Bahía Blanca | Lunes, 03 de octubre

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Cintia Piccolo: “Con los cambios climáticos no hay que construir miedo, hay que educar”

Nacida en Puerto Belgrano, es licenciada en Ciencias Meteorológicas y doctora en Oceanografía recibida en Virginia, Estados Unidos, donde fue la primera mujer en obtener un PhD (doctorado).

   El curriculum de Cintia Piccolo la convierte en una mujer de enormes atributos científicos. Y es parte de nuestro escenario doméstico.

   Nacida en Puerto Belgrano, es licenciada en Ciencias Meteorológicas y doctora en Oceanografía recibida en Virginia, Estados Unidos, donde fue la primera mujer en obtener un PhD (doctorado).

   Además de desempeñarse como investigadora superior del Conicet, fue parte del Servicio de Hidrografía Naval, donde forjó las bases de su principal línea de investigación: los procesos de interacción mar-atmósfera.

   Entre 2000 y 2011, esta mujer casada con el también oceanógrafo Gerardo Perillo, fue directora del Instituto Argentino de Oceanografía.

   Su recorrido profesional acredita la dirección de 31 tesis doctorales, la publicación de alrededor de 200 artículos en revistas internacionales, además de la nominación como profesora emérita de la UNS.

   Sobre ella, se suele decir que es una gran defensora de los valores humanos, las causas justas y la escuela pública, lugar que supo cultivar en sus etapas de alumna y docente.

   1. “De chica no pensaba dedicarme a esta profesión, pero el destino me fue llevando. Hay que aprovechar las oportunidades que te otorga la vida”.

   2. “Mi madre mucho tuvo que ver. Tenía un temperamento muy fuerte, pero también de crear en mi un aspecto innovador. Provengo de una familia italiana y ella era una ferviente defensora de los derechos de la mujer. Y yo, que tenía una personalidad rebelde, muy inquieta, ni las monjas me soportaban, fui buscando mi perfil. Mi padre era marino, por lo que yo nací en Puerto Belgrano. Luego nos trasladamos a Buenos Aires”.

   3. “Teníamos que estudiar, eso era innegociable. El mayor problema era qué estudiar. Me gustaba todo. Vivía en Buenos Aires y de pronto me involucré en la meteorología, un ámbito por entonces característico de los hombres. Mi mamá me apoyó mucho. La investigación en meteorología no era demasiada, se estudiaba nada más que en la Universidad de Buenos Aires y era una carrera en la que no había muchas mujeres”.

   4. “Yo en realidad me dedicaba a la docencia. Hice toda mi carrera universitaria siendo maestra. Quería ser independiente y, además, me gustaba la docencia. Transmitir conocimientos. Cuando el Servicio de Hidrografía Naval pidió meteorólogos, yo seguía trabajando de maestra estando ya recibida de meteoróloga. Me presenté y arranqué”.

   5. “Estemos preparados para errarle a los pronósticos del clima. Tenemos que estar muy atentos a la relación entre el mar y la atmósfera. Si ésta se encuentra más cálida, evidentemente tiene más energía, por lo que todos los procesos naturales de la atmósfera van a ser mucho más rápidos, con mayor intensidad, por lo que puede haber un pronóstico que por allí te dice que mañana o pasado va a haber tal desenlace, y de pronto por esos procesos nada ocurre. ¿Se equivocó el pronóstico? En realidad, no. El conocimiento está. Pero hay que estar atentos debido a que hay mucha más energía en el sistema, lo que nos torna más vulnerables”.

   6. “Por ser más vulnerables es que hay que enfocarse en transmitir todo nuestro conocimiento, no para asustar, pero sí para adaptarse a estos procesos. Para mitigar las consecuencias”.

   7. “Lo que está pasando tiene dos componentes. Uno que es natural. El planeta Tierra está cambiando. El cambio climático ocurrió durante toda la historia, pero hoy más allá de los cambios naturales surge la mano del hombre como un componente más para que se aceleren estos fenómenos. Creo que se tornará imposible modificar la realidad natural del planeta, pero sí podemos ayudar para que los cambios no provoquen consecuencias tan graves”.

   8. “Con los cambios climáticos no hay que construir miedo, hay que educar”.

   9. “Con mi marido, también oceanógrafo, geólogo marino, hemos viajado mucho, embarcados, trabajando juntos, aunque mi área en la oceanografía tiene que ver más con la física”.

   10. “He sido partícipe de varios trabajos relacionados a las medusas. En uno reciente demostramos científicamente con un grupo de investigación que el viento y la temperatura del mar en la plataforma interior tienen mucho que ver con la presencia de aguavivas en la playa. Hasta el año 2008 en nuestras costas había muchísimas. A partir de ese año bajó bastante, había más tapiocas. Pero el año pasado, donde hubo un incremento del viento norte, volvieron a aparecer las medusas”.

   11. “¿Nuestro estuario? A ver… En todo lugar donde el hombre tiene incidencia, la contamina. No podemos pedir que el estuario no tenga nada de contaminación si tenemos más de un puerto, además de un polo industrial y petroquímico. Por lo que tengo conocimiento están haciendo muchos esfuerzos para que los efluentes no vayan al mar. No hablo de hace treinta años sino de ahora. Incluso, algunos metales que percibíamos en otras épocas ahora no están. Hay un mayor control. Tengo pruebas de ello. Hemos hecho constantes mediciones en el canal principal. Y no le echemos toda la culpa a la industria por lo que ha sucedido, porque también están las descargas cloacales. De hecho, si yo mañana voy a medir al lado de la cloaca, seguro el registro va a ser complicado”.

   12. “Quiero recordar a Guillermo Fidalgo, quien falleció muy joven. Fue una persona maravillosa. Colaboró con nosotros en todo lo que le pedíamos. Era un apasionado en estos temas de la preservación del medio”.

   13. “Soy una gran defensora de la educación pública. Yo no tuve que pagar para estudiar en la Universidad de Buenos Aires, de lo contrario quizás mi vida hubiera sido otra. Viví en Estados Unidos más de tres años, también en Canadá y obviamente hago mis comparaciones, pero como se ve, vivo acá. No se valora lo que tenemos. Si por ejemplo la Universidad Nacional del Sur ofrece la posibilidad de estudiar una carrera, por qué pagar en una privada o irse a otra ciudad para cursar. Mi hijo se recibió de Físico en la UNS y tuvo un buen ofrecimiento para trasladarse al exterior. Mi hija es doctora en Biología, docente de la UNS y se desempeña en el Conicet”.

   14. “Hoy muchos me dicen “te tenés que jubilar, hacer todo lo que no hiciste”. Y yo me pregunto: ¿qué es lo que no hice? Vivo orgullosa de mi familia. Una vez viajé a la India, sola, era la única mujer para convivir durante diez días con oceanógrafos hindúes. La verdad, no quería ir. Si no fuera por mi marido, no iba. Me alentó a conocer otra cultura, tan distinta. Una muy buena experiencia para la que no estaba preparada”.

   15. “Soy la coordinadora de la carrera de Oceanografía en la UNS. Por fortuna salió la licenciatura y ahora estamos trabajando en la tecnicatura. Una ciencia hermosa. Si el océano cambia mucho estamos en serios problemas, por lo que tenemos que estudiarlo como se debe”.