Bahía Blanca | Lunes, 15 de agosto

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El directorio del Consorcio de Puerto Rosales y los mil y un días de espera

Tras los comicios de 2019, la Provincia no creó esa figura y, desde la otra vereda, su conformación recién se reclama ahora.

Guillermo Burgos (*)
Especial para La Nueva

   En 2016 volvía a Punta Alta después de décadas de vivir fuera de la ciudad. Vine invitado a asumir la dirección de la antigua delegación bonaerense de puerto Rosales, hoy Consorcio de Gestión, terminal portuaria prácticamente abandonada por la provincia décadas atrás, con actividad de lanchas, algo de reparaciones y desguace y poco más. 

   En esta apreciación no deseo denostar a nadie ni marcar épocas, apenas ser honesto y realista en una observación de quien tuvo la oportunidad de conocer muchos otros amarres y clubes náuticos del mundo, con superiores niveles de operación e infraestructura.

  Acepté el desafío ante la posibilidad de poder realizar cambios mediante la herramienta llamada política. Nunca antes había actuado en administración pública, no lo imaginé, no me interesaba, pero ante el llamado del intendente accedí a pensar y luego de algunas conversaciones, volví al pago; lo hice convencido de que con buena predisposición y habilidades de establecer positivas relaciones, varios trabajos interesantes y mejoras podrían hacerse. 

Guillermo Burgos.

   También tenía en mente la idea de que sería bueno devolverle al Estado lo que el mismo me dio, poner a disposición mi capacitación y experiencia, básicamente educación gratuita en la escuela 23, en la escuela técnica, en la escuela naval y algunos años de navegación y muelles diversos.

   Confieso que en este tiempo de retorno a Punta Alta coseché buenas conquistas y unas cuantas frustraciones en la delegación. Lo que es posible de realizar inclusive con facilidad se vuelve complejo y casi impracticable en lo público. Fue moneda corriente chocarse a menudo con color político opuesto o divergente al servicio de la casi nada y también con propios y seudo propios que no aceptan lo nuevo y más efectivo.

   Es lógico, son los que tienen intereses creados y por lo tanto desean apenas mantener ese statu quo, que si bien no los representa, los favorece.

   Intento en estas líneas explicar la génesis del Consorcio de Gestión de Puerto Rosales. Los que hicimos posible esto tuvimos mucha suerte, dado que el centralismo bonaerense es una máquina anuladora de proyectos, pero encontramos al ministro de Producción y al subsecretario de Actividades Portuarias favorables a nuestras ideas.

   Un logro importante en mi período de administración fue haber convencido a esas autoridades de que se necesitaba un asfalto de acceso nuevo.  

   Conseguimos que el fondo portuario bonaerense pagase en el orden del 85% del futuro camino (el resto lo realizaría la empresa OilTanking).

   En esto también fueron fundamentales el intendente y su secretario de Obras Públicas para la concreción del camino.

   Paralelamente, los delegados portuarios de Dock Sud, San Nicolás y Rosales mantuvimos varias reuniones de trabajo con el ministro de Producción y conseguimos consorciar los tres puertos.
San Nicolás entró con su peso político, Dock Sud desplegó su importancia empresarial y Rosales no tenía nada de eso para aportar. 

   Pusimos con el intendente inteligencia, persistencia y fuimos el último consorcio en ser formado, logrando la autonomía, toma de decisiones y el manejo de recaudación. Lamentablemente, después de las elecciones de 2019 el nuevo gobierno provincial dejó al consorcio sin el directorio que debía ser constituido legalmente. 

   Hoy el oficialismo puntaltense clama, casi 3 años tarde y equivocadamente en el argumento, por esa conformación. Demoraron 1.000 días para redactar un reclamo de una carilla y llevarlo adelante.

   Por otra parte, en verdad no interesa el color político que administre el ingreso económico del puerto, queja del oficialismo. Sea cual fuere el manejo, debe ser constitucional y honesto. 

   La recaudación de un puerto público debe estar al servicio del desarrollo de la actividad e infraestructura portuaria.

   En toda la costa bonaerense la llamada “línea de ribera” le pertenece y es injerencia de la provincia y su gente. Así, siendo, Puerto Rosales y su territorio, es de interés de Punta Alta y región, si tenemos claro este concepto nos irá mejor que en los últimos 50 años.

   (*) Oficial de la Marina Mercante.