Bahía Blanca | Viernes, 30 de septiembre

Bahía Blanca | Viernes, 30 de septiembre

Bahía Blanca | Viernes, 30 de septiembre

Agua: sigue en espera una obra clave para mejorar la provisión a la ciudad

Es el recambio de cañerías que va desde Paso de las Piedras hasta la potabilizadora de Grünbein, que se encuentra fuera de servicio desde hace varios años.

El transporte del agua se debe realizar desde el dique Paso de las Piedras hasta la planta potabilizadora de Grünbein. / Fotos: Rodrigo García-La Nueva.

Mario Minervino / mminervino@lanueva.com

   Licitada en junio de 2021, aún sigue sin definirse el inicio de una obra considerada clave para mejorar la provisión de agua a nuestra ciudad.

   Se trata del recambio de parte del acueducto de 600 mm (de diámetro) que transporta agua desde el embalse Paso de las Piedras hasta la planta potabilizadora de Grünbein, el cual se encuentra fuera de servicio desde hace años debido a su mal estado.

   Si bien fue la primera de las obras licitada y adjudicada desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios bonaerense, hubo circunstancias ajenas que complicaron su inicio, relacionadas con el contexto internacional y los constantes cambios en materia cambiaria que inciden en el valor de los materiales involucrados.

   Si bien en algún momento se pensó que la licitación podía cancelarse, finalmente una propuesta de la empresa ganadora, la UTE formada por las empresas locales Coince y Ecosur, proponiendo utilizar otro material, se convirtió en una alternativa válida.

   Se trata de cambiar las cañerías originales de polietileno de alta densidad (PEAD) por otras de poliéster reforzado de fibra de vidrio (PRFV), considerada la más conveniente entre varias alternativas consideradas.

   La diferencia entre ambos materiales no modifica las exigencias técnicas de la instalación, más allá de requerir un tratamiento diferente al momento de su colocación. La ventaja es que el PRFV tiene mayormente componentes de fabricación nacional, con lo cual no está atado a la importación.

   De acuerdo a fuentes consultadas en la Dirección Provincial de Agua y Cloacas (Dipac), la propuesta de cambio de material no tiene objeciones, con lo cual la demora en su aprobación es consecuencia en principio del esquema burocrático que recorre el expediente dentro de los distintas subsecretarías dependientes del Ministerio de Infraestructura, así como su aprobación por parte del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), entidad que aporta los fondos para la ejecución de la obra.

   Los trabajos tienen un presupuesto de 608 millones de pesos, aunque con los ajustes correspondientes a más de un año de su licitación rondaría hoy los 800 millones de pesos. Tienen un plazo de ejecución de 540 días corridos.

   De acuerdo a datos aportados desde la subsecretaría de Recursos Hídricos, la recuperación del acueducto permitirá transportar aproximadamente un 10 % más del volumen de agua cruda que actualmente llega a la ciudad, el cual podrá ser debidamente tratado a partir de la ampliación que se está llevando adelante en la planta potabilizadora Patagonia.

El resto de las obras

   De acuerdo a datos aportados desde el Ministerio de Infraestructura, el resto de las obras licitadas para mejorar el servicio de agua han sido adjudicadas y se espera su pronto inicio.

   Se trata de un recambio de unos 40 mil metros de cañerías, abarcando prácticamente todo el micro y macro centro de la ciudad, con una inversión de $ 1.200 millones.

   La otra obra pronta a iniciarse corresponde a la ejecución de un acueducto y cisternas entre la planta Patagonia y los barrios Los Chañares y Bosque Alto, cotizada en $ 1.500 millones.

De qué se trata

   El acueducto de 600 mm existente es de hormigón armado y está fuera de servicio por el pésimo estado que genera la pérdida de agua a lo largo de su recorrido.

   Pertenece a una serie de conducciones auxiliares que transportan agua cruda desde el embalse hasta los sistemas de potabilización Patagonia y Grünbein.

   Dicha conducción no se encuentra en buen estado, principalmente en la zona del denominado Bajo San José.

Los trabajos tienen un presupuesto de $ 608 M, aunque con los ajustes correspondientes a más de un año de su licitación rondaría, hoy, los $ 800 M.

   Con el reemplazo planteado de 13,5 kilómetros de las cañerías se recuperará su capacidad de transporte de agua cruda.

   El tramo se inicia en el primer juego de válvulas de aire y de limpieza a la salida del Dique, continúa su traza en forma paralela a los otros dos acueductos de fundición, a una profundidad promedio de 1,50 metros.

   En la zona del bajo San José se vincula a un conjunto de válvulas que lo conecta a una cisterna.