Bahía Blanca | Viernes, 19 de agosto

Bahía Blanca | Viernes, 19 de agosto

Bahía Blanca | Viernes, 19 de agosto

Gastronómicos: "Cada vez se hace más difícil que la gente vuelva a salir"

Desde el sector temen que haya un nuevo retroceso.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

   Desde la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Bahía Blanca y Región Sudoeste analizaron la situación gastronómica bahiense al cumplirse 10 días del regreso a fase 3, que permite que el rubro abra hasta las 23.

   El secretario de dicha asociación, Rodolfo Perata, consideró que si bien el cambio de fase "descomprime", el presente es complejo.

   "Siendo ya el tercer retroceso desde el inicio de la pandemia, cada vez se hace más difícil que la gente vuelva a salir. Estamos mejor que hace unas semanas [cuando Bahía estaba en fase 2], pero muy lejos todavía de poder decir que nos estamos acercando a lo que fue noviembre del año pasado o marzo, antes del cierre", aseguró el representante del rubro.

   A su vez, reconoció que "todos tenemos un temor al retroceso porque habiendo tenido una apertura, un cierre, otra apertura, otro cierre... se hace difícil". 

   "En algunos casos empieza a crecer la demanda y venís con un equipo achicado, porque nuestra actividad ha perdido gente sea porque se ha despedido, que en general no pasó; porque la gente fue dejando de trabajar para buscar otro sector que no sufriera cierres como nosotros o porque hay personal suspendido. Nosotros desde el año pasado tenemos un acuerdo con el sindicato que permite tener personal suspendido", explicó Perata.

   En ese sentido, señaló que "hay un temor a volver a abrir la canilla en cuanto a contratación de gente porque si vuelven a cerrar dentro de un mes, ¿qué pasa? Si bien [la actividad] mejoró, hay un temor grande por lo que pueda pasar y por otro lado, muchas deudas que sacar adelante y se viene el pago del aguinaldo, que no sé cómo se va a abonar".

   Con respecto a la capacidad limitada por el aforo del 30 %, indicó que "en líneas generales, todavía no estamos cubriendo el límite de capacidad".

   "Capaz un sábado, en alguna actividad como una cervecería puede ser, pero si tomás la semana de lunes a domingo estamos muy lejos de cubrir el aforo [...] El que hacía dos o tres mesas trabajando hasta las 19 o 20, ahora hace entre seis y ocho mesas, es una mejora pero ese negocio está mirando que en otro momento hacía 30 mesas", detalló. 

   Perata insistió en que la vuelta a fase 3 "es un pasito adelante que sirve, pero esperemos que no haya más retrocesos en esta actividad, que ha demostrado que la restricción no tiene sentido porque no hemos sido colaboradores de contagios".

   "Con el protocolo y con las autoridades controlado en serio, nuestra actividad no tiene ningún problema. Ahora, si alguna de esas dos patas empieza a fallar... Si se cae el incumplimiento es fácil, porque lo castigás; pero si dejás de controlar, ya es más complicado", sostuvo.

   El representante de los gastronómicos manifestó que "la ley está para cumplirla y las autoridades tienen toda la potestad para poder hacerlo. Es más, es una exigencia nuestra, lo hemos pedido, porque cuando vos estás en un rubro donde el 90 o 95 % cumple, lo que querés es que se haga justicia y no paguen buenos por pecadores".

   Finalmente, señaló que el avance de la vacunación va a ayudar "sobre todo al rubro que atiende a mayores de 50".

   "En los negocios que tienen una clientela promedio más grande, como los restaurantes clásicos, la gente se cuida más. Pero, por otro lado, es la que también se ha sentido más tranquila: el Día del Padre concurrió gente de 80 años", contó Perata, al tiempo que resaltó que "en un restaurante donde todos andan con barbijo, hay distanciamiento y demás, la gente se da cuenta de que ahí no se va a contagiar".

   Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Bahía Blanca y Región Sudoeste, Horacio Levantesi, reconoció que "estamos un poco mejor que en fase 2, aunque la actividad no repuntó demasiado".

   "Todo esto ha generado un temor natural en la gente. Hay que esperar que no se vaya para atrás y que lleguemos a fase 4, que es una instancia un poco más libre para poder trabajar, ya que ahora estamos con aforo del 30 % y eso perjudica la actividad", indicó.

   A su vez señaló que toda la gastronomía "está complicada", tanto a nivel local como nacional, y que "es la actividad más perjudicada [por las restricciones] junto con las culturales".

    "El comerciante se endeuda día a día, porque tenés una venta que no supera el 20 o el 30 % de lo que tendrías que estar vendiendo y el costo es el mismo. Por más que tengas dos comensales, tenés la calefacción prendida, las luces prendidas, la cocina prendida...", explicó.

   De cara a las vacaciones de invierno, que comienzan el 19 de julio, tampoco hay grandes expectativas.

   "En épocas normales, julio es un mes muy bueno porque la gente tiene un mayor ingreso de plata, están las vacaciones y la semana del Día del Amigo, que es una semana porque la gente sale 4 o 5 veces con sus distintos grupos de amigos. Siempre es el mejor mes del año después de diciembre, pero este año va a ser pobretón, no tenemos una gran expectativa, habrá algún grupo que se junte pero esas mesas grandes que se veían de 15 o de 20 no van a estar", manifestó Levantesi. 

   Y añadió: "En las vacaciones de invierno también muchos matrimonios con chicos salían a comer, pero el año pasado perdimos eso y este año va a ser muy pobre".

   Por último y en coincidencia con Perata, consideró que toda esta situación "pasa por la necesidad de la vacuna: si la gente no tiene las dos dosis y no empieza a aflojar un poco [la cantidad de contagios], es difícil. Y ya estamos hablando de la variante delta, que tampoco sé a dónde nos va a llevar, por eso para adelante es todo bastante complejo".

   El Gobierno provincial anunció el regreso de la ciudad a fase 3 el 22 de junio y desde entonces el horario de trabajo de los locales gastronómicos con público se extendió hasta las 23.

   Además, hubo un cambio en la restricciones generales de circulación, ya que de 0 a 6 solo pueden circular esenciales cuando antes era de 20 a 6. Y esta semana también se sumó la presencialidad en las escuelas.