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Bahía Blanca se viste de solidaridad: voluntarios pintan escuelas

Miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, junto a familias y vecinos, se unirán para pintar dos escuelas públicas afectadas por la inundación. La actividad se enmarca en la Jornada Mundial de Servicio y se realiza en coordinación con el municipio, el área de voluntariado y el Consejo Escolar.

En acción. Los voluntarios en la última jornada de pintura realizada en la ciudad

El próximo sábado 19 de septiembre se llevará adelante en Bahía Blanca una nueva Jornada Mundial de Servicio, organizada por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. En esta ocasión, la acción solidaria estará destinada a pintar dos escuelas públicas que aún sufren las consecuencias de la inundación ocurrida hace más de un año: la Escuela N° 509 y la Escuela N° 17. La iniciativa forma parte de un movimiento global que la Iglesia impulsa desde 2011 y que, en Sudamérica, se consolidó a partir de 2013 bajo el lema “Manos que Ayudan”. En la ciudad, estas jornadas se realizan cada septiembre desde hace más de dos décadas, movilizando a cientos de voluntarios.

"De alguna manera, esta actividad se incluye en el marco de la jornada mundial de servicio que se hace anualmente en todo el mundo. El propósito es invitar no solo a la comunidad de la Iglesia, sino a todos aquellos que quieran sumarse", explicó Lorena Mansilla, referente local.

La propuesta se desarrolla en articulación con el municipio, el área de Juventud y el Consejo Escolar, que identificó las necesidades de los establecimientos. El aporte de la Iglesia será la mano de obra voluntaria, mientras que los materiales provienen de donaciones gestionadas por el municipio, entre ellas la realizada por la Embajada de Estados Unidos tras la emergencia hídrica.

"En esta oportunidad nosotros no estamos contribuyendo con materiales, como se hizo el año pasado, sino solo con la mano de obra. El material proviene de donaciones y lo importante es que podamos unir esfuerzos", detalló Mansilla.

Las dos escuelas elegidas están ubicadas en zonas cercanas al arroyo y fueron seriamente afectadas por la inundación. En la Escuela N°509 se trabajará en el perímetro exterior, mientras que en la Escuela N°17 se intervendrán tanto el exterior como los pasillos internos.

"Fue muy lindo poder recorrer las escuelas junto a la presidenta del Consejo Escolar y entender cuál era la necesidad. En la 509 trabajaremos en el exterior, y en la 17 en el interior y exterior. Puede que queden cosas sin terminar, pero lo importante es la disposición de continuar", señaló Mansilla.

La jornada se desarrollará entre las 9 y las 14 horas, con punto de encuentro en Aguado y Alem. No es necesario inscribirse previamente: cada persona podrá sumarse en el horario que disponga. Se invita especialmente a las familias a participar, para que niños, jóvenes y adultos compartan la experiencia de servicio.

"El propósito es que también los niños y jóvenes tengan la oportunidad de hacer servicio voluntario en su comunidad. Queremos despertar el interés por generar proyectos de servicio dentro de la ciudad", expresó Mansilla. Al finalizar las tareas de pintura, los voluntarios realizarán la limpieza de los establecimientos para que puedan retomar las clases con normalidad el lunes siguiente.

La iniciativa se enmarca también en el trabajo conjunto que se impulsa desde la Mesa de Diálogo Interreligioso, coordinada por la Dirección de Culto. Allí confluyen distintas confesiones religiosas y el municipio, promoviendo proyectos de ayuda comunitaria.

“El propósito es invitar no solo a la comunidad de la Iglesia, sino a todos aquellos que quieran sumarse.”

"En nuestra ciudad funciona la mesa de diálogo interreligioso, y eso nos permite articular con otras comunidades y con el municipio. Presentamos la propuesta a la Dirección de Culto y desde allí se coordinó con las demás áreas. La idea es ayudar en los espacios donde haya una necesidad, se nos invita a interesarnos en las realidades que ocurren a nuestro alrededor y ser parte de los cambios positivos. En este caso, colaborar con las escuelas es una oportunidad para integrarnos y aportar", afirmó Mansilla.

De esta manera, la Jornada Mundial de Servicio será una oportunidad para construir comunidad y fortalecer vínculos, en un gesto que combina solidaridad, trabajo conjunto y esperanza.

"Más allá de la pintura, lo que buscamos es compartir tiempo, esfuerzo y esperanza en un contexto difícil. Este es solo un paso, el desafío es seguir generando proyectos de servicio que mejoren otros espacios de la ciudad", concluyó Mansilla.

Las Jornadas de Servicio en Bahía Blanca tienen más de veinte años de historia y se han consolidado como una tradición anual de solidaridad, organizada por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en articulación con el municipio y diversas instituciones locales. 

Historia de las Jornadas de Servicio en Bahía Blanca

-Orígenes globales (2011): La Iglesia institucionalizó el “Día Internacional de Servicio” con motivo de los 75 años del Programa de Bienestar. Desde entonces, cada septiembre se realizan proyectos simultáneos en distintos países.

-Consolidación regional (2013): En Sudamérica, las jornadas se establecieron de manera anual bajo el lema “Manos que Ayudan”, con actividades como limpieza de espacios públicos, reforestación, donación de sangre y apoyo a escuelas.

-Bahía Blanca, más de 20 años de continuidad: Aunque la institucionalización global ocurrió en 2011, en Bahía Blanca ya se venían realizando jornadas de servicio desde fines de los años 90. Cada septiembre, vecinos y miembros de la Iglesia se organizan para intervenir en espacios comunitarios. La ciudad se convirtió en un referente de participación sostenida, con proyectos que abarcan desde mejoras edilicias en escuelas hasta asistencia en emergencias.

-En 2025 y 2026, las jornadas se enfocaron en escuelas afectadas por la inundación, donde voluntarios realizaron tareas de pintura y limpieza.

-En años anteriores, se trabajó en plazas, hospitales y comedores comunitarios, siempre con la lógica de unir esfuerzos entre instituciones y vecinos.

-Impacto comunitario: Estas jornadas han movilizado a familias enteras, incluyendo niños y jóvenes, con el objetivo de despertar el interés por el servicio voluntario. La participación abierta y sin inscripción previa refuerza el carácter inclusivo de la propuesta.

Presencia

En Bahía Blanca, la presencia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se remonta a 1938, cuando llegaron los primeros misioneros. Hoy la ciudad cuenta con más de 8.000 miembros activos, que participan en programas de servicio, educación y apoyo comunitario. La construcción del Templo de Bahía Blanca, anunciada en 2020 y dedicada en 2025, reforzó la visibilidad de la Iglesia en la región y su compromiso con la comunidad local.

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