Bahía Blanca | Domingo, 22 de mayo

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Peligro de incendio: los pastizales secos elevan el riesgo de siniestros rurales

Las zonas más comprometidas son los distritos de Villarino y Patagones, junto con Puan, Tornquist, Bahía Blanca y Coronel Rosales. Piden extremar los recaudos para evitar problemas.

Fotos: Archivo La Nueva.

 

   El calor, el viento y la falta de lluvias han vuelto a convertir a gran parte el Sudoeste Bonaerense, una presa fácil de los temidos incendios rurales. Estos sucesos, a veces producto de la naturaleza, otros de accidentes y otros, lamentablemente, de la dejadez e inconsciencia humana, han traído a maltraer durante varios veranos a una amplia zona al norte y sur de Bahía Blanca y, parece, este verano no sería la excepción.

   Así lo certifican desde el área de Teledetección y Sistemas de Información Geográfica del INTA Hilario Ascasubi, que ven como la acumulación de materia seca, combinada con las altas temperaturas, se están constituyendo nuevamente como un caldo de cultivo ideal para la ocurrencia de estos siniestros.

   Incluso, en los últimos días elevaron el índice de alerta de peligro de incendios rurales al nivel “Muy alto”. Más allá de las recomendaciones del caso, como la implementación de cortafuegos o el uso de apaga chispas en la maquinaria agrícola, también se expresó que la situación “es de un equilibrio muy fino, en el que hay que tratar de mitigar los peligros del fuego”.

   En ese sentido, se indicó que el riesgo no solamente incluye los distritos de Villarino y Patagones, comúnmente los más afectados por este tipo de incidentes, sino también parte del resto de la zona.

   “A mediados de mes ingresamos en el período de mayor peligrosidad de incendios, para una región que no solo incluye Villarino y Patagones, sino también para parte del Sudoeste Bonaerense, en un sector que incluye Puan, Tornquist, Coronel Rosales y Bahía Blanca”, señaló a “La Nueva.” Alejandro Pezzola, titular del departamento.

   En ese sentido, recordó que el indicador de riesgo se encuentra muy alto, ya que en todo el área descrita  ha observado un aumento en el volumen de material fino combustible -como pastizales y arbustales bajos y abiertos, entre otros-, una situación que plantea el grado de peligrosidad que se está viviendo.

 

En los últimos días, el INTA Ascasubi elevó el índice de alerta de peligro de incendios rurales al nivel “Muy alto”. 

 

   A esto se suma que, más allá de las últimas precipitaciones en la región en cuestión, el 2021 puede catalogarse como un año seco para gran parte de esta zona.

   “Por eso es que estamos preocupados. Actualmente estamos teniendo precipitaciones generales y desparejas en toda la región, pero la acumulación de material fino y de vegetales, nos da la pauta de que la peligrosidad es bastante alta”, sostuvo.

   En ese sentido, reconoció que ese material seco no necesariamente es el que come la hacienda.


Alejandro Pezzola, del INTA Hilario Ascasubi.

 

   “Sí hemos notado en algunos lugares, como en Patagones, al sur del área de riego, como un buen manejo del monte, con una buena carga animal, ha disminuido la cantidad de vegetación, bajando así el índice tanto de peligrosidad como de continuidad del fuego”, advirtió.

   Esa es, justamente, una diferencia muy marcada con relación a los últimos veranos.

   En cuanto a las lluvias, reconoció que si bien cuando aparecen pueden reverdecer las plantas que hay en estos lugares y humedeciendo el material muerto, solo llega a retardar por uno o dos días el nivel de peligro. Después, las altas temperaturas, el viento y la condición de sequía retrotraen la situación.

   “La nuestra es un área de mucha transición, donde de repente se cortan las lluvias. También pueden ocasionar problemas las tormentas eléctricas y los rayos que producen que, en gran parte, son quienes  terminan produciendo estos incendios, a lo que se suman los descuidos o negligencias por parte del hombre”, explicó.

   Pezzola advirtió, en ese sentido, también es necesario extremar las precauciones durante la época de cosecha, tratando de que las herramientas utilizadas cuenten con todas las medidas de seguridad necesarias para evitar el comienzo involuntario y la propagación del fuego.

   “Por lo menos, hay que tener en cuenta el apaga chispas, y en todos los vehículos. Hay que contar con todos los dispositivos que impidan el nacimiento de un incendio, tratando de evitar transitar en pastizales altos, además de la correcta limpieza de las máquinas de cosecha”, manifestó.

   Al respecto, remarcó que “ante el menor descuido, el fuego se inicia”

   En cuanto a los cuidados y medidas preventivas que deben tomar los productores, como la implementación de cortafuegos en los cuadros, reconoció que se está observando un incremento en la limpieza de los lotes.

   “Primero, por una cuestión netamente económica, ya que la vegetación y el monte se recuperan de un año a otro. Sabemos que el cortafuegos en sí no va a cortar el fuego, porque en velocidades de viento más de 20 kilómetros por hora, el incendio en pastizales se torna dificultoso de extinguir”, dijo.

   Por ello, señaló que a los cortafuegos es necesario mantenerlos limpios, ya que brindan la posibilidad del manejo de la hacienda en caso de emergencia, para poder sacarla del lugar ante un siniestro de campos, además de dar la posibilidad de que los bomberos y el personal de Defensa Civil puedan llegar lo más rápido posible para sofocarlo el fuego.

   “Lo mismo pasa con las aguadas, que hay que tener lo más limpias posible, para que los animales puedan salvaguardarse allí al momento del incendio”, sostuvo.

   Pezzola aclaró que, después de los grandes fuegos que azotaron la zona, sobre todo parte de Patagones y Villarino -junto con el sudeste pampeano-, durante los veranos de los años 2016 y 2017, los productores han ido tomando conciencia respecto de la necesidad de tomar medidas de precaución.

   En cuanto a los incendios producidos en los últimos meses, aclaró que no ha habido muchos.

   “Por eso también es importante que, ahora que comienza el período estival, también tengan cuidado los turistas, sobre todo con los fuegos de interfase, en zonas próximas a poblaciones”, explicó.

   “Tenemos áreas complejas, como la zona de Sierra de la Ventana o parte de lo que es nuestra costa atlántica, donde hay que ser previsores y tener mucho cuidado: no hacer fuego, ni de limpieza ni de ningún tipo y que, quienes lo hacen en lugares permitidos, no lo abandonen, sino que lo apaguen con agua, no con tierra”, concluyó.

 

Medidas a tener en cuenta

 

Desde el INTA Hilario Ascasubi se emitió una serie de medidas a tener en cuenta, para prevenir y evitar la recurrencia de fuegos rurales.

Entre ellas, se recomienda el repaso de los cortafuegos y la eliminación por corte físico de los vegetales desarrollados en los bordes de alambrados y otras mejoras.

También se pide no utilizar el fuego como elemento de limpieza de rastrojos.

Además, se recomienda que los chacareros instalen los correspondientes apaga chispas en la maquinaria agrícola, que no transiten con vehículos en zonas con pastizales altos, y que estén atentos a aquellas herramientas que pueden producir calor y chispas.

Se solicita también que, quien enciende fuego en lugares permitidos, los apague con abundante agua y no con tierra, ya que en algunos troncos gruesos pueden permanecer brasas encendidas en su interior.

En este caso, se recomienda no dejar solo al fuego ni por un instante, ya que una ráfaga de viento puede iniciar un incendio forestal.

Y por supuesto, evitar arrojar colillas de cigarrillos encendidas.Alejandro pezzola reconoció que los productores están tomando más recaudos para evitar incendios.