Amor por River

Beto, su familia y una pasión que resurgió

14/11/2018 | 07:00 |

Fotos: Gentileza Beto González

   —Vivo la vida con mucha pasión y es la misma pasión que pongo en la tribuna.

   Para Alberto González, más conocido como Beto, la vida no fue fácil. Perdió un hijo, tuvo otro chico con parálisis cerebral y hace poco tiempo despidió a su papá. Pero nunca perdió las ganas de seguir.

   Tiene muchas razones para sonreír. Y cuando le preguntan por esas razones, no duda. La familia y River, por supuesto.

   En sus 46 años Beto, que vive en Bella Vista (Buenos Aires) y conoce Bahía por viajes laborales, recorrió muchas rutas por su amado River. Incluso postergó compromisos y faltó a muchos cumpleaños familiares.

   Su fanatismo nació por su papá, que falleció el año pasado.

  —La herencia más grande que me dejó fue su amor por la familia, su honradez por el trabajo y su pasión por River. Tenía una pasión tremenda por este club, pasión que nos hizo irnos a la otra punta del país para verlo.

   Los hijos de Beto también son del Millo. Nicolás (18), el mayor, siempre va a la cancha con él. Y a veces se suma Toto, que tiene 7. Francisco, en cambio, todavía no conoce el Monumental y espera por su bautismo rojiblanco: nació con una parálisis cerebral y cuentan que es la alegría de su casa.

  La familia y el fútbol son inseparables en la vida de Beto. Y la Copa Libertadores tiene un sabor especial.

  Cuando River enfrentó a Boca en 2000 y 2004, Beto no pudo ir. Si bien ya era socio, no consiguió entradas. Lo siguió por la tele y recuerda que fue terrible. En 2015 la vida le dio revancha y pudo festejar el triunfo de los Millonarios por los octavos de final desde la Centenario Alta.

  —Fue muy emocionante. También lo fue la Sudamericana del 2014, de eliminación directa con Boca.

   Desde hace unos días, todo el país habla de la Superfinal y Beto se siente privilegiado: como socio y abonado al club, seguirá el minuto a minuto de la definición de la Libertadores desde la Centenario Alta, frente a la pantalla del estadio Monumental.

—Vamos a ser partícipes de una final única, de un evento que va a mirar el mundo entero. Tenemos las mejores expectativas, mucha fe. Como dije a mi grupo de amigos de River en WhatsApp, si hay un momento para enfrentar a Boca en una instancia tan final como ésta es este. Quizá no existirá otro mejor momento para nosotros.

  Beto mira para atrás y siente orgullo por el crecimiento de su club. 

  —Supimos reconstruirlo y refundarnos como hinchas: el hincha de River fue uno antes y otro después del descenso. Yo tenía un fanatismo importante pero a partir de lo que sucedió en 2011 tuve la posibilidad junto a mi hijo de seguirlo a todos lados y tomarme esa pequeña revancha cada domingo, porque gracias a Dios no paramos de ganar cosas. Encontramos nuestro emblema en Marcelo Gallardo, que Dios quiera se quede mucho tiempo más.

   Tras el empate en la Bombonera, espera ansioso por la revancha. Se jugará el 24 de noviembre, una fecha muy especial que quiere teñir de festejo.

   —Es el día del cumpleaños de mi vieja, ojalá podamos festejar todos juntos. Y si no es así, seguiremos con el fanatismo a full, con la emoción a flor de piel y yendo por más.

 

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