Rodrigo Sánchez volvió a Villa Mitre con una nueva misión: "Es un lugar donde soy feliz"
El goleador colgó los botines y regresó al club de sus amores, al que describe emocionado hasta las lagrimas. "Soy un agradecido, me siento un tipo con suerte", reconoció.
Rodrigo Sánchez regresó a su casa: Villa Mitre.
Hace falta solo verle la emoción en sus ojos cuando habla del club para entender que el Flaco se encuentra y se siente en su lugar en el mundo.
Un poco de manera repentina, aquel 9 goleador espigado le dio paso a una nueva función, casi sin tiempo para el retiro.
"La verdad que lo tenía medio decidido: andaba con muchos dolores, si jugaba hubiera hecho el esfuerzo para infiltrarme y hacer locuras, que después me podía costar caro, solo para jugar en Villa Mitre. Si se podía dar y sino, me retiraba", le contó Rodrigo a La Nueva.
Un encuentro casi casual con Juan La Rocca, presidente del club, lo cambió todo.
"Le dije a Juan que tenía ganas de ver la posibilidad de retirarme en el club y él me dijo que me tenía pensado para otra función. Me lo propuso y acá estoy", resumió Sánchez, ahora coordinador del fútbol menor y juvenil del tricolor.
"A veces la vida te pone en lugares que no te imaginás, me tocó que me ponga en este y estoy súper agradecido. Si bien es un desafío, estoy entusiasmadísimo, contento y feliz. Creo que hasta el momento no me he dado cuenta del retiro, porque sigo con rutinas, tengo la cabeza muy metida en esto, veo con las instalaciones con las que contamos... la verdad que es una felicidad enorme", remarcó el bahiense.
A sus 36 años, el Flaco colgó los botines tras su último paso por Leandro N. Alem (Primera C) y luego de un largo periplo por el ascenso metropolitano. Ya era hora de volver a casa.
"Esto me entusiasmó muchísimo, porque ya había tomado la decisión familiar de volver a Bahía. Y si tenía la chance de formar parte de Villa Mitre, quería volver al club. Es un lugar donde soy feliz. Se dio esta función y estoy encantado. Es un desafío enorme, pero estoy súper abierto a aprender y darle para adelante", insistió.
Rodrigo reemplazará a Carlos Alberto Boggio, quien dejó el club y pasó a Boca Unidos de Corrientes, y continuará la metodología que el club adoptó desde hace años bajo la asesoría de Martín Mackey.
"Quiero remarcar el gran grupo de trabajo que tengo, desde Caty (De La Canal, encargado del mantenimiento del Predio), hasta Juan Pablo (Santillán, responsable metodológico) y Mante (Maximiliano Martínez, coordinador de los profes), me ayudaron muchísimo. También Fede Mancinelli. Todos me ayudaron enormemente y recibí la colaboración de todos, de los profes, de los entrenadores, de todos los dirigentes,Técnicos. Todos me ayudaron y estoy aprendiendo un montón de cosas. Estoy muy feliz", insistió.
Mientras la charla fluye, el Complejo Deportivo La Ciudad (México y Thompson) va tomando su "vida" vespertina.
Con el verde césped hacia todos los costados y las prolijas instalaciones como marco, los pibes empiezan a llegar, también los profes, entrenadores y hasta Horacio "El Colo" Schumacher, entrenador del plantel superior de la Liga del Sur, quien saluda y suelta una broma al paso.
Un contexto ideal para cualquiera que quiere disfrutar del día a día de una institución, del fútbol y del deporte en general.
"Creo que mejor que esto era imposible y más acá. Si hubiese soñado retirarme y agarrar tan rápido trabajo en el fútbol, hubiera sido así, en Villa Mitre", agradeció Rodrigo, quien disputó 288 partidos en la Villa y marcó 104 goles.
-Si bien no es la ropa de jugador, ¿qué sentiste al ponerte de nuevo la pilcha del club?
-Emoción. Y te lo cuento ahora y me emociono (la voz se le corta y, luego, llegan las lágrimas). Yo quería que mi nene (Juano) me viera con la camiseta de Villa Mitre, y si bien no es la de jugador, llegar a casa con la ropa del club y que me vea, me emociona. El día que llegué con la ropa fue hermoso...
-¿Qué sigue significando para vos Villa Mitre?
-Es más que mi vida, porque fue mi abuelo, es mi viejo, soy yo, es mi hijo ahora. No lo puedo explicar, trasciende a mi vida. Es mi familia, es mi sobrino, mis hermanos, mis sobrinas. Es como que me trasciende, es algo más que un amor. No lo puedo explicar y me genera muchísima emoción y alegría.
-Por todo esto, no había mejor lugar para seguir después del retiro...
-Sí, mejor imposible. Mi cabeza no tenía Plan B tampoco, puse todas mis energías y mis ganas para que sea acá. Suena repetitivo, pero no había mejor lugar.
-Por tu función y tu sentimiento hacia el club, me imagino que te debe costar desconectarte...
-Sí, estoy pasado de vuelta, súper entusiasmado. Mi señora me dice que afloje, que apague el celu un rato, porque todo es aprendizaje y quiero estar atento a todo. Quiero escuchar todos los consejos que me dan, es un aprendizaje constante y el teléfono no para de sonar. Y vengo acá y tengo que resolver, me tengo que seguir empapando. Pero muchas de esas cosas que me mandan por teléfono, son para enseñarme.
-Todos esos mensajes los tomás de manera positiva...
-Todo, todo. Estoy feliz de la vida y por más que esté sobrepasado de información, lo recibo chocho (sic) porque es aprendizaje.
-¿Ya caíste que estás otra vez en el día a día de Villa Mitre?
-Sí, sí, porque también el cuerpo técnico me recibió de gran manera, al Colo (Schumacher) ya lo conocía. Guille Cufré, los profes, todos me abrieron las puertas. También el cuerpo técnico del Federal. Me dieron un recibimiento impresionante; me cuentan y me preguntan cosas. Soy un agradecido, me siento un tipo con suerte. Porque que me abran las puertas tan rápido gente que no conocía me pone muy feliz.
-¿Te puede servir para esta función haberte retirado hace poco?
-Sí, quiero tratar de ser cercano con los jugadores, aunque mi tarea, en principio, es organizar espacios o tener sugerencias de los padres, organizar los días de competencia. También tengo la función de observar chicos, de hablar con el Colo, pero ya cuando me vaya acomodando con lo base. Pero creo que haber terminado hace poco de jugar o haber jugado 20 años al fútbol me tendría que servir. La verdad que los chicos que están la tienen recontra clara, conocen muchísimos jugadores, me ayudan y todo lo tomo de esa manera. Estoy tratando de sumar mi granito de arena desde donde me toque.
-¿Cómo encontraste al club?
-Tremendo. Si bien cuando me fui ya utilizábamos el predio, que ahora recuerdo a un montón de gente que trabajó muchísimo para que hoy esté como está, cambió increíblemente. Las canchas son un lujo, los espacios que hay son espectaculares, todo eso hay que disfrutarlo. En la presentación les dije a los chicos: disfruten, porque conocí muchos clubes y pocos tienen un predio como este. Creo que hay que utilizarlo, cuidarlo y disfrutarlo mucho. Lo de la sede también es impresionante.
Más allá de que su función en principio es más abarcativa y también se trabaja con proyectos a corto, mediano y largo plazo, Rodrigo tiene en claro cuál termina siendo el objetivo final de este camino.
"El proyecto tiene como finalidad nutrir a los planteles de Liga y Federal A", reconoció.
-Aunque también se busquen otras cosas por tratarse de chicos, eso termina siendo la base de todo esto, ¿no?
-Sí y que también disfruten. Que tengan sentido de pertenencia, que vengan acá a pasarla bien. Que el club sea un espacio de contención. En definitiva, que vengan a jugar, a divertirse, a hacer amigos. Y si después podemos lograr que sean futbolistas profesionales, mucho mejor, pero lo importante es que se vengan a divertirse y pasarla bien.
-¿También te va a tocar ser un poco el nexo con los padres, siempre un tema delicado en inferiores?
-Sí, pero ya tuvimos una reunión con un grupo de padres y fue muy positiva. Les comenté que estaba acá para tratar de ayudar, para sumar. Entendieron re bien, creo que fue muy positiva. Seguramente ponga un día para recibirlos de manera individual, si lo desean. También no me quiero olvidar de Mati Basualdo, el coordinador de Infantiles y Escuelita, que me está dando una mano bárbara.
-¿Es, quizás, la parte más incómoda?
-Es parte del laburo, no me molesta y lo hago con total responsabilidad. Si bien es lo más alejado del fútbol, creo que es necesario una buena comunicación con los padres y no tengo problema de hacerlo.
-Cuando eras jugado, trabajabas pensando domingo a domingo y tenías pruebas todo el tiempo, esto es algo más a largo plazo en muchos aspectos, ¿eso te hace cambiar un poco el chip?
-Sí, te hace cambiar el chip porque uno cuando juega piensa mucho en uno y un poco en el equipo. Ahora tenés que pensar en 6 categorías, en 2 planteles profesionales, después cuándo arranquen los torneo articular todo con el fútbol femenino, la Escuelita e Infantiles. Te abre la cabeza y te hace valorar un montón el laburo que hay detrás de los jugadores.
-¿Fede Mancinelli es un poco el nexo entre todos ustedes?
-Fede es el Director Deportivo de la institución. Va estar más abocado a lo que es el Federal A y la Liga, pero se puso este equipo al hombro. Nos está ayudando muchísimo. A mí en particular me presentó a toda la gente. Cualquier duda que yo tenía le preguntaba en cualquier horario y él me la respondía. La verdad que me saco el sombrero. Obviamente que lo conocía, pero no lo había tratado personalmente, llegamos a compartir plantel pero yo era muy chico, y me sorprendió la calidad de gente y la capacidad que tiene. Tiene cabeza para hacer lo que quiera y lo que le preguntés te lo sabe responder. La verdad que estoy sorprendido gratamente, me ayudó mucho en esto y en acomodarme. Los primeros días estaba como muy saturado y me ayudó mucho como persona.
Con su porte físico y los pelos al viento (a medida que los fue perdiendo), Rodrigo Sánchez fue emblema de una época de Villa Mitre, alcanzando uno de los puntos más destacados con aquel gol ¡de taco! que abrió el camino en la noche del ascenso al Federal A en 2015
Y aunque muchos de los pibes que hoy sueñan con jugar en la Primera de la Villa irán descubriendo su historia a medida que lo vean en la diaria, este regreso del Flaco también significará para él volver a estar cerca de ese afecto de la gente, que siempre lo tiene presente.
"A veces no puedo creer la cantidad de afecto que me dan. El otro día subieron que me ponía a laburar en el club y, la verdad, que las muestras de afecto fueron impresionantes. Todavía me sigue sorprendiendo, no sé si merezco tanto afecto, pero la verdad que lo acepto y lo agradezco de corazón. Uno como hincha siempre dejó todo para que se sientan representados y creo que de alguna manera lo logré transmitir", agradeció -otra vez- con emoción en sus ojos.
-Todo esto te debe motivar cuando suena el despertador...
-No suena el despertador, me levanto antes. Estos días me levanté a las 7 de la mañana, hablando con Caty a ver que cancha tengo disponible, me acuesto tarde hablando con los coordinadores, con los profes, los técnicos. Estoy a full, pero lo estoy disfrutando al máximo.
-¿Desde esta nueva función también te gustaría transmitir esto que sentís por el club y fomentar ese sentido de pertenencia?
-Sí, y ya me doy cuenta que lo tienen porque los profes y los técnicos se lo han inculcado. Pero sí, algo que quiero inculcar es que se sientan orgullosos de estar en el club más lindo de Bahía Blanca y la zona, que sea un orgullo para ellos y hagan valorar ese lugar los días de entrenamiento o de partido.
En definitiva, el Flaco Sánchez volvió a su casa y se le nota en los ojos, los que nunca mienten...