Bahía Blanca | Domingo, 27 de noviembre

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Caso Almada: "Se intentó cerrar la causa como un suicidio", dijo el fiscal

En el debate se juzgan a los policías Andrés Mansilla, Gustavo Cevallos, Marcelo de la Rosa, Claudia Olivera y Lidia Ayala, como también del exdelegado whitense, Marcelo Acosta.

El fiscal Marcelo Romero Jardín, en el juicio que se inició hoy.

   El fiscal Marcelo Romero Jardín aseguró "nunca había visto" falencias tan graves en el inicio de un acta por un hecho como la muerte de Ángel Almada, según dijo en el inicio del juicio oral.

   El debate por las irregularidades, a cargo de la jueza en lo Correccional Susana González La Riva, es contra los policías  Andrés Emir Mansilla, Gustavo Federico Rafael Cevallos, Marcelo Fabián de la Rosa, Claudia Elizabeth Olivera y Lidia María Magalí Ayala y el exdelegado municipal de Ingeniero White, Marcelo Acosta.

   "Son tan graves las falencias, nunca lo había visto, incluso me tocó trabajar en localidades pequeñas y se trabaja con mucha responasbiliad. Me llamó la atención desde un principio cómo se trabajo", remarcó Romero Jardín.

   Almada, de 17 años, falleció en marzo de 2016, al caer de un puente peatonal en la zona ferroviaria de esa localidad y sufrir traumatismos de cráneo y tórax severos.

   En principio se pensó que se podría haber tratado de un suicidio pero distintas pruebas llevaron a pensar la hipótesis de homicidio.

   En este sentido, para el acusador hubo graves falencias en las primeras actuaciones.

   "No hubo aplicación de protocolo, se intentó cerrar la causa como un suicidio y hay graves irregularidades como insertar frases que los testigos no dijeron en las testimoniales en comisarías. El lugar del hecho es sagrado y 3/4 parte de la autopsia la define el lugar, pero no se preservó", dijo Romero Jardín.

   "Se envió a dos agentes que tenían escasa instrucción, hacía poco tiempo que estaban en la dependencia y no fueron funcionarios de jerarquía. Las agentes que fueron ni siquiera sabían dónde quedaba (el lugar), llegaron tarde y cuando lo hicieron ya estaban retirando a Ángel Almada, todavía con vida", amplió.

"No tenía que intervenir"

   Sobre Acosta, remarcó el fiscal que "si había alguien que no tenía que intervenir era justamente él, porque era el padre de la persona que, posiblemente, fue la última que estuvo con Ángel antes de los homicidas".

   Como aspecto positivo de toda esta situación grave, Romero Jardín sostuvo que desde ese momento en las comisarías cada fallecimiento de estas características se caratula como "averiguación causal de muerte" y no como suicidio, como sucedía frecuentemente en ese tiempo.

   Entre los 40 testigos propuestos para el juicio que se inició hoy figura la madre de Ángel, que declaró poco antes del mediodía.