Bahía Blanca | Martes, 16 de agosto

Bahía Blanca | Martes, 16 de agosto

Bahía Blanca | Martes, 16 de agosto

Problemas personales, disparos y 15 años de cárcel por un homicidio

Cristian Gattafoni fue condenado en un juicio abreviado por la muerte de Juan Manuel Fernández, registrada en Ingeniero White durante la pandemia. 

Fotos: Pablo Presti y Archivo LN.

   “Me dijo que estaba parado en la calle con un arma y le estaba apuntando. En el momento en que lo ve él quiere esquivarlo e irse, pero había una calle cortada. Entonces pega la vuelta y ahí le dispara”.

   Así describió Juan Carlos Fernández la charla que tuvo con su hermano Juan Manuel, en la que este le contó cómo Cristian Daniel Gattafoni lo baleó durante un incidente registrado en 2020 en Ingeniero White, que terminó de la peor manera.

   Las diferencias personales que mantenían desde hacía largo tiempo derivaron en el hecho que, 21 días después, le costó la vida, cuando el hombre de 39 años falleció como consecuencia de una complicación en su estado de salud.

   En las últimas horas, tras un juicio abreviado, el autor de los tiros fue condenado a  15 años de prisión por el juez del Tribunal en lo Criminal Nº 1, Christian Yesari.

   Gattofoni admitió ante el fiscal Jorge Viego haber gatillado el arma, aunque intentó justificar su reacción relatando circunstancias que, según determinó el magistrado, no se condicen con los datos aportados por testigos presenciales.

   Yesari consideró probado que el 31 de julio de 2020, entre las 15 y las 16.15, en Guillermo Torres y Belgrano, el imputado le disparó más de una vez a la víctima, cuando esta se encontraba en el interior de un auto, acompañado por un amigo.

   Producto de la agresión, Fernández recibió un tiro que ingresó por una de sus axilas y le interesó un pulmón, duodeno y colon, falleciendo el 20 de agosto, en el hospital Municipal, como consecuencia de una peritonitis perforativa.

Por el Facebook

   La detención del imputado se produjo poco después de que dos policías de la comisaría Tercera concurrieran al hospital Menor de Ingeniero White y tomaran contacto con la víctima y el amigo que la acompañaba.

   Los efectivos indicaron que Fernández dijo que estaba aguardando a su hija cuando Cristian “Piru” Gattafoni le disparó y escapó en un Peugeot 307 gris.

   También les indicó que el acusado “podría estar residiendo en Paunero al 3.000”.

   Según el acta de procedimiento, los policías buscaron el perfil del sospechoso en la red social Facebook y se lo exhibieron al herido, quien lo identificó como el autor del tiro.

   Luego se trasladaron a Villa Serra y en Paunero al 3100 detuvieron a Gattafoni y secuestraron el coche en el que se movilizaba.

Relatos en línea

   El hombre que acompañaba al fallecido describió lo sucedido, aunque dijo que no pudo ver al autor del disparo.

   Juan Carlos, hermano de la víctima, declaró que estando internado en el hospital, Juan Manuel le manifestó que Gattafoni había sido el responsable de la agresión.

   También señaló que le mencionó que desde hacía un tiempo mantenía diferencias personales con el acusado.

   En ese sentido se expresó una testigo que, además, dijo haber escuchado tres detonaciones de un arma.

   Otra mujer relató que Gattafoni estaba acompañado por dos personas y que al advertir la presencia de la víctima fue hasta su auto y tomó el arma que utilizó para herirla.

   Agregó que intentaron frenarlo, pero “encaró al auto (en el que viajaban Fernández y su acompañante) y le disparo”.

Se puso "ciego"

   Gattafoni declaró en la causa y dijo que desde hacía un tiempo mantenían diferencias con el imputado, a partir de haberlo denunciado por un supuesto robo de carne en el barco donde trabajaban.

   Señaló que el día del crimen, durante la mañana, en la zona de Villa Rosas, Fernández pasó en su auto un par de veces y acelerando frente suyo. También comentó que la expareja del fallecido le había dicho a su mujer que el hombre había comprado un arma de fuego.

   Describió que durante esa jornada, en horas de la tarde, cuando estaba en la plaza bebiendo junto a unos conocidos, Fernández pasó en su auto y le apuntó con una pistola. Dijo que el vehículo regresó y lo intentó pisar, por lo que fue a su auto, tomo el arma y disparó en dos ocasiones.  "Me puse ciego", mencionó.

   El juez Yésari consideró que "esta confesión, aun cuando no fuera lisa, llana e incondicionada, resulta suficiente para tener al encausado como autor de los hechos". También dijo que no se probó la presencia de un arma en poder de Fernández.  Por otra parte, detalló una serie de contradicciones que advirtió en las declaraciones de testigos que fueron ofrecidos por parte del imputado.

   Finalmente, sostuvo que, a partir de los testimonios y las cámaras de seguridad, sumados a otros elementos de la investigación, quedó probada la responsabilidad penal del acusado.