Bahía Blanca | Domingo, 26 de junio

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El otro 25 de Mayo: el mundo entero celebra el Día Internacional de la Toalla

Durante esta jornada, la gente debe llevar una toalla durante todo el día. La tradición surgió hace unos 20 años, debido a un libro de ciencia ficción denominado Guía del Autoestopista Galáctico.

 

   Existen pocas fechas icónicas para nuestro país como el 25 de Mayo, y sobre todo el de 1810: paraguas, cintas azules y blancas, revolución, ruptura de cadenas, una lluvia que regaba el comienzo de un proyecto de país, la negra mazamorrera y sus empanaditas calientes, el sereno que prendía y apagaba las luces del farolito de la calle en que nací y el pueblo que quería saber de qué se trataba tanta revuelta.

   Y Anteojito, Petete y Antifaz mirando todo el espectáculo desde un costado, en un sobreimpreso mal terminado, con un Billiken en la mano.

   Con el correr de los años, fuimos entendiendo que la historia de la Revolución de Mayo que mamamos, aprendimos y repetimos como loros desde nuestra más tierna infancia es una versión bastante maquillada de lo que pasó aquel día: el paraguas recién se inventaría algunas décadas después; French y Beruti repartían cintitas de colores para identificar a quienes irrumpirían en el Cabildo en caso de que la asamblea –digamos “libertadora”- fuera un fracaso; la mazamorrera jamás sería libre; la plaza -que aún no era de mayo- no volvería a ver días serenos, y el pueblo nunca querría entender qué era lo que pasaba.

   Por los siglos de los siglos.

   Amén de una convulsionada, reversionada y revisionada historia de la historia nacional, de próceres no tan próceres, de intereses ocultos, reyes ausentes, príncipes sustitutos, masonería, mística guerrera y libertadora, vencedores vencidos y cabildos truncados, el 25 de mayo no es una fecha que resalte solo en este perdido rincón del sur del globo. Estocada en pleno ego patriótico, en el resto del planeta esta fecha tan nuestra no está para nada vinculada con Saavedra, Belgrano, Moreno y la salud del gran pueblo argentino.

   Ni por asomo.

   A ver: una rápida ojeada por internet explica que hoy, en todo el mundo, se festejan o recuerdan el Día de África, el Día Internacional de las Manchas Cutáneas, el Día Mundial de la Tiroides y el Día del Orgullo Friki, sin ir más lejos.

   Pero la fecha todavía da para mucho más. Íntimamente relacionado al mundo geek o friki y sus festejos, en todo el planeta y su órbita cercana hoy se celebra el Día Internacional de la Toalla. Sí, toalla: ese trozo de tela, algodón u otro material -dice la Real Academia Española-, suave y absorbente, generalmente afelpado y de distintos tamaños, que sirve para secarse todo o parte del cuerpo. Ella también tiene su día internacional, y justo cae el 25 de mayo. Sí, esa toalla; la del baño.

   Las razones por las cuales tamaño y tan común e insignificante elemento cuenta con tal reconocimiento a nivel global hay que buscarlas en la literatura de ciencia ficción, en un libro publicado en 1979 y llamado Guía del Autoestopista Galáctico (The Hitchhiker's Guide to the Galaxy). En él, su autor Douglas Adams plantea que la toalla es realmente el único elemento indispensable para un viajero que decida emprender una travesía a través del universo; no un sable láser jedi ni un teletransportador de bolsillo trekkie o un libro de Stephen Hawking para entender de qué va tanta estrella y agujero negro desperdigado por el vacío infinito.

   Una toalla, ni más, ni menos.

   Las razones que Adams esgrime son múltiples: en su libro explica que una toalla sirve para abrigarse, tumbarse encima, cubrirse la cabeza en caso de emanaciones tóxicas, esconderse, como arma -en caso de estar mojada-, como sábana -si es que no está mojada-, como señal de aviso y también, aclara el escritor, para secarse en caso de que no se encuentre demasiado sucia.

   Y no solo eso: asegura que su posesión también tiene un alto valor psicológico, porque se entiende que si alguien cuenta con una toalla, los demás pueden asumir que también posee cepillo de dientes, jabón, un traje espacial, comida o una brújula, por lo que –posiblemente- estén dispuestos a prestarle ayuda.

   En muy resumidas cuentas, el libro cuenta la historia de un hombre que se ve obligado a dejar la Tierra cuando una población extraterrestre decide destruir el planeta porque entorpecerá el paso de una autopista galáctica, y lo que ocurre durante su intento por sobrevivir. Todo lo demás, salvo la toalla, es spoiler.

   Lejos de ser un fracaso, la obra fue un éxito de ventas, superando las 16 millones de copias desde su publicación hasta el día de hoy. Mientras vivió, Adams llegó a escribir cuatro secuelas más sobre la historia, y una quinta apareció en 2009, ocho años después de su muerte. Incluso, el libro original llegó al cine en 2005 con actores de la talla de Martin Freeman (The Hobbit, Sherlock), Stephen Fry (V for Vendetta, Sherlock Holmes: a game of shadows), Sam Rockwell (Three billboards outside Ebbing, Missouri, Iron Man 2), Zooey Deschannel (New girl, (500) Days of Summer) y el inolvidable Alan Rickman (Harry Potter, Sweeney Todd), con buenas calificaciones y ganancias que duplicaron el costo de producción.

   Para ese entonces, que el 25 de mayo se celebrara el Día Internacional de la Toalla era un hecho consumado y difundido a nivel mundial, surgido dos semanas después del fallecimiento del escritor, ocurrido el 11 de mayo de 2001.

   Por norma, por tradición o porque sí, quienes se sumen a los festejos deben llevar una toalla consigo durante toda la jornada. Las fotos y publicaciones en las redes sociales no son requeridas, pero en ningún lugar se dice que estén prohibidas. De hecho, los hashtags #TowelDay y #DiadelaToalla normalmente son trending topic durante todo el 25, y a través de ellos se puede ver a gente de todos los rincones del globo –incluso en la Estación Espacial- celebrando.

   Las formas de llevarla consigo son múltiples, pero se entiende que sobre los hombros y por detrás del cuello es la más correcta; algunos la portan en la mano y otros directamente la dejan ver a medio guardar en un portafolios o mochila. Las imágenes de toallas colgadas en algún lugar o junto a cualquier edición del libro de Adams también son válidas.

   Por ello y aunque parezca imposible, hoy, 25 de mayo, con lluvia, con sol, en otoño o en primavera y muy lejos de los festejos por el maquillado recuerdo del primer gobierno patrio argentino, miles de personas se reunirán a través del globo para conmemorar el día de un simple elemento indispensable para cualquier viajero intergaláctico.

   Al menos, estas sí parecen saber de qué se trata.