Los primeros pasos de un largo camino por recorrer
La columna semanal del corresponsal de La Nueva. en la capital de la provincia.
Claramente todavía queda un largo camino por recorrer hasta las elecciones en la provincia de Buenos Aires, donde la discusión nacional sobre las PASO no sólo condiciona parte de la estrategia bonaerense sino que además incómoda a jefes comunales, legisladores y postulantes territoriales a distintos rubros frente a distintos escenarios posibles.
Existen reuniones de carácter institucional que dejan sabor a nada. Tal vez esa sea una síntesis de lo que ocurrió a metros del verde “Patio de las Palmeras” de la Gobernación, después de la tertulia casi sin definiciones entre el ministro y armador del kicillofismo, Carlos Bianco y la “jefa” de la comisión de Reforma Política y Régimen Electoral del Senado, Malena Galmarini, por el texto final del proyecto de reelecciones indefinidas para unos 80 intendentes que, por la ley vigente, están transitando sus últimos meses de mandato municipal.
Ese expediente parece lejos de poder aterrizar en los recintos legislativos. La pulseada entre los referentes ministeriales de Axel Kicillof y La Cámpora no permite aún sumar voluntades para habilitar el debate parlamentario sobre las reelecciones sin fecha de vencimiento, básicamente por las diferencias entre las terminales del peronismo bonaerense.
Legisladores del Frente Renovador no se mueven de su negativa pero analizan abstenerse en la votación para no entorpecer por completo los propósitos del Gobernador y alcaldes de otras combinaciones políticas, como el radicalismo, el PRO y fuerzas vecinalistas.
“Lo más importante es la unidad”, exhortó Sergio Massa desde Rosario. Por supuesto, el proyecto cuenta con el duro rechazo opositor de los libertarios. Otra de las opciones podría ser rescatar aquella iniciativa que busca eliminar las restricciones para intendentes y legisladores que cuenta con la validación de la Gobernación y que se aprobó en el Senado aunque después se cajoneó en Diputados por las diferencias domésticas en el PJ.
Se trata de “negociaciones privadas e inconfesables”, propias de la política, que todavía no terminan de tomar forma. De todos modos el Ejecutivo entreabrió una puerta para avanzar en un temario vinculado a posibles cambios electoral es, pero con un cambio de interlocutor. Será la secretaria general de la Provincia, Agustina Vila, la funcionaria encargada en avanzar con esos temas pendientes.
Se trata, ni más ni menos, que de una aparente apertura de la “Mesa de diálogo político y legislativo” que tantas veces reclamó la oposición y que estaría afectando la dinámica parlamentaria.
En momentos en donde las demandas sociales crecen ante la compleja situación económica que también asfixia las cuentas municipales, la Gobernación resaltó la voluntad que tiene para asistir a los intendentes de todos los colores políticos, pero abrió un paraguas financiero para los próximos meses ante un contexto marcado por restricciones presupuestarias propias, sumado a la retención de transferencias nacionales por parte del Gobierno nacional.
En ese contexto, referentes del tractor amarillo del PRO en tierras bonaerenses que responden al expresidente Mauricio Macri buscan recuperar protagonismo en la construcción de una sociedad electoral con distintas expresiones afines como La Libertad Avanza, además de dirigentes que lograron subirse al barco de Javier Milei de la mano de la ahora senadora nacional Patricia Bullrich y de actores distritales de la UCR.
Casi todos proyectan, como opción indiscutible para disputarle al peronismo el sillón gubernamental provincial en 2027, la candidatura del jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli.
Desde el macrismo entienden que el primer desafío político que tendrá el sucesor de Kicillof será discutir una reforma de la Constitución bonaerense -vigente desde 1994- “sin mezquindades partidarias”, como adelantaron estas Diagonales Platenses desde fines del año pasado.
En aquel momento, la coalición oficialista había desempolvado la idea de abrir un espacio de debate institucional sobre un régimen electoral integral y avanzar hacia una nueva Carta Magna provincial buscando adaptarla a los cambios sociales y políticos de las últimas tres décadas. Pero ese intento se enfrió, en especial después del distanciamiento entre Kicillof y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La agenda política se debe una discusión sobre cómo mejorar el funcionamiento de la Provincia con una mirada a largo plazo, pero escuchando las diferentes problemáticas de cada región del interior respecto del populoso Conurbano.
También la PBA debería poner en agenda uno de los debates más complejos ante el desfasaje entre los recursos que aporta al Estado nacional y los fondos que recibe a través de la coparticipación federal.
Tanto en lo gestual como en lo comunicacional, la gestión Kicillof continúa con su estrategia de diferenciación con el modelo económico nacional.
Según la Gobernación bonaerense, “la Argentina se está haciendo un país invivible” para los trabajadores asalariados como consecuencia de las políticas económicas del gobierno libertario, según expresó Bianco, tras subrayar los números de varios indicadores económicos del octavo mes del año.
“Aunque quieran instalar que Milei está teniendo grandes logros en los alrededores del Obelisco porteño, los datos objetivos indican que la realidad no es la misma de aquellos sectores más vulnerables de la población”, puntualizan, al analizar la triste actualidad de los bolsillos.