Concursan a nivel internacional

Alumnos de White idearon un sistema para combatir la contaminación de la ría

27/7/2019 | 07:00 |

Estudiantes del último año de la Escuela Técnica “Crucero A.R.A General Belgrano” de Ingeniero White presentaron un proyecto de bioadsorción utilizando desechos de camarones y langostinos. Hay otros 4 trabajos para solucionar problemáticas sociales.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Por Pablo Andrés Alvarez / palvarez@lanueva.com

   Del mismo colegio que surgió el multipremiado proyecto “Prótesis en 3D”, cinco ideas de futuros egresados de la Escuela Técnica “Crucero A.R.A General Belgrano” de Ingeniero White se lanzaron para competir en un concurso internacional organizado por una de las empresas de tecnología más importante del mundo.

   Denominado “Soluciones para el Futuro 2019”, que ya se lo adjudicó el trabajo producido por los alumnos Juan Ojeda, Tadeo Camperi, Augusto Long, Brisa Budareto y Geraldine Lagarrigue el año pasado, las ideas presentadas deben brindar soluciones a los problemas que enfrentan en su vida cotidiana o que afecten a su comunidad, partiendo del desafío “¿Cómo las matemáticas, el arte, la ciencia y/o la tecnología pueden mejorarlos?”.

   La sexta edición de este programa que Samsung encabeza en casi todo el mundo este año culminará, por primera vez, en un encuentro regional en Brasil al que asistirá el equipo ganador.

   Orientados por Guillermo Pierolivo y William Durán, directivos del establecimiento educativo whitense, los estudiantes del sexto y último año de las tecnicaturas de Química, Mécanica y Electromecánica presentaron proyectos para la Evaluación Anual de Capacidades Profesionales, que aplica en todas las escuelas técnicas del país.

   El más llamativo, y quizás más ambicioso, apunta a combatir la contaminación de la ría de Bahía Blanca, alertados por la presencia de metales pesados en especies del ecosistema marino.

   Al respecto existen estudios que alertan sobre niveles de cadmio, cromo, cobre y plomo por encima de los permitidos. 

   “Esta situación podría generar serias consecuencias para la salud humana, como el saturnismo con efectos neurotóxicos ocasionado por la bioacumulación de plomo o cáncer ocasionado por la bioacumulación de cadmio. Además del impacto social en la actividad pesquera local”, señaló Mailén Durán, una de las alumnas impulsoras del proyecto que es coordinado por la docente Verónica Gil Barrera.

   El proyecto, bautizado “BAD v BAC”, propone la bioadsorción como un proceso que permitirá la captación de iones metálicos, debido a la propiedad que diversas biomasas poseen para enlazar y acumular este tipo de contaminantes por diferentes mecanismos. 

   “En nuestra propuesta utilizaremos el quitosano, que será extraído de los desechos de producción regional de camarones y langostinos”, explicó Lucas Gómez.

   Entre los metales de mayor impacto al ambiente por su alta toxicidad y difícil eliminación se encuentran: cobre, cinc, plomo, mercurio, arsénico, cromo, níquel y cadmio.

   “La bioadsorción, surge como una alternativa en la remoción de iones de metales pesados en los efluentes industriales, ya que, es una tecnología que permite no solo removerlos, sino también, darle un tratamiento a los desechos agrícolas-pesqueros”, afirmó Florencia Machado.

   Básicamente, estos alumnos crearon un dispositivo (una especie de tanque, similar a los de combustibles o lubricantes) que se sumerge en el agua, con las pastillas de quitosano previamente tratadas.

   “Absorberá los metales pesados que existen en la ría y después permitirá medir e identificar los contaminantes”, señaló Emanuel Serdeiro.

   Por su parte, Solange Gil, explicó que es un proyecto que puede crecer en escala y ser utilizado a nivel industrial en la lucha por evitar la contaminación del estuario.

   En https://ar.socialab.com/challenges/soluciones2019/idea/98131 se puede encontrar más información al respecto y apoyar esta iniciativa para que supere etapas en el concurso internacional.

   “Uno siente mucho orgullo por este tipo de iniciativas, más allá que ellos deben hacerlas para completar su programa de estudios. Todos los chicos se comprometen buscando soluciones para problemáticas sociales con ideas innovadoras”, manifestó William Durán.

   Pero también hay otros cuatro, que buscan soluciones a distintas problemáticas sociales. Estos son: 

I Warn You (Yo te aviso)

   Este proyecto nació porque un familiar del grupo conformado por Gianfranco Monchetti, Ramiro Belén, Rodrigo Constabel y Gastón Molina, es sordomudo, vive en una casa de dos plantas y, cuando se le corta la luz, no tienen forma de comunicarse con él.

  “A partir de esa problemática, creamos un dispositivo al que se pueda llamar con esa discapacidad para que le vibre mediante una pulsera, que funciona con bluetooth, que también va a emitir una luz predeterminada, para que pueda diferenciar cuando es el timbre de la puerta, el teléfono o un llamado desde dentro de la propia casa”, explicaron.

   Al mismo brazalete le pueden llegar mensajes de whatsapp o de texto.

   “Y otra función es un sensor de sonido, para aquellos que tienen bebés y obviamente no los escuchan cuando se despiertan, que al captar la señal va a enviar una señal diferente a la pulsera”.

   No demanda demasiadas cosas. Apenas un sensor de vibración, un led, la placa de programación y el sensor de bluetooth, por lo que no tendrá un costo muy oneroso.

   “Creemos que se puede fabricar por menos de mil pesos. Ya tenemos un prototipo realizado. Hay algunos relojes que tienen algunas de estas funciones, pero son bastante más caros”, cerraron. 

Programa de Ayuda al Indefenso

   Ludmila Troncoso, Emanuel Serdeiro, Guillermina Antigues y Facundo Domínguez crearon “Programa de Ayuda al Indefenso”, que nació a partir de una problemática que suelen tener los adultos mayores cuando se caen y no pueden levantarse por sus propios medios.

   “La mayoría de las veces no pueden pedir ayuda porque el teléfono les quedó alejado”, dijeron.

   Y agregaron: “La idea es reducir el tiempo y la forma en la que se da aviso al sufrir un accidente doméstico mediante un dispositivo que se puede colgar como un collar. Se puede activar de dos maneras: manualmente, tocando un botón envía automáticamente mensajes de texto a números predeterminados con la ubicación del accidente, o en forma automática, que el dispositivo se va a poner en marcha cuando una persona se descompensa o se desmaya, y también va a mandar mensajes”.

   Utilizaron un giroscopio acelerometro, un GSM A6 (un sensor), un módulo para cargar una pequeña batería y un módulo de GPS.

   “No es un dispositivo costoso y sería muy útil”, manifestaron.

Neptune  

   Un purificador de agua portátil y adaptable a cualquier botella es posible gracias a “Neptune”, el proyecto que presentaron, en este caso, Guillermina Antigues y Emanuel Serdeiro.

   “Adentro tiene carbón activado y partículas de plata, que permitirán agarrar agua no corriente y hacerla apta para el consumo en forma inmediata. Sería útil para aquellas personas que no tienen acceso a la red de agua o bien para acampantes. Quita el color, el olor y atrapa bacterias, a través de un microfiltro. Por eso también se podrá usar en la red de agua potable”.

   El proceso, según indican, sería instantáneo, por lo que no habría que esperar para consumir el agua.

   “También el costo es muy accesible, ya que con alrededor de 150 pesos podría construirse y rendiría, de acuerdo al agua que se consumirá, entre 50 y 500 litros”.

SEC (Silla Escala Cordones)

   Giuliano Prósperi, Aaron González, Belén Ponce de León, Sergio Leiva y Nicolás Charra también pensaron en un dispositivo a partir de la discapacidad de un familiar.

   “Mi abuela tiene 72 años y tiene que transportar a mi tío cuadripléjico en una silla de ruedas. Y cuando eso sucede, se le complica mucho para subir los cordones”, explicó Prósperi.

   La idea es poder adaptar a cualquier silla de rueda un complemento, que serían cuatro cruces en forma de flor realizadas en aluminio, para que se calcen en el cordón; primero las delanteras y luego las traseras.

   “Esto sería acompañado por un motor, alimentado por baterías de litio. E incluiría una cadena en la transmisión, para que no patine y tenga mayor durabilidad”.

   En Estados Unidos existe un prototipo con función similar, pero es una especie de oruga que se le adapta a la silla de ruedas para que pueda circular en las playas.

   “Ese tiene un costo de alrededor de 11 mil dólares. El nuestro tendría un valor estimado de 8 mil pesos y se podría adaptar a cualquier silla”.

Koch al cuadrado (Aire+Limpio=+Sano)

   Mediante un filtro, aún en proceso de planificación, las alumnas Sofía Gómez, Bárbara Díaz Caspe, Candela Forchino, Dana Navarro y Juliana Rubilar intentarán evitar la contaminación del aire.

   “Buscamos una problemática local, que vendría a ser la emisión de dióxido de carbono y los gases que se liberan al aire desde las empresas. Mediante un filtro, podría controlarse esta contaminación y hasta reutilizar ese dióxido de carbono. La idea es que se pueda utilizar en distintas industrias a precios accesibles”, explicaron.

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