jueza María Gabriela Marrón, ni desde la fiscalía, pidieron colaboración al organismo.
   La PROCUNAR solicitará información sobre el caso local a la Justicia Federal local, a raíz del interés en relación con los macroprocesos que investiga la dependencia del Ministerio Público Fiscal de la Nación.

Crecen los casos


   A criterio de otro especialista en el tema, el incidente de la droga tiene correlación con el contexto de esta actividad ilegal en el ámbito nacional.
   En los últimos años -confirmó- se registraron “varios” contrabandos narco mediante esta modalidad y su frecuencia es cada vez mayor.
   En Argentina este tipo de operatoria tiene conexión con puertos de “gran escala” como el de Rosario y otras terminales portuarias cerealeras, de características similares a la de Bahía.
   Según el experto, en el hecho doméstico, al parecer, no hubo connivencia de las autoridades.

   “Si estás intentando el rip off, es decir 'contaminar' el barco, es porque no tenés la complicidad estructural dentro del puerto, ya que es una maniobra que se hace una vez que el buque sale a mar abierto. Si tenés la complicidad, 'contaminás' el barco en el puerto”.


   “Si a la lancha la cargaron con droga en un puerto privado, uno natural o en ningún puerto, y salieron a contaminar un carguero, no hay complicidad. Distinta sería la situación si el semirrígido salió del puerto de White”, finalizó el entrevistado.
   En el país, el rip off se originó en 2013, cuando desde España, Holanda e Inglaterra se alertó a las autoridades argentinas sobre el decomiso de este tipo de cargamentos "contaminados" que habían tenido como origen el puerto de Buenos Aires.

En contenedores


   La maniobra, también conocida como “gancho ciego o perdido”, consiste en camuflar la droga entre mercaderías de exportación legales, dentro de contenedores a bordo de cargueros, para enviarla y comercializarla en España, Portugal u otros países europeos.
   La operatoria comienza cuando embarcaciones chicas se aproximan por detrás a buques de carga en plena navegación, los tripulantes de las lanchas descartan los bultos con la droga y desde el barco los enganchan.
   Luego la tripulación “cómplice” en la nave de mayor porte viola los precintos y abre los containers, esconde allí el narcótico y los cierra nuevamente con ligaduras falsas.
   Uno de los profesionales consultados opinó que el hecho en torno de los hallazgos de 6 bolsos con panes de cocaína y una lancha, "es compatible" con el mecanismo descrito mediante el cual los narcos, al parecer, trataron de sacar la droga desde nuestra ciudad.
   “Tiene todas las características de ser un rip off de un carguero. Son maniobras en las que pequeñas embarcaciones 'contaminan' con droga grandes barcos, que parten de un puerto con una carga legal y después se 'contamina' sobre todo en las rías o en altamar”, explicó.
   En la mayoría de los casos el cargamento legal se “descontamina” retirando la droga camuflada en contenedores antes de que el buque llegue a tierra.
   Otras veces esa operación se concreta en el puerto de destino, donde los narcotraficantes cortan los precintos adulterados, abren los contenedores, retiran la droga de su interior y colocan de nuevo ligaduras similares a las de origen, pero truchas.


   La finalidad del método delictivo es aparentar que las estructuras para almacenamiento no fueron manipuladas, y así evitar controles.
   “Una vez que los contenedores tienen puestos los precintos y la carga pasó el control de Aduana, no se le hace ninguna otra inspección más allá de la que se realiza en el puerto de destino.
   "El envío es legal, pero la carga está contaminada. La misma maniobra se puede hacer con buques cerealeros”, finalizó.

 

Tráfico a gran escala


Modalidad. Según una de las fuentes consultadas, el rip off "es una metodología común en lo que respecta al tráfico de estupefacientes a gran escala".


Puerto. "Todo indica que los 170 kilos de cocaína encontrados en Bahía Blanca seguramente iban a ser contrabandeados hasta algún puerto europeo, para su comercialización", opinó.


Facilidad. Gracias a este mecanismo delictivo, los narcos no necesitan infraestructura logística de gran envergadura, ni crear empresas "fantasma" para ocultar la droga entre mercaderías legales.

Pista. "El de la lancha es un dato relevante a trabajar, pero está claro que Villalba Cabrera no es el dueño de  la droga", sostuvo.