Bahía Blanca | Sabado, 07 de febrero

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Complementación entre Puerto Rosales y Comodoro Rivadavia para exportar crudo

Una operatoria conjunta integra producción de Vaca Muerta y Chubut para abastecer el mercado del Pacífico, con destino Hawái.

El buque petrolero María navega rumbo a Háwai. Foto Shipspotting

Argentina volvió a concretar una exportación de crudo hacia el mercado estadounidense del Pacífico a partir de una maniobra logística que articula dos nodos portuarios clave del país. 

El operativo combinó petróleo no convencional proveniente de Vaca Muerta con producción convencional de Chubut, en un esquema que puso en valor la complementación entre Puerto Rosales, en el sur bonaerense, y el sistema portuario de Comodoro Rivadavia.

La secuencia de carga comenzó en Puerto Rosales, donde se realizó la primera etapa del embarque con crudo Medanito, el principal petróleo liviano que surge de los desarrollos no convencionales neuquinos. 

La terminal del sur de la provincia de Buenos Aires se consolidó como punto de salida del shale gracias a su conexión con la red de oleoductos y a su capacidad para operar buques de gran porte con regularidad, lo que permite armar cargamentos de escala exportable.

Una vez completada esa primera fase, el buque tanque María navegó hacia la monoboya de Caleta Córdova, en inmediaciones de Comodoro Rivadavia. Allí, aprovechando el mayor calad, se incorporó crudo Escalante, característico de la Cuenca del Golfo San Jorge, completando el volumen necesario para encarar la travesía transoceánica.

La operatoria reafirmó el rol del puerto patagónico no sólo como punto de exportación directa, sino también como nodo  para completar bodegas en operaciones de gran escala.

Logística integrada

Dicha articulación entre Rosales y Comodoro expresa un modelo de logística integrada que gana relevancia en el actual contexto energético. En lugar de operar de manera aislada, ambos puertos funcionan como eslabones de una misma cadena exportadora, permitiendo combinar producciones de distintas cuencas y resolver en el ámbito marítimo la conformación de lotes ajustados a las necesidades de los mercados de destino.

El esquema empleado optimiza tiempos operativos, reduce costos y amplía el abanico de opciones para colocar crudo argentino en el exterior.

Desde el punto de vista técnico, el transporte de diferentes calidades de petróleo en un mismo buque se apoya en la posibilidad de mantener las cargas segregadas en tanques independientes. Esto habilita la conformación de envíos con perfiles físico-químicos específicos, una práctica habitual en el comercio internacional de hidrocarburos.

En este caso, la combinación de Medanito y Escalante permitió atender requerimientos de refinerías del Pacífico, entre ellas las ubicadas en Hawái.

La exportación hacia ese destino tiene un valor estratégico. Si bien el volumen no define por sí solo el flujo global de ventas externas, la operación pone a prueba la capacidad del sistema portuario argentino para abastecer rutas de larga distancia, con exigencias operativas elevadas.