La caza de la liebre, otra vez polémica
En los distritos de la región en que la caza de liebres europeas no esté vedada, durante esta temporada, los sectores representantes del sector agropecuario exigirán que se cumpla a rajatabla el Código Rural que, básicamente, dispone fuertes restricciones a la actividad y provoca fuertes mermas en el número de piezas capturadas.
El dato surge de un relevamiento efectuado por "La Nueva Provincia" en los principales distritos de la zona, si bien en algunos casos aún no existe una postura oficial confirmada.
Tal es el caso de Coronel Dorrego, donde si bien están avanzadas las reuniones tendientes a definir bajo qué condiciones se habilitaría la actividad --cuya temporada se iniciará este mes-- aún no se efectuó ningún anuncio formal.
De todas maneras, fuentes del área de Inspección de la comuna manifestaron que posiblemente se aplique el mismo sistema que en 2005: el Código Rural y la ordenanza municipal que rige la actividad.
Tal decisión seguramente volverá a provocar polémicas, en especial porque uno de los artículos del Código Rural (ley 10.081) establece que no se puede cazar en horario nocturno --cuando las liebres salen de sus refugios, ya que de día se esconden-- ni con luz artificial.
El año pasado, los cazadores de liebres habían manifestado su enojo por el hecho de que el Código Rural existe desde hace años, pero recién en estos últimos se lo quiere aplicar "a rajatabla".
Del otro lado del debate se ubicaron los productores rurales, quienes exigieron la aplicación de la ley vigente porque --según aseguraron-- esa es la única forma de evitar que ocurran hechos delictivos en sus campos.
El problema que observaron los ruralistas es que cuatreros y delincuentes se disfrazan de cazadores, se confunden con éstos y, así, recorren los caminos vecinales e ingresan a los campos sin levantar sospechas. Es decir, para los productores agropecuarios, la caza de la liebre europea facilita la labor delictiva en las zonas rurales.
El año pasado, debido a las restricciones que impone el Código Rural, en Coronel Dorrego se registró una merma de entre el 50 y el 60% en la cantidad de ejemplares capturados, en comparación con lo ocurrido en 2004.
Cazadores "pateros" habían destacado que la actividad, por la intransigencia de los productores, había quedado reducida a los cazadores que capturaban de día, a los que lo hacían en horario nocturno pero con el permiso de los dueños de los campos y a los propios productores.
Esta delicada situación provocó que en Dorrego, antes del inicio de la temporada 2005 de caza, los "pateros" evaluaran la posibilidad de realizar manifestaciones para repudiar algunos aspectos del Código Rural, pero finalmente esta medida quedó sin efecto.
Donde sí se llevaron a cabo reclamos fue en Puan.
Los frigoríficos, contra el Código Rural
* La necesidad de hacer de la caza de liebres una actividad regulada, y evitar que funcione mediante la vía de las excepciones, no sólo fue planteada el año pasado por los cazadores, sino también por algunas industrias que participan de la zafra con destino de exportación.
* Para Carlos Barrera, responsable de Industria Alimentaria Coronel Vidal SA, uno de los más importantes operadores de la provincia de Buenos Aires, "el Código Rural contiene una legislación atrasada, que aplica normas de la caza deportiva a la caza comercial".
* A principios de 2005, el ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense convocó a una mesa de concertación, con el objetivo de modificar el Código Rural, pero el intento no pasó de eso por la oposición de las entidades agropecuarias, que consideraron peligrosa para la seguridad la caza nocturna.
* Según expresó el director ejecutivo de la Cámara Argentina de Frigoríficos de Liebres, Eduardo González Ruiz, "las autoridades no quieren hacer nada que vaya en contra de las entidades agropecuarias, y éstas se han aferrado al Código Rural para terminar con los cazadores. Estas restricciones van a terminar por eliminar la industria frigorífica de liebres".
* En los últimos 10 años fueron habilitados 12 frigoríficos, por el Senasa, para exportar carne de liebre a la Unión Europea.
* Las principales empresas con habilitación para exportar son Establecimiento Frigorífico Azul SA, EFASA (Buenos Aires), Rigon SRL (Santa Fe y Córdoba), Infriba SA (Buenos Aires y Chubut), Euro Tapalqué SA (Buenos Aires), Industria Alimentaria Coronel Vidal SA (Buenos Aires), Frigorífico Esquel SA (Chubut), UN-AR SA (Buenos Aires), Frigo-Oeste SA (Buenos Aires), Frigorífico Orenaike SA (Santa Cruz) y Patagonia Sur (Santa Cruz).
* Los países europeos consumieron, en 2004, 3.354 toneladas de carne de liebre procedentes de frigoríficos argentinos.
* El principal destino fue Holanda, con 1.203 toneladas por 6.256.000 dólares; superando en divisas los envíos registrados durante todo 2003, donde se certificaron exportaciones por 1.361 toneladas y 5.498.000 dólares.
* Los importadores pagaron, en 2004, 4.677 dólares la tonelada de carne de liebre, lo que representó ingresos por 15.667.950 dólares.
* Durante el período 2000-2004, la captura alcanzó en promedio los 2,2 millones de cabezas, mientras que un período similar (1995-1999), la media se situó en 2,8 millones de animales. Esta disminución se produjo como resultado de una menor demanda de los países europeos, según Senasa.
¿Cuánto ganan los "pateros"?
Si bien a comienzos de la temporada 2005 los cazadores recibían dos pesos y cuatro balas por conejo, y 4,50 pesos e igual número de balas por liebre, los montos se incrementaron con el correr de las semanas, hasta alcanzar los 10 a 12 pesos la unidad, más cuatro balas. Los frigoríficos o acopiadores suelen pagan las capturas al contado o, como máximo, a 15 días de plazo. Un "patero" con experiencia puede llegar a cazar entre 1.000 o 1.500 cabezas por temporada; 10 años atrás, ese número podía llegar a 8.000.