La comuna niega cambios para escuelas en el 911
Tanto el secretario municipal de Gobierno, Fabián Lliteras, como el secretario de Salud, Diego Palomo, negaron ayer que el servicio de emergencias 911 vaya a disminuir el nivel de atención en las escuelas, aunque aclararon que están tratando de optimizar el sistema.
Ambos funcionarios afirmaron que "ningún alumno dejará de recibir la asistencia del 911" y quisieron llevar tranquilidad tanto a los padres como a la comunidad docente.
Gremios docentes y de auxiliares, así como consejeros escolares de la oposición, denunciaron esta semana que el sistema de atención a escuelas se había modificado en el 911 y que desde ahora los docentes debían evaluar previamente si, por ejemplo, un niño presentaba un problema grave, moderado o leve. Las ambulancias, agregaron, sólo asistirían de manera inmediata en caso de que el "diagnóstico" haya sido considerado grave.
"El 911 no va a dejar de atender a nadie. Cuando desde una escuela se llame, el operador determinará qué tipo de emergencia es y se actuará en consecuencia", destacó Palomo.
Además especificó que el protocolo internacional establece los colores rojo, amarillo y verde para la emergencia. Indicó que eso no es nuevo y que éste será establecido por el operador del 911 y no por los docentes.
Palomo y Lliteras coincidieron en el buen funcionamiento del servicio telefónico de emergencias, calificándolo de un verdadero avance, pero descartaron que esté colapsado y que eso implique reducción de sus funciones.
El titular de la cartera sanitaria agregó que denominar el esquema de colores de "Semáforo de la Salud", como se lo llamó desde el SUTEBA y el partido GEN, es peyorativo. Y dijo que lejos está el municipio de quitar la atención a la emergencia a nadie.
Los secretarios indicaron que se realizó ayer una reunión, a primera hora, para analizar la situación, luego de la difusión de las quejas de directores de escuelas que habían solicitado el servicio pero los operadores les habían informado de nuevas disposiciones y nuevas prioridades.
"Es cierto que hubo una mala comunicación, pero queremos aclarar que de ninguna manera se cortará el servicio. Sí es necesario aceitar el funcionamiento, para no desviar una ambulancia equipada para atender una raspadura de rodilla", acotó Palomo.
--Los docentes dicen que fueron los operadores del 911 los que les comunicaron los cambios, se les señaló.
--Sí, está bien, es un tema que tenemos que mejorar. Pero nunca se va a dejar a las escuelas sin atención-- dijo Palomo.
Lliteras mencionó que "el sistema 911 va a seguir trabajando como hasta ahora".
"Es un tema muy sensible como para que la oposición y los gremios se sumen y lo aprovechen para la campaña", agregó, en alusión al consejero del GEN, Manuel Mendoza, y el secretario general del SUTEBA, Raúl López.
El acta de la polémica
Pese a que negaron cambios en la atención, Lliteras y Palomo sí reconocieron la existencia de un acta firmada recientemente entre el servicio de ambulancias del Hospital Municipal y el Consejo Escolar, apuntado a optimizar el servicio y en el cual, según los gremios y los consejeros opositores, se aplica esta obligación de diagnosticar desde la propia escuela.
--Si no hay cambios, ¿para qué se firma un acta?
--Es una cuestión técnica, pero de ninguna manera implicará que se deje de atender. Es cierto que en primer lugar, de acuerdo con la situación, se buscarán otras alternativas antes que una ambulancia. Por ejemplo, si un chico se dobló el pie, desde el 911 se recomendará que se lo lleve a una salita médica o si pueden ir a buscarlo los padres. Si nada de eso es posible, entonces irá la ambulancia, pero no se dejará a nadie sin atender-- remarcó Lliteras.
--¿El maestro debe decidir la gravedad de los casos?
--Nunca será el maestro el que decidirá si el caso es grave o no, sino que indicará la situación al operador, que definirá la urgencia. Es lo mismo que ocurre cuando llama un ciudadano común. Hay que buscar las estrategias más acordes para no tener que mover una ambulancia por un tema que puede esperar y no requiere de un vehículo ya, mientras puede haber un accidente de envergadura en otra parte de la ciudad que precisa atención de urgencia.
Karina Cuchereno
Cuál fue el inicio
La polémica se suscitó esta semana, cuando desde tres escuelas se solicitó el servicio de 911 y les dijeron que no concurrirían.
Uno de los casos fue en la Escuela de Educación Especial Nº 514, donde un alumno tuvo un corte profundo en la palma de la mano.
"Nos sorprendió que el operador nos dijera, de muy mala manera, que no iban a concurrir porque había un acta firmada por el Consejo Escolar del 20 de mayo en la cual los docentes y los padres se hacen responsables de los accidentes en las escuelas.
"El 911 hizo abandono de persona y no atendió al chico. Un docente puso su auto particular, con el riesgo que implica llevar a un alumno sin seguro para traslado de terceros, y lo llevó al Municipal, donde por la magnitud de la herida obviamente le dieron puntos. Nunca nos había pasado algo así, antes nos atendían siempre, ahora no", dijo la directora Amanda Heguilén.
| |||