Bahía Blanca | Domingo, 08 de febrero

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Furch le dijo adiós al fútbol profesional para reencontrarse con su primer amor

El ex atacante de Olimpo jugará en su querido Deportivo Winifreda, el club de su pueblo, y su regreso ya hizo ruido.

Siempre se vuelve al primer amor. A los 36 años, Julio César Furch decidió ponerle punto final a su exitosa carrera como futbolista profesional y regresó a su casa para cerrar un círculo perfecto. Volverá a vestir la primera camiseta que se puso en su vida: la del Deportivo Winifreda.

El 9 jugará la junto a su hermano Enzo, goleador histórico del club, en la Liga Cultural Pampeana.

“Estoy muy feliz y muy contento de volver a mi pueblo. Incluso, varias veces lo había anticipado de que iba a regresar y que iba a terminar mi carrera en el club de mi pueblo”, dijo con un tono de emoción.

“Además, me pone muy contento toda la expectativa que se generó con mi regreso en el pueblo. Se está armando un buen equipo, con varios conocidos y con mi hermano (Enzo), quien aún sigue jugando. Y, sinceramente, tengo mucha ansiedad de que comience el torneo”, amplió.

--¿Por qué decidiste este cambio de rumbo?

--El 2025 fue bastante complicado para mí. Y si bien pensaba que podría llegar a jugar un tiempo más en Primera, viví un año difícil y muchas cosas que pasaron me hicieron pensar en dejar el fútbol profesional.

“Estos últimos seis meses en Banfield me sentía muy bien físicamente, pero la cabeza me dijo otra cosa. Si bien lo venía pensando y masticando, tomé una decisión difícil y acá estoy. Ahora tengo que ponerme mejor todavía para hacer una buena temporada”, agregó “El Emperador”.

--¿Influyó la situación económica de tu último club?

--Banfield tenía varias inhibiciones, pero es un hermoso club, con una cancha y un predio espectacular. Obviamente, no está pasando por su mejor momento y yo venía de estar parado seis meses en el Santos de Brasil.

“Además, los delanteros anduvieron muy bien y me costó entrar y jugar varios minutos. Siempre estuve a disposición, nunca tuve una lesión, pero me faltó una buena pretemporada como para agarrar ritmo. Incluso, lo hablé con Pedro Troglio (el DT del Taladro), pero no aguanté y la me dijo hasta acá llegamos. Tomé la decisión de pegar la vuelta; Pedro también se sorprendió porque me quería dar más minutos y el presidente de Banfield me pidió disculpas por el momento que pasaba el club. Les estoy totalmente agradecido por haberme abiertos las puertas porque pude volver al fútbol argentino, aunque lógicamente me hubiese gustado jugar un poco más”, añadió.

--Y Deportivo Winifreda siempre estuvo en tu corazón.

--Ni hablar Al pueblo volví siempre por más que estuviera jugando en México o en Brasil. Entrenaba con los chicos, iba a ver los partidos cuando podía, sobre todo porque mi hermano jugó casi toda la vida acá. Es el goleador histórico y veremos si lo puedo destronar, pero lo veo difícil porque tiene más de 100 goles.

–Que lindas sensaciones vas a tener cuando te cambies al lado de tu hermano.

--Será algo hermoso compartir la cancha con él, ya que estiró un poco su carrera para poder jugar conmigo. Estamos cumpliendo un deseo que teníamos los dos. Le dije que le traía algunos regalitos de Buenos Aires con tal de que me diera varias asistencias, ja, ja. Tiene 38 años; no es goleador, pero si un enchanche con mucha llegada al área, buena pegada; etcétera. Jugó muchos torneos y sumó muchos partidos y goles.

--¿Es cierto que vas a viajar más de 6 horas para jugar en tu club?

--Sí. Ya me quedo a vivir en Buenos Aires con mi familia, tengo tres hijos y tengo la vida más o menos acomodada. La decisión fue medio una locura; de echo mi señora me miró medio de reojo, ja, ja. Ahora estamos en Winigreda porque estamos jugando amistosos y estoy conociendo a los chicos.

--Imagino que para la Liga tu regreso es un salto de calidad. ¿Te lo hacen saber?

--En el amistoso ante Independiente de Doblas un par de chicos me decían que estaban agradecidos que haya vuelto para jugar en esta Liga. Creo que hay respeto, hay admiración, pero adentro de la cancha se compite y cada uno defenderá lo suyo. Está bueno que la gente se acerque, en La Pampa el fútbol va lento, pero va creciendo de a poco, con Ferro de Pico jugando muchos años el Federal A y ahora Costa Brava. Me toca ver muchísimos pampeanos jugando por todo el país, incluso afuera y hay cada vez más. Ojalá que los chicos se motiven y que quieran jugar. El deporte a mí me salvó la vida y me gustaría que me tomen como ejemplo.

--Volvemos al 2025 complicado. ¿Podés ahondar en más detalles?

--Mi llegada a Santos fue algo bueno en lo económico, en lo deportivo; venía de ser ídolo en México y me fui por un tema de contrato y de poder jugar en una de las mejores ligas del mundo. Fue un sueño que no a todos se le cumple; me llegó la oferta y decidí irme. Pero, lamentablemente, no me tocó llegar en el mejor momento del club y la pasamos mal porque nos tocó irnos al descenso.

--Y todo eso te afectó imagino.

--Tal cual. De hecho, a los seis meses tuve una pubialgia que no me dejaba ni mover. El cuerpo te habla y todo eso me generó stress. El club es muy grande y te exige siempre. La verdad que en lo futbolístico me fue bien porque llegué, pude meter algunos goles, pero estar peleando el descenso en un club tan grande es muy complicado.

--Aún así, jugaste en la B.

--Me pidieron por favor que me quede en el club, pese a que había tenido ofertas de otros clubes de Primera división. Me quedé y llegamos a la final del Torneo Paulista, la que perdimos con Palmeiras por un gol. A pesar de todo, viví momentos muy lindos, pero llegó la pubialgia, estuve un par de meses sin jugar, me recuperé y terminamos ascendiendo. Pero la gente quería otra cosa; de echo ascendimos e igualmente nos abucheaba. Es muy pasional como en Argentina y en el 2025 llegó un DT que no me iba a tener en cuenta, no me pagaban, entrenaba separado y en ese momento mi señora quedó embarazada por tercera vez. En esos seis meses me la pasé hablando con abogados, con representantes, con los clubes, sin saber si me podía quedar en la casa, si me pagaban. Fue todo muy complicado y rescindí por falta de pago. Y me vine a Argentina sin equipo, sin casa, sin nada y mi señora con 7 meses de embarazo con todo lo que conlleva eso. Luego apareció Banfield, pero no jugué mucho, no cobré y se fueron sumando cosas para que sea un año muy difícil.
   “A fin de año me dije que iba a descansar un poco y volver a empezar, pero no era cansancio, era otra cosa y dije ya está”, cerró.

 

De Olimpo al mundo

--En el aurinegro, Julio Furch se topó con el profesionalismo y rememoró aquellos años de plena juventud.

"Estoy eternamente agradecido a Olimpo porque me abrió las puertas al fútbol profesional, de poder debutar en Primera y de conocer amigos que mantengo hasta el día de hoy, como el “Tero” Litre (Marcos). Me hubiese gustado darle un poco más al club, pero uno era chico y me quedó un poco la espina de haber demostrado un poco más en Primera división. Encima las veces que me tocó enfrentar a Olimpo le metí goles y me llevé alguna que otra puteada en el Carminatti”, comentó.

--Bueno; el tiempo puso las cosas en su lugar.

--Tal cual. Recién ahora lo puedo entender. Estaba cumpliendo con mi trabajo, pero es feo que te puteen en la cancha del club en el que saltaste a Primera. Ya pasó, me hubiese gustado volver a Olimpo, que esté en otra situación, pero no se dio. Pero siempre le voy a estar agradecido porque estuve cuatro años y viví muy lindos momentos. Conocí mucha gente espectacular y guardo los mejores recuerdos.

--¿Alguno en especial?

--Y esa final contra Tiro en el título de la Liga del Sur (2009). Teníamos un grupo espectacular, con muchos pampeanos, vivíamos en la pensión y pasábamos mucho tiempo juntos. Fue una linda experiencia.



--¿Volviste a tener contacto con alguien del club en todo este tiempo?

--Tuve hace unos años contacto con con el “Negro” Ibáñez (Matías) y me pidió si podíamos colaborar con unas pelotas para el club que estaba pasando un momento muy difícil. Fue una pequeña colaboración de varios chicos que pasamos por Olimpo.

“Y hace un mes me llamó Alfredo Dagna para saber en qué situación estaba, que tenía pensado hacer porque se había enterado que había rescindido con Banfield. La verdad que le agradecí porque había tomado la decisión de volver a Winifreda, ya me habían presentado y mi cabeza estaba en el regreso a mi club. Siempre le deseo lo mejor a Olimpo y ojalá que pueda salir de esta situación.

 

El resto de sus camisetas

--San Lorenzo: “Un club grande, con un caudal de gente impresionante. Conocí jugadores de gran nivel y el mejor compañero en cuanto a calidad individual: Ignacio Piatti. Era sorprendente verlo, más allá que en los seis meses que estuve no le tocó jugar mucho. Además, había un vestuario pesado con Migliore, Romagnoli, Bianchi Arce, Straqualursi, Mercier, Franco Jara, Angel Correa, con quien jugué en tercera, Matías Catalán, Kannemann, Palomino.

“Y si bien no fue la experiencia que deseaba, fue muy lindo haber pasado por ese club. Y cuando llegó Pizzi (Juan Antonio) me dijo que no me iba a tener en cuenta y yo quería jugar; tener continuidad y me fui a Arsenal.

--Arsenal: “Me dio la posibilidad de jugar Copa Libertadores, Copa Argentina, la que ganamos, y torneo local. En ese club tuve roce, tuve continuidad y gané mucha experiencia. Un club chico, pero con jugadores de enorme calidad. Se formaron equipos muy competitivos, jugadores muy profesionales. Pude conseguir la Copa Argentina y jugar dos Copas Libertadores consecutivas; competencia que no juegan muchos jugadores. Fue un año y medio espectacular.

“Me dirigió Gustavo Alfaro, gente de primera, y en los últimos meses lo tuve como DT a mi ídolo Martín Palermo. Tuve compañeros que son mis amigos como Martín Nervo y Milton Caraglio, con quienes incluso jugué en México.

--Belgrano: Jugué seis meses y significó el despegue para poder ir a México. Incluso, la gente del Veracruz me fue a ver los últimos dos o tres partidos, estaban las negociaciones avanzadas, y me tocó hacerle tres goles a Independiente. En Córdoba la pasé espectacular y en el club también. Había un plantel tremendo, con varios que hicieron una gran carrera, como el ‘Chino’ Zelarayán y Rigoni, entre otros.

--Veracruz. Estaba peleando el descenso, pero entré con el pie derecho y estuve a nada de salir goleador del torneo, clasificado a la Liguilla tras once años sin poder conseguirlo y salimos campeones de la Copa México para cortar una sequía de 69 años sin salir campeón. Fue todo una locura y hasta el día de hoy recibo el cariño de la gente.

--Santos Laguna: También llegué y estuve cerca de salir goleador, me tocó hacer goles en las finales y conseguimos el título de Liga, que para mí fue el más importante de mi carrera. Ganar una Liga tiene un sabor distinto. Mi primera hija nació allá y la guardo un gran cariño a la ciudad de Torreón. Terminé siendo capitán y viví momentos inolvidables.



--Atlas: Estuve dos años y medio. Viví en una ciudad hermosa como Guadalajara y me tocó la fortuna de ganar un título después de 70 años. También metí un gol en la final y después salimos bicampeones. Se formó un grupo espectacular con Diego Cocca a la cabeza.