Bahía Limpia: cuánto se avanzó en la erradicación de basurales y qué falta
Desde su lanzamiento, el programa municipal permitió retirar más de 18.700 toneladas de residuos, concretar 25.950 retiros domiciliarios e iniciar 91 procedimientos sancionatorios.
Un video difundido en sus redes sociales por el intendente Federico Susbielles volvió a poner en primer plano una de las problemáticas urbanas que Bahía Blanca busca combatir: el arrojo ilegal de residuos en la vía pública.
En las imágenes, que se viralizaron rápidamente, el jefe comunal expuso la conducta de un vecino y anticipó que el Municipio avanzará con la correspondiente denuncia, en el marco del programa Bahía Limpia.
“Vamos a denunciar como corresponde. Estas son las cosas que no pueden pasar en la ciudad, pero siempre hay algún irresponsable ensuciando y complicando el laburo de todos”, expresó Susbielles.
El episodio funciona como una muestra del esquema que la comuna puso en marcha para mejorar la higiene urbana, con una combinación de inversión en equipamiento, operativos de limpieza, herramientas para facilitar la disposición de residuos y mecanismos de control y sanción.
Desde su lanzamiento, el 28 de abril, el programa acumuló resultados que permiten dimensionar tanto el trabajo realizado como la magnitud del problema.
Según los últimos datos municipales, se remitieron más de 18.700 toneladas de residuos a disposición final, se concretaron 25.950 retiros de residuos de gran porte y se recibieron 842 reportes y denuncias vinculados con basurales y puntos de arrojo.
A su vez, más de 9.200 vecinos y vecinas se comunicaron con el canal de WhatsApp habilitado para gestionar solicitudes y reportar situaciones irregulares. En paralelo, se iniciaron 91 procedimientos de sanción ante la Justicia de Faltas.
“Desde que comenzó la gestión bajamos en un 70 por ciento los puntos de arrojo y basurales que heredamos de la gestión anterior”, afirmó el intendente, quien también reconoció que todavía queda trabajo por hacer.
“Con el esfuerzo de todos, sin dudas estamos mejor. Pero estamos lejos de estar conformes. Queremos una ciudad impecable y con conciencia ambiental”, sostuvo.
Una inversión millonaria
Uno de los pilares de Bahía Limpia es el refuerzo de la capacidad operativa municipal para responder a una demanda que involucra desde muebles abandonados y restos de poda hasta escombros, chatarra y residuos acumulados en terrenos y espacios públicos.
Para ello, el Municipio destinó más de $2.700 millones a la incorporación de equipamiento. De ese total, alrededor de $910 millones corresponden a diez camiones, dos unidades con sistema Roll Off y diez bateas, mientras que otros $1.800 millones se invirtieron en ocho camiones recolectores para SAPEM Ambiental.
La ampliación de la flota apunta a mejorar la capacidad de respuesta, facilitar el retiro de residuos voluminosos y reforzar los operativos de saneamiento en diferentes sectores de la ciudad.
La secretaria de Gobierno municipal, Vanesa Arias, destacó que “desde que se lanzó Bahía Limpia iniciamos sanciones para 91 infractores” y remarcó que la inversión en equipamiento forma parte de una política destinada a mejorar la calidad de vida y jerarquizar el espacio público.
El programa se organiza sobre tres ejes. Bahía sin Basurales concentra las tareas de limpieza, saneamiento y recuperación de espacios degradados; el Sistema de Gestión de Grandes Residuos facilita la disposición adecuada de elementos voluminosos; y Bahía Recicla promueve la separación en origen y la recuperación de materiales reutilizables.
Intervención y erradicación
La recuperación de los espacios afectados por el arrojo clandestino constituye otro de los componentes centrales de la iniciativa.
De acuerdo con el balance municipal, se intervino el 92% de los puntos de arrojo reportados. El relevamiento contempla distintas escalas de acumulación, desde pequeños focos hasta basurales de mayor dimensión.
En los primeros cinco meses, siempre según los datos oficiales, se erradicaron 58 puntos de arrojo crónicos, 17 microbasurales, dos basurales grandes y dos macrobasurales. En conjunto, la reducción representa el 59% respecto de la línea de base establecida al inicio del programa.
La tarea no termina con el retiro de los residuos. La recuperación de esos lugares requiere evitar que vuelvan a convertirse en espacios de descarga clandestina, una situación que demanda controles, seguimiento y colaboración de los vecinos.
Susbielles también señaló que la inundación provocó cambios en la gestión de los residuos de gran porte.
“También es verdad que la inundación, aparte de golpear con dureza nuestra endeble infraestructura, generó un cambio en los hábitos y en la gestión de los residuos de gran porte”, explicó.
Bateas, retiros y un WhatsApp disponible las 24 horas
Para quienes necesitan desprenderse de objetos voluminosos, la propuesta contempla alternativas que buscan evitar que terminen abandonados en una esquina, sobre una vereda o en un terreno baldío.
A través del WhatsApp de Bahía Limpia, 291 509 0321, los vecinos pueden solicitar un turno para el retiro domiciliario de grandes residuos, consultar dónde se encuentran las bateas disponibles, reportar basurales y denunciar a personas que arrojen basura en lugares indebidos.
El canal funciona las 24 horas para recibir mensajes. De esa manera, se centralizan distintos pedidos y se facilita el contacto con el Municipio sin necesidad de trasladarse a una dependencia.
Las bateas constituyen otra alternativa para disponer determinados residuos voluminosos. Su distribución en distintos puntos de la ciudad, con ubicaciones fijas y rotativas, busca acercar el servicio a los barrios. Para conocer dónde están disponibles, la recomendación es consultar previamente por WhatsApp.
El objetivo es que los vecinos cuenten con opciones concretas para descartar los residuos correctamente. La existencia de un servicio de retiro o de un lugar habilitado no elimina la responsabilidad individual de respetar las condiciones de disposición.
Multas de hasta $80 millones
El programa también incorporó un componente sancionatorio para desalentar las conductas que generan contaminación y trasladan al conjunto de la comunidad el costo de limpiar los espacios afectados.
Las sanciones se encuadran en la Ordenanza 19.374 y pueden incluir multas económicas de entre $800.000 y $80 millones, según la gravedad del hecho, el impacto ambiental, los riesgos generados y los antecedentes del infractor.
En los casos que involucren comercios o industrias, también pueden corresponder clausuras o inhabilitaciones. Asimismo, se puede exigir la limpieza del lugar afectado.
“Las sanciones estipuladas por ordenanza van desde los $800.000 hasta los $80 millones; montos significativos que dependen del caso particular, del impacto ambiental del hecho y de los antecedentes del infractor”, explicó Arias.
La participación vecinal es una pieza importante para activar esos mecanismos. Cuando una persona presencia un arrojo ilegal, puede enviar una denuncia al WhatsApp municipal. Para facilitar la identificación del responsable, se recomienda aportar fotografías en las que puedan reconocerse el vehículo, su patente, los residuos arrojados y, en lo posible, el lugar donde ocurrió el hecho.
La información recibida puede ser utilizada para avanzar en las actuaciones correspondientes ante la Justicia de Faltas. Los 91 procedimientos iniciados desde abril reflejan el funcionamiento de ese circuito de control, aunque su apertura no significa necesariamente que todos hayan concluido con una sanción firme.
El desafío de sostener los resultados
Bahía Limpia combina así una respuesta operativa a los problemas de higiene urbana con la intención de modificar prácticas arraigadas. Los camiones, las bateas y los retiros domiciliarios permiten ampliar las alternativas disponibles, mientras que las denuncias y las sanciones buscan desalentar el abandono de residuos en lugares no autorizados.
El propio Susbielles reconoció que los efectos de la política ambiental también dependen de la conducta cotidiana de los habitantes. La inundación y los cambios en la generación de residuos voluminosos agregaron dificultades a una problemática que requiere continuidad en las tareas municipales.
Sin ir más lejos, el intendente dejó una frase que sintetiza el propósito de la iniciativa: “Recordemos que la ciudad más limpia es la que menos se ensucia”.
Con más de 18.700 toneladas enviadas a disposición final, miles de retiros concretados y decenas de procedimientos sancionatorios en marcha, el Municipio exhibe un balance de actividad que deberá sostenerse en el tiempo. La otra parte del desafío consiste en que las alternativas de disposición sean utilizadas y que el cuidado del espacio público deje de depender exclusivamente de los operativos de limpieza.