Bahía Blanca | Jueves, 30 de junio

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Piden clasificar a Brasil como área de “alto riesgo” para la extracción de oro

El año pasado fueron devastadas 12.100 hectáreas de vegetación nativa por la búsqueda de oro, siete veces más que en el 2015, cuando fueron arrasadas 1800 hectáreas. 

Fotos: Infobae

   Defensores del medio ambiente solicitaron a empresas extranjeras clasificar a Brasil como área de alto riesgo para la extracción de oro, ya que gran parte de las minas -en su mayoría ilegales- está en el territorio de la Amazonía brasileña. Por el impacto de esta actividad, en 2021 perdió el equivalente a 30 canchas de fútbol.

   El año pasado fueron devastadas 12.100 hectáreas de vegetación nativa debido a la extracción del metal precioso, siete veces más que en el 2015, año en el que fueron arrasadas 1800 hectáreas, según datos de la plataforma "Lo que no cuentan sobre el oro",  lanzada por el Instituto Escolhas. 

   De acuerdo con el Instituto brasileño, las zonas más afectadas son las reservas indígenas y ambientales, donde el oro es extraído de forma ilegal por "garimpeiros", ante la prohibición de la actividad minera en esos territorios.

   El "garimpo" es considerado por los ambientalistas como una de las principales amenazas de la Amazonía brasileña y, según ellos, está lejos de operar en escala artesanal como fue descrito por la legislación.

   Mientras que algunos países cuentan con una regulación que controla la importación de oro y de otros minerales extraídos de áreas de alto riesgo, como son las reservas indígenas y ambientales, Brasil no está en la lista de los países monitoreados. 

   "La Unión Europea (UE), por ejemplo, ya tiene un reglamento para minerales provenientes de áreas de conflicto y alto riesgo con el que controla las importaciones de oro y otros minerales como la casiterita, la tantalita y el estaño. El problema es que Brasil no está incluido", aseguró Larissa Rodrigues, gerente de portafolio del Instituto Escolhas. 

   El COVID-19 despertó la nueva fiebre de oro, debido al alza en los precios del metal a niveles récord durante 2020. "Si la UE y otros países que compran oro brasileño como el Reino Unido o Suiza no hacen ese reconocimiento, no vamos a conseguir romper la demanda por ese oro de sangre. Ese es el problema, Brasil produce oro de sangre", agregó Rodrigues. 

   De acuerdo con el Instituto Escolhas, Brasil vendió entre el 2015 y 2020 un total de 229 toneladas de oro de origen sospechoso, esto supone el 53 % del total producido por el país en esos seis años. Fueron identificados indicios de ilegalidades en la documentación cuyos registros no indican el origen del metal o presentan inconsistencias sobre su procedencia. 

   Según la ONG, para frenar la ilegalidad es necesaria una adecuada fiscalización interna en Brasil, consideran que actualmente, las autoridades hacen "la vista gorda" y que la legislación facilita los esquemas de fraude. (Fuente: EFE)