Bahía Blanca | Jueves, 01 de diciembre

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Carne vacuna: Continúa el retraso respecto de la inflación

Según los relevamientos del IPCVA, en este agosto el aumento fue del 1,2 % contra un incremento general del IPC que avanza al ritmo del 7 % mensual. Los datos del Rosgan.

El precio de la carne no ha tenido actualización. / Fotos: Pablo Presti y Rodrigo García-La Nueva.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com 

   “Mas allá de la sequía, ingresamos a los últimos meses del año con un panorama complejo para la carne vacuna”, dijo María Julia Aiassa, del Rosgan.

   Abundante nivel de oferta producto de la restricción de los campos; precios internos planchados por la debilidad de compra que acusa el consumo e insumos cada vez más caros que restringen (drásticamente) el margen para el engordador son algunas de las razones que la analista de mercados cárnicos expuso entre los argumentos.

   “Como si este combo no fuera suficiente, la exportación ya no está generando la misma tracción sobre los valores que supo ofrecer hasta el mes pasado al enfrentarse a un escenario más incierto, al menos transitoriamente, como producto de la desaceleración de la demanda china”, aseguró.

María Julia Aiassa, del Rosgan.

   “Y, localmente, el producto final claramente no logra encontrar tracción en la demanda” amplió.

   Del mismo modo, Aiassa sostuvo que, en este agosto, según el relevamiento de precios minoristas que realiza mensualmente el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), la carne vacuna aumentó 1,2 % contra un incremento general de precios al consumidor (IPC) que avanza a un ritmo del 7 % mensual.

   “En lo que va del año, el precio de la carne al mostrador acumula una suba del 31,3 %, mientras que la tasa de inflación de los primeros ocho meses del año asciende al 46,1 %”, dijo.

La odiosa comparación

   “Esto determina una pérdida de valor, en términos reales, de casi 15 puntos”, agregó Aiassa.

   “Si lo comparamos con la trayectoria del año pasado, vemos que recién en octubre se generaba un primer retraso contra la inflación que, rápidamente, era corregido con una suba de precios de casi 20 puntos entre los meses de noviembre y diciembre de 2021”, indicó.

   La consultora dijo que, este año, el precio de la carne no ha mostrado grandes avances durante el primer semestre, deteriorándose drásticamente en los últimos dos meses.

   “En el caso de la hacienda gorda, si bien se estabiliza nominalmente, al igual que la carne sigue perdiendo valor en términos reales”, aseveró.

“En el mercado interno, el producto final claramente no logra encontrar tracción en la demanda”, dijo Aiassa.

   El precio del novillito gordo para faena, tras haber marcado máximos de 350 a 360 pesos en los meses de mayo y junio, bajó un escalón en julio y allí se estabilizó en torno a los $ 340 corrientes. Esto, justamente, generó un retraso contra la inflación de más de 15 puntos.

   “En este caso, a diferencia de lo observado con los precios de la carne vacuna, el valor del gordo ya ha transitado períodos de fuerte retraso durante el año pasado para, luego, recibir dos importantes correcciones: una entre noviembre y diciembre del 25 % nominal, y la otra en febrero y marzo de este año, con otro 20 % nominal”, explicó.

   “Este año, medido al mes de agosto, partimos de un retraso de valores de unos 5 puntos más pronunciado que el año pasado”, sostuvo.

   “Esto complica la relación de reposición de cara a los próximos meses, ante un ternero que, estacionalmente, resulta escaso y cuyos valores comienzan a afirmarse en términos reales”, afirmó.

Los insumos

   Aiassa también dijo que, por el lado de los insumos, el panorama no es menos alentador.

   “La última medida implementada por el Gobierno nacional para impulsar la liquidación de soja por parte de los productores en un intento por captar mayores divisas ha complicado, de manera directa o indirecta, al resto de las producciones que dependen de los granos como fuente de alimento”, comentó.

   “En este sentido, más allá del impacto que genera el aumento del precio de la soja y sus derivados en la composición de los alimentos balanceados, el aluvión de ventas de la oleaginosa que esta medida ha generado, también impacta en otros mercados”, dijo.

   “Y no sólo por la congestión logística que ocasiona al tratarse de una ventana de venta muy corta, sino también por la menor necesidad de venta de otros productos ante el ingreso adicional logrado”, contó.

La crisis de los feedlots

   Según los cálculos realizados por la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), la pérdida por animal liviano que sale de los corrales supera, con datos a este agosto, los $ 1.700 luego de haber alcanzado márgenes positivos en torno a los $ 10.000 hace tan sólo dos meses atrás.

   La analista entiende que, con este panorama de escasez de oferta e incremento de costos, en sus dos principales insumos, como lo son la invernada y los granos, el escenario para el feedlot en los próximos meses no resulta el mejor.

   “Pocas son las variables que pueden llegar a cambiar significativamente el balance actual hacia fin de año”, dijo.

   La más potente, dentro de un marco de probabilidad razonable, está relacionada con el ansiado arribo de las lluvias.

   “En este contexto, la ocurrencia de lluvias de primavera que logren revertir el estado actual de los campos aumentando su capacidad de retención, ayudaría a restar presión de oferta de hacienda en un mercado que se encuentra muy bien abastecido”, comentó.

   “Así como posee baja capacidad de respuesta ante el deterioro del poder de compra que genera la inflación”, concluyó Aiassa.

Urcía: “El precio lleva varios meses estancado”

   “El último Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento del 7 %, con nula incidencia del precio de la carne, pese a que el rubro alimentos estuvo levemente por encima y consolida un interanual de 78,5 %”.

   Lo dijo el Dr. Daniel Urcía, vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficos Regionales Argentinas (Fifra). 

   “Desde este junio, el precio de la carne vacuna al consumidor no tiene gravitación en la conformación del índice de precios y, probablemente, en las semanas siguientes suceda lo mismo. Es decir, se acumularían más de cinco meses sin movimientos al alza”, agregó.

   El Dr. Urcía comentó que esta realidad demuestra claramente que el precio se forma por la relación entre la oferta y la demanda, y no se rige por los movimientos de la cotización del dólar, de la inflación o de la exportación.

   “Es momento de aclararlo, ahora que no es noticia, para que no suene a excusa en pocos meses tal como sucedió en tantas otras oportunidades”, aseguró.

   El dirigente también se refirió al sector comercial e industrial, que acumula costos crecientes en diferentes rubros como personal, energía o transporte.

   “La realidad de la Argentina, con una inflación interanual del 78,5 %, indica claramente que, en el futuro inmediato y ante un marcado atraso en el precio de la carne, antes de fin de año habrá una recomposición de las cotizaciones del ganado para faena y, por supuesto, en el precio de la carne al consumidor. Será normal que ocurra”, sostuvo.

   “No habrá especuladores que fuercen aumentos, sino que será consecuencia de nuestra realidad económica”, sostuvo.

   “Es notorio el atraso en el precio de este alimento, que es casi 15 puntos porcentuales respecto de la inflación promedio”, dijo.

   “En esto influye el deterioro del poder adquisitivo de la población, pero también la alta oferta de hacienda para faena”, indicó.

   El Dr. Urcía también dijo que en el último mes la faena ajustada por días hábiles tuvo un incremento del 6 % interanual.

   A su vez, que hubo una mayor participación de las categorías novillitos y vaquillonas de 2 dientes, lo que da cuenta del inicio de la salida de hacienda de los corrales como producto de los encierres del otoño.

“Esta faena alta permite un buen abastecimiento del mercado interno y un alto consumo de carne vacuna”, aseveró Urcía.

   También se refirió al rol de la exportación de la carne vacuna.

   “En los primeros siete meses del año, y con exportaciones reguladas, se exportaron 20 mil toneladas más que el año anterior y en valor, por el mayor precio internacional de los primeros meses de 2022, se superaron los 2.100 millones de dólares”, contó.

   “De este modo, se va a generar un ingreso de divisas entre estos meses de enero y diciembre de más de 3.000 millones dólares. De todos modos, en el segundo tramo del año vemos que se está dando una caída significativa de los valores de la carne en los principales mercados, como China y Europa, agravadas por la devaluación del euro y del yuan frente al dólar”, comentó el Dr. Urcía.