“¿Ya pediste prestada la motosierra de Milei?”: la chicana de Lula a Bolsonaro durante el debate en Brasil
En la previa a la segunda vuelta, el mandatario del país vecino cuestionó el modelo económico del Gobierno argentino y le preguntó a su rival si imitará las políticas de ajuste de La Libertad Avanza.
La política argentina se coló este domingo en el debate presidencial de Brasil, luego de que Lula da Silva le cuestionara a Flávio Bolsonaro si pensaba adoptar el modelo económico de Javier Milei en caso de imponerse en la segunda vuelta del próximo domingo.
“Quiero saber. ¿Ya pediste prestada la motosierra de Milei?”, le increpó Lula a su adversario, en uno de los pasajes del debate televisado. Por su parte, Bolsonaro esquivó la pregunta y apuntó contra los vínculos del líder del Partido de los Trabajadores con Daniel Ortega, de Nicaragua, y Nicolás Maduro, de Venezuela.
“Tu amigo, que es Ortega de Nicaragua, un dictador. Tu amigo que es Maduro, que está preso. Esos son tus amigos. Mandaste a tu vicepresidente a visitar la presidencia del dictador de Irán. ¿Es en eso que transformaste a Brasil? Brasil se acabó internacionalmente por culpa de tu política, Lula", sentenció Bolsonaro.
Y agregó: “La izquierda ha dejado tanta gente en la miseria que la derecha tiene que venir a arreglarlo”. En ese sentido, Lula respondió que su modelo es solo suyo, sin interferencias extranjeras, y enfatizó: “Es el modelo que impulsa el crecimiento económico y que cuenta con el mayor programa de inclusión social en la historia de este país”.
El cruce por Milei fue uno de los picos de tensión de un debate que llegó a una semana del balotaje con una ventaja mínima para el candidato del Partido Liberal en las encuestas. En la primera vuelta del 4 de octubre, Bolsonaro se había impuesto por 47% a 45%, y la definición será el domingo 25. El encuentro se transmitió por la TV Band.
El primer bloque fue de seguridad pública. Bolsonaro prometió que “a partir de enero” declarará “la guerra al narcoterrorismo” y que recuperará “cada territorio que fue tomado”. Anticipó además “leyes más duras”: “Quien va a ir con miedo en las calles van a ser ellos”. Lula respondió que una ley que se discute en el Congreso enfrentará al crimen organizado, con “protección para la comunidad”.
Las acusaciones de corrupción coparon buena parte de la noche. Bolsonaro le preguntó a Lula por Roberta Lucinda, empresaria y lobista investigada por la Policía Federal y el Supremo Tribunal Federal en una causa en la que aparece involucrado Lulinha, hijo del presidente. Lula contraatacó con el caso de Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio, autoexiliado en Estados Unidos y condenado a cuatro años de prisión. “Roberta es un caso de la policía federal”, dijo.
El presidente también apuntó contra la figura del ex mandatario. “La mentira es fuerte en la familia Bolsonaro. Él es peor que su padre”, afirmó, en alusión a Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por golpismo. Y le advirtió a su rival que el 25 de octubre perderá su inmunidad como senador y “va a tener problemas”.
En un momento de máxima tensión, los dos candidatos quedaron muy cerca sobre el escenario. Bolsonaro le pidió a Lula que se alejara porque temía perder la billetera. El mandatario le exigió explicaciones sobre los fondos que manejó como senador para financiar una película sobre su padre y sobre cómo compró su casa: “Solo estoy pidiendo una explicación”.
Hubo también chicanas. Bolsonaro sostuvo que “el 73% de los presidiarios votó por él”. Lula le contestó: “Quiero que sea el 100%. Y también que vote por mí su padre”. El senador lo acusó de haber sido “condenado en todas las instancias” y “descondenado” por sus socios políticos.
La salud pública y el costo de vida cerraron el intercambio. Lula le preguntó si piensa privatizar el sistema gratuito y le consultó si indultaría a su padre. Bolsonaro lo acusó de estar “más preocupado por los derechos de los bandidos que de las víctimas”. Lula admitió que la vida está cara, pero aseguró que estaba más cara durante el gobierno de Jair Bolsonaro, y atribuyó parte de la suba de los combustibles a la guerra de Donald Trump en Irán. (TN)