Bahía Blanca | Domingo, 02 de abril

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Inflación asfixiante: un asalariado registrado perdió 58.500 pesos

Considerando el sueldo de bolsillo, la cifra es de $ 48.000.

De haber seguido a la inflación, el salario medio sin descuentos de un trabajador registrado tendría que haber sido de 234.000 pesos en noviembre de 2022 en lugar de los $ 175.500 que realmente se pagaron, lo que equivale a una pérdida estimada de $ 58.500 brutos y $ 48.000 netos en términos de poder de compra, de acuerdo con informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).

La pérdida estimada surge de comparar el salario medio bruto de noviembre de 2015 a los precios de noviembre de 2022, el que fue valuado en $ 234.000, versus la misma variable siete años más tarde (noviembre de 2022), cuyo importe monetario fue $ 175.500.

Con todo, la pérdida bruta para un asalariado fue de 58.500 pesos de poder de compra en apenas siete años, de modo que asalariados privados se llevaron $ 48.000 pesos menos al bolsillo (los 58.500 menos los descuentos de ley, en rigor, los aportes y las contribuciones con destino a la Seguridad Social, que fueron cifrados en unos $ 10.000 aproximadamente), al tiempo que el Estado dejó de percibir esos 10.000 pesos, ya que los recursos de la Seguridad Social forman parte de la recaudación nacional.

Como poco cuesta concluir, la fuerte inflación acumulada en los últimos años es la causa casi excluyente del problema, aunque con diferentes intensidades en cada administración presidencial.

De hecho, con un 95% en 2022, el gobierno de Alberto Fernández ostenta el récord de inflación desde el año 2008 (gobierno de Cristina Fernández de Kirchner), secundado por el 54% de Mauricio Macri en 2019.

Así, cumplido el tercer año de gestión del Frente de Todos, la recuperación salarial sigue siendo una materia pendiente del gobierno, superado el 75% de su mandato.

De acuerdo con el MATE, en los dos primeros años del se evidenció un empate entre precios y salarios, pero en el tercero, la elevada inflación doblegó al salario real.

Pese a ello, durante la administración macrista, el poder de compra de los asalariados privados alcanzó su pico máximo, al caer un 13% en su tercer año de mandato.

Para el Gobierno actual, los niveles de caída no llegaron a valores tan elevados (la pérdida máxima fue del 5% durante 2022, tercer año de mandato del oficialismo), aunque lograr una recuperación uniforme del poder adquisitivo de los sueldos sigue estando lejos, tal como manifiestan las cifras del informe, que se vale de datos oficiales del Ministerio de Trabajo de la Nación y del INDEC.

Vale aclarar que se trata de valores promedio y, al mismo tiempo, no se toman a los trabajadores no registrados quienes, al no contar con paritarias, sufren este deterioro con muchísima más fuerza, lo que explica, en parte, los altos índices oficiales de pobreza por ingresos.