Bahía Blanca | Domingo, 03 de marzo

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La contundente frase del Tano Loffreda sobre el futuro del rugby argentino

“Se necesita refrendar lo que siempre se habla de este deporte: que es formador”, afirmó, en nuestra ciudad.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

(Nota de la edición impresa)

Ante la presencia de unas setenta personas, aproximadamente, Marcelo Loffreda dejó en nuestra ciudad importantes conceptos acerca del rumbo cultural que el rugby argentino transitará al menos hasta 2030.

El entrenador del equipo de Los Pumas medalla de bronce en el Mundial de Francia 2007, es responsable de "Cultura, Referato, Innovación y Seguridad" de la Unión Argentina de Rugby.

“La charla estuvo muy buena. Estuvimos con dos directores de la UAR. Uno es Víctor Luna, que se ocupa de toda la parte de desarrollo a nivel nacional y de UAR. Y con Eliseo Pérez, quien asesora en el programa Rugby 2030. Con ellos estamos recorriendo gran parte del país rugbístico para tratar de esparcir, distribuir y transformar lo que es la cultura. La cultura UAR, la cultura del rugby argentino y la cultura del juego”, explicó Loffreda en diálogo con “La Nueva.”.

“Creemos que es importante volver a remarcar y destacar. Volver a eso que llamamos las fuentes, para que el rugby vuelva a tener una mirada distinta del resto de la gente que no está dentro de esa comunidad. Cosa que es muy difícil y ambicioso, pero creemos que se puede lograr”, agregó, en relación a ese cambio cultural pretendido luego de episodios de violencia, muerte, discriminación y xenofobia que pusieron al rugby en el centro del debate.

“Se necesita refrendar lo que siempre se habla de este deporte: que es formador, que te sirve para la vida, que te da una batería de herramientas para que puedas utilizar no sólo adentro sino afuera de la cancha”, dijo Loffreda.

La fuerza del prejuicio

Se aprovecha para caerle al rugby como deporte sobre problemáticas que se corresponden con el drama social argentino del día a día.

“Nosotros estamos insertos en una sociedad que de por sí empieza a ser distinta. Una sociedad intolerable. Por eso se afecta cualquier otro grupo o cultura que esté dentro de la sociedad. La comunidad del rugby no fue ajena y ha sido afectada. Y por esa modificación que se produjo hay que intentar volver a lo que siempre fue la persona que jugó o estuvo cerca del rugby. Ejemplo de servicio, de entrega… Por supuesto que siempre hubo personas que no lo han hecho. Pero la generalidad de este deporte es mostrar un comportamiento distinto, casi ejemplar”, explicó “El Tano”.

Loffreda, quien acredita 46 caps como jugador de Los Pumas, también analizó el impacto que hubiera podido tener -hacia abajo- el creciente profesionalismo del rugby argentino a nivel de selecciones y franquicias.

“Sin dudas que los episodios ocurridos en Villa Gesell y con los tuits de Los Pumas afectaron y provocaron una mirada distinta dentro de la comunidad general. No debemos ocultarlo sino modificarlo lo antes posible y con el mayor impacto posible. Después hay otra cuestión que tiene que ver con la profesionalización. La UAR está llevando a cabo un trabajo de organización a nivel general dentro del rugby, en cuanto al juego, que es muy lógico. Y no acepta lo que puede ser el comportamiento de jugadores amateurs o profesionales. En realidad los pocos jugadores profesionales que hay es menos del cero coma uno por ciento de la cantidad de jugadores que existen en la Argentina. Por lo tanto ese número de 200 o 250 jugadores que están en un ámbito profesional y lo digo entre comillas, no afectan en nada al comportamiento de los amateurs. Hasta te diría que son casi profesionales no porque cobren dinero sino por la dedicación que le dan al juego. Y que inclusive, desde otro punto de vista, es ejemplar. No sólo juegan con dedicación y cantidad de tiempo sino que también hacen sus propias tareas, de estudio, trabajo, familia. Es una muy buena visión de lo que un jugador de rugby está capacitado y dispuesto a ofrecer”, analizó.

Pumas y el mundial

Como head coach de aquellos “Pumas de Bronce”, siempre se le pregunta en qué medida el proceso 2003/2007 fue una plataforma para todo lo que vino después para el rugby argentino.

“Creo que hay una conexión importante porque ese fue el disparador. Hubo una influencia de lo que pasó en 2007. Disparó un fervor interno muy importante. Fue algo notable lo que ocurrió en el país tras ese mundial, porque se incrementó la cantidad de jugadores en un 30 por ciento. Algo inédito y que nos sorprendió. También externamente ocurrió una mirada distinta hacia al rugby argentino.

Por último dedicó unas palabras a lo que ve del equipo argentino en el Mundial de Francia.

“La Argentina hará un buen papel. Está en un momento de curva ascendente y ojalá llegué a su punto más alto. Todavía debe jugarse el Rugby Championship. Me da la impresión que la Argentina hará un gran papel”, concluyó.