Bahía Blanca | Domingo, 26 de marzo

Bahía Blanca | Domingo, 26 de marzo

Bahía Blanca | Domingo, 26 de marzo

El recuerdo del día en el que Dana Guiglioni “volvió a nacer”

Hace algo más de un año la joven sufrió lesiones de gravedad luego que un semáforo, derribado por el auto que guiaba Nazareno Goyak, la golpeara en la cabeza. Salió adelante, pero asegura que no es la misma de antes. 

Foto: Archivo LN.

Por Gerardo Monforte/gmnoforte@lanueva.com

   El pasado 2 de junio Dana Guiglioni festejó su cumpleaños. Esa fecha no coincide con la que figura en el documento, pero para ella y su familia significa el día en el que “volvió a nacer”.
   Su fortaleza y la tarea de los médicos que la atendieron permitieron que salvara su vida.
   Esa madrugada quedó grabada a fuego en su memoria, cuando el automóvil conducido por Nazareno Goyak colisionó con un taxi y posteriormente derribó uno de los semáforos de la esquina de Mitre y 11 de Abril, el que terminó golpeándola en la cabeza.
   Producto de lo ocurrido, la chica, de 20 años y estudiante de la Licenciatura en Economía, sufrió una fractura de cráneo “desde la cavidad del ojo (derecho) hasta la base posterior” y le debieron practicar dos neurocirugías.
   Dana permaneció trece días en coma farmacológico en el área de Terapia Intensiva del Hospital Municipal.
   A poco más de un año del siniestro, la joven le contó a “La Nueva.” que se siente bien, aunque lo ocurrido le dejó secuelas.
   Confiesa que el temor le impide disfrutar de algunas actividades, como por ejemplo salir a divertirse de noche con amigos.
   “Me siento mejor y progresé bastante, ya casi no voy al médico. Pude retomar mis estudios y mis actividades cotidianas. Me levanto a la mañana, voy a la universidad y a inglés, después voy a hacer un rato de actividad física”, detalló.


   Siguió diciendo que “a la noche siempre estoy en mi casa con mi familia, cenamos juntos y me voy a dormir tarde, porque de noche me gusta quedarme despierta. De hecho, estudio en ese momento del día. En la carrera estoy atrasada un cuatrimestre, porque se me acumularon muchos finales y materias que tendría que cursar libre. Espero poder ponerme al día”.
   De todas maneras, y pese a su evolución, señaló que “todos los días aparecen síntomas nuevos”.
   “Consulto a los médicos y ellos me dicen si tengo que hacer algún otro tratamiento, y si son cosas normales o no. Por ejemplo, el otro día fui al gimnasio y se me tapó el oído justo del lado de la operación. Son cuestiones mínimas, como comer algo a veces y que me caiga mal. Antes no las tenía”.
   “A veces me dan un poco de miedo, porque pienso que me puede pasar algo”, admitió.

Consecuencias

   Lo sucedido también condicionó a Dana en el ámbito social y provocó que se recluyera en su domicilio.
   “No soy la misma de antes. Dejé de hacer muchas cosas, no salgo demasiado y estoy más encerrada en mi casa, sobre todo los fines de semana. Quizás es una conducta que adopté por miedo”, opinó.
   También sostuvo que “si me llego a golpear la cabeza no sé qué me puede pasar. Pero charlo con mi psicóloga sobre estos temores y buscamos una solución, es un proceso”.
   De la misma forma, reflexionó sobre la forma en que reaccionaría si tuviera contacto con Goyak.


   “Le diría que no se puede manejar así en la vida, y que todo lo que está haciendo le va a generar consecuencias el día de mañana. Él vive como si estuviera solo, porque no le importa el prójimo”.
   “No le deseo el mal, pero tampoco merece manejarse con tanta libertad en la vida”, expresó Dana
   Por otra parte, aseguró sentir “rencor” contra el imputado por el hecho, ya que lo considera responsable de lo que le toca padecer.
   “Mi vida no cambió porque yo haya hecho algo mal, fue un error cometido por otro lo que estoy pagando. Para él no cambió nada”.

El caso Saccoccia y las leyes

   Dana fue víctima del tránsito bahiense y es palabra autorizada para opinar sobre la problemática.
   La joven se refirió al trágico hecho en el que perdió la vida Facundo Saccoccia (17), cuando la moto en la que circulaba fue colisionada por un automóvil guiado por Alexis Sturzenegger.
   “Hacen falta más leyes que penalicen este tipo de delitos, porque de lo contrario algunas personas van a seguir manejando de esta manera”, reflexionó.
   Por su parte Gladys Andreu, mamá de Dana, se mostró en desacuerdo con que Goyak se encuentre libre por “buena conducta”, tras la resolución de la jueza de Garantías Nº 3, Susana Calcinelli.
   “Con lo desorejado que es, supongo que en la actualidad debe seguir manejando. No puedo entender cómo se le permite esto”, consideró.
   Agregó que “cada vez hay más casos de estos, pero los jueces son cada vez más permisivos. No sé la razón por la que no le hicieron el control de alcoholemia a Goyak”.
   “Dana le tiene miedo a este muchacho, porque es prácticamente de su misma edad y se lo puede cruzar en cualquier lugar”, finalizó.