Una síntesis de los hechos
* 2003. Marcela y Felipe Noble Herrera ofrecen un examen de sangre y saliva.
* 2004. Se ordena la prueba en sede judicial y por el método de exclusión.
* 2005. Abuelas de Plaza de Mayo rechaza la medida y se inicia el período de apelaciones. El caso llega a la Cámara de Casación y a la Corte Suprema.
* 2009. El 29 de diciembre, Felipe y Marcela entregan, voluntariamente, muestras hemáticas y de hisopado bucal ante el cuerpo médico forense de la justicia nacional, pero la querella impugna porque no interviene el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG). Las muestras no servían, según alegan, porque se había perdido la cadena de custodia.
* 2009. El juez de la causa, Conrado Bergesio, ordena un allanamiento a los domicilios de Marcela y Felipe. Se secuestran prendas y objetos personales.
* 2009. El 28 de diciembre, los hermanos entregan voluntariamente muestras de sangre y saliva al cuerpo médico forense.
* 2010. La causa pasa a manos de la jueza Sandra Arroyo Salgado.
* 2010. El 28 de mayo, la magistrada cita a los hermanos para insistirles en un análisis de ADN. Tras recibir una negativa, se autoriza un operativo policial para recabar material genético en prendas de los jóvenes, a quienes se les impone la decisión.
* 2010. El 30 de junio, el BNDG confirma que no pudo hallar perfiles genéticos en las muestras.
* 2010. El 19 de diciembre, los peritos determinan que las muestras de sangre y saliva entregadas voluntariamente eran aptas para el análisis.
* 2010. El 21 de diciembre, la jueza ordena que Felipe y Marcela se sometan --con o sin consentimiento-- a una extracción directa de sangre, saliva, piel o cabello, que permita establecer sus datos genéticos.
* 2010. Arroyo Salgado los cita al hospital Durand para obtener las muestras. El día elegido es el 23 de diciembre. Una apelación frustra el procedimiento.
* 2011. El 17 de marzo, la Cámara confirma la extracción compulsiva. En dos ocasiones previas, la Corte había declarado la inconstitucionalidad de esa medida si se dirige a adultos que no cometieron delitos.