CTE y APELL: 25 y 30 años de trabajo para prevenir y responder ante emergencias
El Comité Técnico Ejecutivo y el Proceso APELL destacan la coordinación entre organismos, empresas y comunidad.
El Comité Técnico Ejecutivo (CTE) cumple 25 años de actividad como organismo encargado del control y monitoreo de las industrias de tercera categoría, alcanzadas por la Ley 11.459, instaladas en el sector del Polo Petroquímico y el área portuaria del estuario de Bahía Blanca. Su creación se produjo en el marco de la Ley 12.530, a partir de los reclamos de la comunidad luego de los episodios registrados durante el año 2000.
Actualmente, la coordinación del organismo está a cargo del ingeniero químico Cristian Stadler.
“En julio cumplí tres años como coordinador; estoy aún en forma interina”, señaló Stadler, quien destacó la continuidad del trabajo del organismo y la necesidad de mantener actualizados los equipos destinados al monitoreo y control ambiental.
El CTE cuenta con 23 integrantes y recientemente finalizó un concurso para incorporar a un nuevo profesional. El equipo está conformado por especialistas de distintas ramas de la ingeniería y otras disciplinas científicas, lo que permite abordar las tareas desde una perspectiva interdisciplinaria.
Uno de los principales mecanismos de control es la guardia activa durante las 24 horas, los 365 días del año. El esquema incluye rondines cada tres horas por la zona de influencia y la intervención de inspectores y monitoreadores ante cualquier situación que requiera ser constatada.
El organismo también cuenta con una red de sensores para el monitoreo de amoníaco y cloro. Ante una eventual alerta, los procedimientos establecen que uno de los guardias se comunique con la planta involucrada, mientras otro se dirige al lugar para realizar una verificación con equipamiento específico.
“Tenemos todo procedimentado, todo bajo estrictos procedimientos. La información obtenida mediante los sensores es corroborada tanto mediante comunicación con las plantas como a través de mediciones realizadas en el lugar”, señaló Stadler.
En paralelo, el CTE desarrolla campañas periódicas de monitoreo en la ría. Una de ellas se realizó el último miércoles con personal del organismo y del Ministerio, que aportó los medios de transporte necesarios para llevar adelante el trabajo.
El sistema de monitoreo ambiental se complementa con tres cabinas destinadas a registrar la calidad del aire. Una está ubicada en Ingeniero White, otra en el sector de Pedro Pico y Arias y la tercera en el Aeroclub, sobre la Ruta 35. Esta última fue incorporada en 2024.
"El equipamiento registra información cada un minuto. La estación ubicada en Ingeniero White es una de las más antiguas del país y se encuentra entre las que mayor cantidad de datos han acumulado a nivel nacional", contó Stadler.
Los registros de las cabinas, junto con informes y otros datos producidos por el organismo, son publicados para su consulta por parte de la comunidad a través del sitio web del Municipio de Bahía Blanca.
El CTE cuenta, además, con un laboratorio certificado por el Organismo Argentino de Acreditación (OAA) y por el Ministerio de Ambiente, otro de los componentes del sistema de control y monitoreo.
Al referirse a los 25 años del CTE, Stadler puso el foco en el origen del organismo y en la participación de la comunidad.
“Es un logro también de la comunidad, porque somos un organismo que surgió a partir de un reclamo de la comunidad y nos estamos manteniendo durante 25 años”, sostuvo.
Para el coordinador, la continuidad del CTE implica también sostener una estructura de control que debe evolucionar de manera permanente, incorporando y manteniendo los equipos necesarios para garantizar un nivel adecuado de monitoreo.
Ante una denuncia o reclamo ambiental, el organismo recomienda canalizar las comunicaciones a través de los números 109 o 911, para evitar la saturación de las líneas internas y permitir que se active el procedimiento correspondiente.
El CTE funciona en Avenida San Martín 3474, Ingeniero White y mantiene su esquema de monitoreo y control durante todo el año.
APELL, preparar a la comunidad antes de una emergencia
“Lo que es APELL es más preparación y concientización a la comunidad ante emergencias industriales”, dijo Ana Laura Horvath, al describir el objetivo central del programa denominado Proceso Apell.
La coordinadora destacó que el trabajo se sostiene a través de tres comisiones, como son Difusión, Respuesta de Emergencia y Análisis de Riesgo. Dentro de ese esquema funciona el Plan de Respuesta a Emergencias Tecnológicas, un manual de procedimientos que establece pautas de actuación y comunicación entre las empresas, el CTE, Defensa Civil y los distintos organismos respondedores.
Pero la tarea no se limita a la elaboración de protocolos. En los últimos años, APELL amplió el trabajo con instituciones que reciben diariamente a una gran cantidad de personas.
“Se incorporaron todos los centros de salud del área de influencia; también se incorporaron clubes y museos. En cada caso se realizan capacitaciones para que el personal conozca cómo actuar ante una emergencia y pueda orientar a quienes se encuentren dentro de las instalaciones", resaltó.
Uno de los avances consiste en la definición de áreas de confinamiento y kits de confinamiento.
“La idea es que la gente interna de cada institución sepa qué tiene que hacer y cómo manejar a las otras personas que estarían en la institución”, explicó la coordinadora.
"El programa también busca que la prevención llegue desde edades tempranas. APELL trabaja con jardines, escuelas primarias y secundarias, y la intención es continuar ampliando ese alcance", agregó.
En ese marco se lanzó un concurso destinado a estudiantes secundarios para que elaboren un reel con medidas de autoprotección ante una emergencia industrial.
“La idea es poder difundir estas medidas, pero a través de un material hecho por la comunidad. La estrategia de difusión también incluye a los comercios y el programa realiza un trabajo puerta a puerta con capacitaciones y entrega de cartelería, teniendo en cuenta que el personal de los establecimientos se renueva permanentemente", resaltó Horvath.
“Se trabaja en conjunto entre el Ejecutivo, comunidad y empresas; hay mucha participación de las empresas. El valor que tiene el trabajo es que hay que consensuarlo entre todas estas partes”, subrayó Horvath.
La Comisión de Respuesta de Emergencia reúne a representantes de las industrias, áreas de seguridad, bomberos de Ingeniero White, Cabildo y General Daniel Cerri, Defensa Civil y el CTE, entre otros actores.
También en ese ámbito se trabajó en la organización de las áreas de confinamiento. Durante el último año se elaboró un documento base con la participación de los diferentes integrantes de la comisión.
Ambos organismos, desde sus funciones específicas, forman parte de una misma estructura de prevención. El CTE aporta el monitoreo y el control técnico, mientras APELL trabaja para que empresas, instituciones y vecinos sepan cómo actuar ante una eventual emergencia industrial.