Un año después: el recuerdo de la furiosa granizada que dejó a Bahía Blanca entre angustia y destrucción
Aunque el fenómeno de aquel 2 de febrero de 2025 fue breve, su intensidad provocó destrozos en viviendas, vehículos y espacios públicos, generando múltiples intervenciones de Defensa Civil y los servicios municipales.
Subjefe de la Sección Deportes con especialización en temas deportivos. Más de 30 años comentando fútbol y otro tipo de actividades; además de haber realizado coberturas en todo el país con la incursión de los elencos bahienses en la elite del fútbol nacional. También coberturas del seleccionado Argentino en acontecimientos como Copa América y amistosos internacionales.
Lo que había empezado como una típica tarde de verano en Bahía Blanca se transformó en un espectáculo impactante de la naturaleza, ya que una violenta tormenta de granizo, acompañada de fuertes ráfagas de viento, irrumpió de improviso sobre la ciudad, dejando escenas que muchos vecinos no olvidarán.
Acaso porque sucedió entre el trágico temporal de diciembre de 2023 y la devastadora inundación del pasado 7 de marzo, la violenta granizada que se desató alrededor de las 15:20 del domingo 2 de febrero de 2025 quedó ligeramente olvidada en la memoria colectiva de los bahienses.
Ese domingo por la tarde, la ciudad -y una parte de la región- vivió uno de esos fenómenos que se convierten en tema de charla en cada esquina de la ciudad. Una fuerte tormenta con granizo y viento intenso irrumpió de forma repentina, dejando calles blanqueadas, ventanas y vehículos dañados y a muchos vecinos tratando de recuperar sus celulares mojados para tomar fotos del acontecimiento.
La Nueva informó al instante -y lo graficó con el contenido- sobre sobre esa intensa caída de trozos de hielo que provocó destrozos en casas, vehículos y ventanas. Esas imágenes, acompañadas de videos, empezaron a circular enseguida por redes sociales mostrando piedras de hielo de considerable tamaño.
Afortunadamente, no hubo reportes de personas heridas por el fenómeno.
Los vecinos de diferentes barrios salieron a observar cómo las veredas y calles quedaban cubiertas de hielo, una especie de postal blanca que irrumpió dejando secuelas. En varias arterias y, principalmente en las esquinas, se veía la acumulación de granizo junto a ramas caídas y carteles arruinados y doblados por el impacto.
Los comentarios en redes aludieron a cómo las ráfagas de viento hicieron volar objetos livianos y el efecto que causaron las piedras rompiendo vidrios de casas y parabrisas de autos.
Además, la tormenta provocó cortes de luz en varios sectores, dejando a barrios enteros sin electricidad hasta entrada la noche.
En los días posteriores al fenómeno, mientras se realizaban balances y se evaluaban los daños materiales, comenzaron a surgir relatos que complementaron lo que La Nueva había informado en un primer momento.
Vecinos de distintos barrios coincidieron en que el granizo cayó de manera repentina, sorprendiendo a muchas personas que quedaron expuestas a las piedras antes de lograr resguardarse.
Las imágenes que rápidamente circularon en internet reflejaron la magnitud del episodio, como los autos con abolladuras en toda su carrocería, plantas completamente destrozadas y techos con severos daños.
Si bien el evento fue de corta duración, sus efectos se extendieron durante varios días. Defensa Civil y los servicios municipales recibieron numerosos llamados de vecinos, trabajaron en el despeje de calles obstruidas por ramas y realizaron tareas para restablecer el suministro eléctrico en distintos sectores de la ciudad.
También los vecinos colaboraron para recoger los restos de techos, vidrios y ramas, situación que aún hoy comentan entre asombrados y resignados por esa fuerza de granizo que causó estragos y cubrió la ciudad como una manta blanca de angustia y destrucción.