Bahía Blanca | Jueves, 19 de febrero

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De los gritos de Menem a una diputada que desconectó micrófonos: la otra cara del debate

Un legislador libertario leyó todo su discurso, mientras un diputado K dejó unas cadenas en el escritorio del Presidente de la Cámara. Gritos y acusaciones cruzadas en una sesión caliente.

Fotos: TN

El debate de la reforma laboral en la Cámara de Diputados dejó varias situaciones extraordinarias. Algunas irregularidades, muchas tensiones y varias polémicas, en una discusión de un proyecto clave para la gestión del Presidente Javier Milei.

En el inicio nomás del debate, la primera intervención fue para el oficialismo, donde Lisandro Almirón realizó la defensa del dictamen de mayoría con la particularidad de que su discurso fue completamente leído. Esto generó un sinfín de críticas de la oposición, en especial del kirchnerismo, que incluso interrumpió su exposición para remarcar que no podía hacerlo de esa manera.

Otro hecho insólito se generó con una diputada kirchnerista. La protagonista fue la legisladora Florencia Carignano, que fue filmada por la libertaria Lilia Lemoine mientras desconectaba los cables del taquígrafo.

“La kirchnerista Carignano agrede a los trabajadores del Congreso para intentar frenar la sesión. Esto es inaceptable. Miren como se acerca haciéndose la distraída... no puede pasar inadvertido, tiene que haber sanciones”, afirmó desde su cuenta de X.

En la misma línea, Lemoine remarcó: “Sin taquígrafos no habría un registro oficial confiable y público de las sesiones, lo que afectaría la transparencia legislativa y la validez jurídica de los debates. Son un pilar histórico (desde la época de Bartolomé Mitre) y técnico indispensable del funcionamiento parlamentario argentino... por eso Carignano los atacó”.

Otro hecho curioso fue cuando el kirchnerista Horacio Pietragalla cuestionó la cantidad de oradores permitidos y además apuntó contra la reforma laboral y la calificó de “esclavista”. “Esta ley es una ley que nos retrotrae a la esclavitud y te voy a hacer entrega del símbolo de esta ley hoy, que es claramente un retroceso para nuestros derechos laborales, para nuestros derechos históricos y para nuestra Constitución, que defiende por sobre todas las cosas a los trabajadores”. Acto seguido, se paró de su banca y fue hacia la presidencia de la Cámara para depositar una cadena en el escritorio.

“A mí no me puede entregar nada, diputado. Le pido que respete el reglamento, que retire lo que ha dejado acá. Es una falta de respeto. No está permitido”, retrucó Martín Menem.

Antes ya se había dado una fuerte discusión por la cantidad de oradores permitidos. La Libertad Avanza logró imponer su voluntad de una lista acotada, de 40 personas, pero Unión por la Patria pretendía que fuese de participación libre, sin límite. Al no lograr su cometido, interrumpieron la sesión en reiteradas oportunidades, para dilatar la discusión.

Incluso en el Gobierno sospechan que el kirchnerismo teje una estrategia para postergar al máximo posible el debate. El oficialismo busca aprobar el proyecto este jueves para mañana mismo volver a tratarlo en comisión en el Senado y así poder aprobarlo en el recinto la semana que viene y convertirlo en ley. (con información de TN)