Bahía Blanca | Domingo, 27 de noviembre

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A qué apunta Bahía Basket: sin Liga Argentina, volverán a jugar Pepe Sánchez y Pipa Gutiérrez

Las alternativas que persiguen como organización y toda una decisión que generará impacto en el ámbito local. 

Pepe (45 años) y Pipa (38) se pondrán la camiseta.

 

Por Fernando Rodríguez

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

 

   Recibiendo el ok de Pepe Sánchez, quien regresó de España en los últimos días, Juan Pedro Gutiérrez se encargó de oficializar lo que era un secreto a voces: Bahía Basket dejará de participar en la Liga Argentina y continuará en el torneo local.

   En una charla con “La Nueva”, Pipa explicó lo que pretenden desde la organización, en la cual Pepe le dio libertad para el manejo de diferentes cuestiones y decisiones del día a día.

   Cómo seguirán, qué buscan, de qué manera afectará bajarse del nivel profesional y la sorpresa cuando enumeró algunos de los nombres propios que jugarán en Primera. Todo eso, en una charla de 33 minutos...

   —¿Ya decidieron no jugar la Liga Argentina?

   —Sí. Un poco veníamos hablando de no competir. El análisis parte de que este año, con el fin de proceso de varios de los jugadores del equipo, se nos complicó muchísimo tratar de armar un plantel que pudiera mantener la competencia en la categoría. La verdad que la pandemia afectó el proceso de reclutamiento que traía Bahía Basket en los últimos años.

   —¿Y ahora?

   —Hace tiempo leí una nota de Pepe en la que decía cómo podíamos sacarle cosas positivas a la pandemia, y en este caso, quizás nos permita la oportunidad de lograr otras cosas; en eso vamos a enfocarnos en los próximos meses. Vamos a participar de la competencia local y, a partir de ahí, pensar otros programas que, de alguna manera, reflejen lo que hacemos nosotros.

   —-¿Pierden la plaza?

   —Vengo hablando con la dirigencia de la Asociación de Clubes que la decisión es no jugar. Seguramente, como todos los años, aparezcan otros proyectos deportivos importantes y sólidos. Quizá la AdC va a elegir mejor que nosotros quién podría ser la institución que compita en la Liga Argentina.

   —Entonces, la venta la maneja la AdC.

   —Claro, exactamente.

   —Imagino que esto de bajarse de la Liga Argentina no es exclusivamente a raíz de lo que generó la pandemia. ¿El último tiempo fue más rápido el proceso de desprendimiento de jugadores que el desarrollo de los que fueron sumando?

   —Claro. Y al mismo tiempo tiene que ver con que, en mi caso, llegué y me encontré con una competencia local que es muy buena, sirve muchísimo como plataforma para desarrollo de talentos. A partir de ahí, identificar la oportunidad, el decir, ok, quizás este año no nos va a tocar jugar la Liga Argentina, pero podemos reestructurar nuestros programas y la manera de impactar para, de la competencia local y tomándonos el tiempo necesario, tal vez darle un reinicio a ese proceso de reclutamiento. Se trata de afrontar con lo que tenemos acá y seguir poniendo en práctica toda la metodología.

Laura Cors

 

   —¿Con el tiempo, de alguna manera Bahía Basket se fue resignando al método que había iniciado y por eso empezó a “vaciarse” para iniciar otro camino? ¿Eso estaba programado?

   —En realidad todo influye, pero esto no es un paso programado en el proceso de los últimos años, sino que surgió más bien a partir de un análisis que hice en los últimos meses, teniendo en cuenta que el futuro es un poco incierto, debemos quedarnos con margen para maniobrar y pensar de qué otra manera podemos impactar. Ver si redirigiendo tiempo, energía y recursos podemos seguir insistiendo en lo que hacemos, porque nuestra lógica no va a cambiar. Y eso lo vas a ver en el equipo local. A Laura (Cors) le ofrecí continuar en el cargo de entrenadora principal, trataremos de mantener toda nuestra lógica de trabajo diario apuntado al desarrollo individual y demás. Lo que cambia es la plataforma competitiva y que vamos a darnos un tiempo para reestructurarnos, reiniciar y volver a seguir en este camino de ayudar al talento joven a explorar su potencial.

   —Esto de ofrecerle al jugador un nivel inferior al que tuvo Bahía Basket desde su inicio, sea en la Liga A como en Liga Argentina, ¿no puede perjudicarlos al momento de reclutar?

   —La competencia te ubica donde tenés que estar. Sí creo que debemos hacer, al menos en el futuro cercano, algo que refleje mucho al deporte como medio. Pepe está con el foco en el Dow Center, trabajando una gama de estímulos que tienen que ver con el deporte, cultura y mediante lo cual Bahía y toda su comunidad puedan relacionarse con el Dow. Y quiere que Bahía Basket sea lo mismo.

   —¿De qué manera?

   —Creo que desde el torneo local, teniendo en cuenta que vivimos en una ciudad universitaria, en la cual hay un montón de chicos que están buscando un espacio donde crecer y desarrollarse, pero con la flexibilidad propia que necesita un estudiante o alguien que se inicia en un trabajo, sin la exigencia desmedida de la competencia.

   —Algo que parece inviable en el profesionalismo.

   —Después de pasar por el profesionalismo el análisis que hice fue que el final se compara con salir de un túnel y tener que decidir: “Me encantó esto, lo que viví, quiero ser entrenador y priorizar la competencia”, o aplicar otra mirada a lo que no me gustó, ni mejor ni peor. En mi caso, ahora tengo la oportunidad de hacerlo. Estamos convencidos de que nuestro proceso sirve, de que un atleta que entra y después de determinada cantidad de meses sale, lo hace mejorado en un montón de variables. Eso es lo que tenemos para ofrecer, lo que queremos armar y vivir nosotros también como equipo de trabajo, con Laura (Cors), Augusto (Meneses), Martín Luis y todos los chicos que están trabajando.

   —Es decir, más que nunca apuntar a un desarrollo global, con el deporte incluido, para quien se sume a Bahía Basket.

   —Totalmente. Tratar de influir en todas las variables del atleta, especialmente en lo académico. Tengo ganas de hacer algún acuerdo con universidades de la ciudad, para encontrar la manera de generarles a los estudiantes la flexibilidad necesaria y desarrollar una carrera mientras juegan al básquet y buscan la mejor versión.

Martín Luis, Augusto Meneses y Pipa Gutiérrez.

 

   —Desde lo estrictamente deportivo, imagino que será algo más terrenal respecto de lo que buscó siempre Bahía Basket en cuanto a nivel individual y eso les complicará sumar los mejores talentos. ¿Lo contemplaron?

   —Si bien no es una linda noticia decir que vamos a dejar la Liga Argentina, está bueno salir adelante con algo positivo. Y en este caso lo que cambia es la competencia.

   —¿Lo considerás un aspecto menor?

   —No, porque siempre nos identificamos y, especialmente en los últimos meses, haciendo hincapié en que no son nuestra prioridad los resultados u objetivos a nivel grupal. La idea, inclusive, es salirnos de la lógica de pensar en temporadas, como la que jugaremos del torneo local, y ya hablar de programas con diferentes temporalidades. Así, entender que se hizo bien el trabajo, sin importar qué tan talentoso es el material con el que contamos o el techo de cada jugador. La idea es aprovechar la estabilidad que tiene el torneo local para generar un programa híbrido.

   —¿Cómo sería?

   —Con estímulos en el Dow Center y en el Polideportivo Norte, teniendo un impacto en las categorías formativas que funcionan ahí; jugar partidos en el Poli, en el DC y que nuestro trabajo sea el mismo, independientemente de la plataforma que usemos para competir.

   —¿Cuánto influyó el costo-beneficio económico para bajarse de la Liga Argentina?

   —Analizando la temporada pasada, no influyó tanto de acá para atrás. Quizá suena raro lo que digo, pero sí influirá de acá para adelante, porque es una oportunidad. Es redirigir los recursos, usarlos de otra manera y asignarlos a diferentes alternativas que tengan el impacto real que buscamos, con todo el gran potencial que hay en la ciudad.

   —Bahía Basket impactó a nivel nacional captando talentos y desarrollándolos. ¿Eso queda de lado ahora?

   —Está buenísima la pregunta. Creo que va a tener impacto negativo en cuanto a presencia en seleccionados y demás, pero si lo pensás desde la perspectiva el impacto puede ser mayor. Me parece que en la Argentina el reclutamiento y el atraer talentos muchas veces está cargado con un tinte competitivo entre instituciones, el cual a la larga perjudica a ese club.

   —Si lo interpretan los clubes...

   —Ya me senté a hablar con dirigentes de clubes de acá de Bahía. Creo que el impacto puede ser mucho mayor. Quizá logremos cambiar un montón de cosas a nivel macro, saliendo de esa lógica competitiva y entrando en la neutralidad, en nuestro programa que es distinto, que no digo ni mejor ni peor. A partir de ahí, con las puertas abiertas para que ese talento siga viniendo, incluso, teniendo la posibilidad de que entrene o aprenda con nosotros y después compita con otro club.

   —Por lo que decís, Bahía Basket saca casi definitivamente los pies de la competencia, para abocarse a un montón de aspectos que no contempla el resultado.

   —Totalmente. Y si hay algo que quiero que se refleje en este nuevo Bahía Basket, es que la competencia sea parte del disfrute. La realidad es que estoy retirado hace seis años y el fin de semana me jugué un picadito en el Dow Center con Lucas Faggiano, Lucio Redivo, Pepe Sánchez, Joaquín Sánchez y otros tantos talentos, y no hay nada más divertido que jugar, poniendo en cancha lo que uno hace todos los días. Entonces, será espectacular si podemos invertirle la carga a la competencia y que sea un estímulo más como diversión, crecimiento y desarrollo.

Pepe, en su regreso fugaz en la Liga Argentina.

 

   —¿Con qué equipo van a afrontar el torneo local?

   —La idea es que se queden algunos de los chicos que estaban. Ya estamos hablando con otros y probablemente Pepe y yo juguemos algunos partidos.

   —¿Es real?

   —Sí, sí. ¡Ojo! Quiero ponerle un asterisco a mi participación, porque dependerá de cómo esté físicamente. Vengo entrenando para eso, me siento bien y ya estoy hablando con Laura para ver si rasco (sic) algunos minutitos.

   —¿Con qué fin volverían a jugar?

   —Con Pepe venimos hablando de todo lo que aprendimos respecto de la carga negativa que tiene un partido, y que cuando te retirás te das cuenta que no era cuestión de vida o muerte, en eso podemos ayudar a los chicos, ya sea entrenando y hasta jugando. Queremos participar con Pepe porque nos copa la idea pero, lógicamente, la realidad es que la prioridad es el talento joven.

   —¿Ya tienen otros nombres propios?

   —Hay casos como Santi Candia que podríamos confirmarlo en los próximos días; Facu Aranda está en proceso de buscar un futuro en Estados Unidos, pero podría seguir... También tenemos que afrontar el caso de Iván Catani, que se rompió la rodilla el último partido y tenemos que acompañar su recuperación y estar con él. La idea es trabajar con algo que quede de la temporada pasada, sumarle algunos de los chicos que están acá en Bahía y salir a la cancha.

Iván Catani

 

   —¿Tienen intenciones de salir al mercado?

   —No es la idea. Incluso hablé con algunos dirigentes del básquet local, respecto de la posibilidad de algún jugador que necesita otro tipo de oportunidades y no las tiene en su club, trabajarlo de forma colaborativa, en conjunto. Sabemos que hay chicos que están buscando oportunidades; con algunos estuvimos hablando y abrimos un espacio de entrenamiento todas las mañanas, invitando cada tanto chicos y viendo si entran dentro de nuestra lógica.

   —¿Existe alguna posibilidad de reunir en Bahía a los mejores proyectos del país, mediante la Confederación Argentina, que el Dow funcione como una academia y un equipo participe del torneo Federal o Liga Argentina a mediano a largo plazo?

   —No puntualmente eso, pero es una de las cosas que queremos explorar en los próximos meses. Sí existe la posibilidad de funcionar como plataforma de desarrollo, más allá de que un jugador no se ponga la camiseta de Bahía Basket. Ahí tenemos que aprovechar el trabajo y la metodología, para ver cómo podemos impactar en todo tipo de talentos.

   —En todo momento hablaste de tus decisiones. ¿Pepe te dio la oportunidad de manejar absolutamente todo lo referente al básquet del Dow?

  —Tengo que agradecer el rol de Pepe en todo esto, porque me dio muchísima libertad y me está tomando con mucha aceptación lo que estoy proponiendo, sin olvidarme que él es una guía para mí, una fuente de aprendizaje constante.