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Avenida Arias: entre la baja del consumo y la fidelidad de los clientes, el comercio busca su equilibrio

Los sectores comerciales en la periferia son sumamente importantes en la expansión de la ciudad. Arias creció exponencialmente y afronta la crisis del consumo, aunque consciente de la reconversión económica.

La avenida Arias le da vida comercial a Villa Rosas. (Fotos Rodrigo García, La Nueva)

La ciudad cuenta cada vez más con aglomeraciones comerciales en distintos puntos de su territorio, alejados del tradicional centro. Avenida Arias en Villa Rosas es uno de ellos y acá te traemos la mirada de los propios comerciantes sobre el sector, la actualidad y su historia.

Cualquiera que haya visitado Villa Rosas en la década del 90 y principios de los 2000 habrá notado que el sector que delimita la entrada del corazón neurálgico de la barriada tenía una proyección comercial importante. Hoy, 20 años después, el panorama es una concreción de aquel vaticinio.

Pese al contexto recesivo y de crisis general de consumo en la Argentina, Arias mantiene un movimiento importante en horas de la mañana en época invernal. Establecido en un sector clave de paso entre el centro, el barrio y el camino a Ingeniero White, la avenida cambió su fisonomía en las últimas décadas pasando de residencias tradicionales, con algún que otro comercio, a ocupar casi la totalidad en la actualidad con estos últimos.  

Al conversar con los comerciantes del sector, van saliendo a la luz pensamientos en común entre aquellos que llevan más de una década establecidos y aquellos que han apostado por la inversión reciente en busca de establecerse y prosperar.

Avenida como núcleo comercial, sentido de pertenencia y transformación cultural

Lorena es empleada de Aries indumentaria y hace 10 años que atiende el comercio de ropa en plena avenida. Lo primero que destaca es cómo se ha transformado el lugar en un sector casi 100% dedicado al comercio.

"Arias en particular ha crecido un montón. Cuando yo empecé en el negocio no había tantos locales, incluso había muchas casas donde hoy hay comercios. La velocidad a la que venía creciendo ahora ha parado un poco, pero siguen abriendo locales de distintos rubros y la gente es muy localista, la que es de Villa Rosas o White, viene y compra acá", indicó.

María, dueña de un local de bijouterie llamado "Como se llame", ha abierto sus puertas en el mes de junio y es el segundo negocio que tiene en Arias, el primero ya con 10 años de antigüedad y confiesa: "Queremos seguir apostando al barrio. Estamos igual que todos los comerciantes en este contexto, pero creemos que hay que seguir invirtiendo en este lugar, porque es nuestro único sustento".

"Arias creció mucho como lugar comercial. La gente del barrio viene y consume acá. Nosotros no somos de Villa Rosas, incluso tenemos un negocio en Villa Mitre y pasa algo similar, hay algo de fidelidad con el barrio, son muy arraigados. Arias también tiene la particularidad que está de camino entre Ingeniero White y el centro de la ciudad y muchos frenan, hacen las compras acá y siguen. El de White o de los barrios cercanos a Villa Rosas te dice 'no me voy a ir hasta Bahía para hacer una compra que la puedo hacer acá' y eso está buenísimo", sentenció María.

María tiene dos locales en Arias

Braian, encargado de una carnicería, está hace tres años en la avenida y reconoce que las ventas se mantienen estables en un rubro que reconoce como muy arraigado para la gente. 

"Los clientes son los mismos de siempre, en su mayoría gente del barrio o de lugares cercanos que pasan todos los días por acá. Al ser una avenida y un lugar de paso entre diferentes barrios está puesto en un punto estratégico para que vengan, estacionen, compren y sigan hacia su destino", aseguró.

"El sector de Arias tiene mucha actividad, por ahí en el último año ha bajado un poco y sobre todo lo noto en los fines de semana, pero no deja de ser un lugar con mucha gente siempre".

Braian aporta otro de los factores que se está viendo en Villa Rosas, la competencia y la pluralidad de ofertas para los consumidores: "La gente consume carne por una cuestión hasta cultural y en ese sentido no hemos sentido tanto una merma en cuanto a la venta, quizás buscan algunos cortes más económicos, pero no deja de consumir. Si bajó la venta es producto de que tenemos mucha competencia en el barrio, ya que hay varias carnicerías y opciones para la gente", aseguró.

Martín apostó por su propio negocio

Martín es dueño de un local de artículos de computación, celulares y reparación. Oriundo del barrio, apostó por poner su propio emprendimiento en el sector neurálgico de Villa Rosas:

"Yo hace cinco años que tengo el local acá en Arias. Soy del barrio, desde los 15 años que me dedico a la reparación de celulares y viendo como venía creciendo el sector decidimos abrir, incluso yo trabaja en un Pago Fácil que funcionaba en este local y nos dimos cuenta que había movimiento y que era una buena oportunidad".

"La gente acá prefiere hacer las cosas en el barrio y no tener que ir al centro, tiene la posibilidad que en Arias y en Villa Rosas en particular, hay de todo. El Centro tiene muchos inconvenientes, la distancia, el no poder estacionar, el hecho de que no es para nada cómodo, incluso muchos si tienen que hacer algo allí prefieren utilizar la cadetería como Pedido Ya o esas opciones, que existen hoy en día".

"Arias tiene casi todo lo que uno necesita para el día a día, desde yo que reparo celulares, el que vende ropa o calzado y lo que tiene que ver con comida, la mayoría es gente del barrio y consume acá antes de ir al centro", indicó Martín.

Paula hace más de 15 años que está en el sector

Paula tiene "Calzados Eva" hace 16 años y pudo ver el recorrido de crecimiento sostenido de un sector que ha ido cambiando en las últimas décadas:

"Soy del barrio y en su momento encaré el local como un emprendimiento propio y consideré que la avenida era la zona indicada para establecerme y desde ese momento estamos acá con el rubro de calzado. No nos equivocamos, se notaba que iba a crecer y hoy en día es un lugar completamente diferente al que teníamos al momento de abrir el local", refirió Paula.

Los más antiguos, los nuevos, los del barrio y los que se acercaron al sector por la oportunidad de crecimiento coinciden en que existen factores como la cercanía, la comodidad, las múltiples opciones comerciales y, sobre todo, un punto estratégico de encrucijada entre barrios que se vuelve determinante para aquellos que eligen consumir en el lugar. 

Crisis, caída de consumo y transformación

Acerca del contexto de recesión económica, avenida Arias no escapa a la realidad general. Hay una sensación de incertidumbre ante la falta de consumo, pero también un análisis agudo de que las formas de consumo también se están modificando a nivel general.

"Últimamente ha mermado mucho la venta, bastante te diría, tenemos nuestra clientela fija, pero en el último año y medio bajó. Nosotros tratamos de traer al negocio la indumentaria que tradicionalmente la gente consume, nos manejamos con líneas fijas que ya esperan y buscan puntualmente, pero nos vamos acomodando a la situación del momento", indicó Lorena.

Lorena atiende hace una década el local de indumentaria

"En los últimos años hemos tenido momentos de buena venta y otros que no tanto, ahora mucho más bajo y considero que no está estable la venta".

"Las personas ahora buscan más comodidad a la hora de comprar. Ya casi no tenemos compras que son para un momento, si no que buscan algo que se puede usar en el día a día y en su mayoría tratan de aprovechar las promociones que tenemos, tanto para tarjetas de crédito o alguna oferta en particular", completó.

María analizó el contexto actual y cómo consume la persona que se acerca al sector: "Nuestro primer local es más chico y de marroquinería, este ocupa mucho lugar en volumen y acá tenemos accesorios, cosas pequeñas, que tienen salida, pero nos dimos cuenta que teníamos que abrir un espacio exclusivamente para bijouterie y accesorios. Acá estamos al lado de una farmacia y muchos vienen de pasada porque ven algún arito que les interesa y lo compran, es distinto en el otro lugar, porque es un consumo particular".

"De un año a esta parte ha bajado el consumo un 50%. Tenemos varias sucursales en distintos puntos comerciales y la situación últimamente ha empeorado mucho. Apostamos mucho a fechas en particular, pero ahora incluso en días como inicio de clases, o días de la madre o similares, se nota que la gente no compra como antes", refirió.

El rubro electrónico está presente en el sector y también está sufriendo la baja del consumo:

"Por suerte desde que abrí siempre tuve clientes, más que nada con el tema de las reparaciones, el hecho de que ya la gente me conocía de antes me sirvió bastante. Ahora la situación está complicada, desde hace un año y medio la actividad comercial ha bajado terriblemente en todos lados, pero por suerte, todavía tengo clientes que siguen apostando por mi, pero se nota la merma de consumo bastante", afirmó Martín.

"Obviamente, ante este panorama, uno tiene que ir ingeniándosela para seguir subsistiendo, reduciendo gastos específicos, además yo alquilo el lugar, así que tengo gastos fijos que van aumentando", completó.

Dentro de la transformación a nivel general de la economía hay decisiones que tienen consecuencias directas en la micro economía y sobre todo, en el consumo:

"A nosotros como rubro la importación no ha impactado, yo tengo opciones económicas, pero entiendo que los más jóvenes prefieren la alternativa de comprar en las páginas por precios que para nosotros son imposibles".

"La situación económica negativa se siente muchísimo, las ventas han caído y no solo por la crisis, si no también porque noto que la gente cambió sus hábitos de compra. En el barrio existe la posibilidad de adquirir todo lo que podés encontrar en el centro, pero creo que éste es el momento más duro desde lo comercial, para nosotros como zapatería se nos hace muy difícil sostenernos", indicó Paula.

Bajo consumo, cambio en los patrones, importación de productos y falta de dinero en los clientes son los factores comunes a la hora de hablar de cómo se encuentra la situación en Arias a estas alturas del año.

Transformarse, adecuarse y entender el contexto de consumo

Por último, los comerciantes llegaron a otro punto de coincidencia a la hora de evaluar la actualidad en avenida Arias, las transformaciones tecnológicas en lo comunicacional han impactado de manera directa en la forma de acercar y atender a los clientes, a esto se suma un cambio a nivel general que está cambiando la estructura productiva del país y en medio de este contexto solo queda adaptarse, incorporar la tecnología y seguir:

"Nosotros tenemos una clientela que es gente grande y no le gusta comprar por internet, pero nos damos cuenta que hay muchos que prefieren comprar de manera online. La gente más grande tiene esa concepción de venir al local, probarse la ropa y después comprar, pero tenemos en claro que los más jóvenes consumen de otra manera, sobre todo hoy en día que la oferta es muy grande en redes o internet", sostuvo Lorena.

"Hoy en día tenés que tener presencia en las redes, un Whatsapp del negocio, más allá que la venta en un sector barrial como este es distinta, se necesita de estas alternativas para captar clientes. La gente hoy elige comprar desde la comodidad de la casa, hay que hacer autocrítica y entender que nosotros también como consumidores hacemos lo mismo, comprando por páginas o vía internet", indicó María.

"En este sentido como comerciantes tenemos que ser conscientes que ahora sí o sí necesitás, además de tener el local físico, la parte online de la estructura comercial, con los productos y facilidades para aquellos que prefieren consumir de esa manera", cerró María.

"Tener un local implica pagar el alquiler, los impuestos, los servicios, comprar la mercadería, etcétera, y en este momento de tan bajo consumo se nos hace muy complicado seguir el día a día. Nosotros tratamos de ir modificando las opciones de venta, estando presente en las redes y dando otras opciones de consumo, pero a mi me gusta que la gente venga, mire el producto, lo pruebe, escuche mi recomendación y esa cosa más tradicional, pero soy consciente que eso ha cambiado, sobre todo para los más jóvenes", finalizó Paula.

En definitiva, los comerciantes de Arias son conscientes de la crisis de consumo, también de que las formas y la cultura están cambiando, pero más allá de estas apreciaciones valoran profundamente la fidelidad del cliente, la raigambre barrial del sector y la alternativa que representan para las personas a la hora de ponderar el dirigirse al centro o comprar en el barrio. 

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