Bahía Blanca | Miércoles, 29 de junio

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Semblanza de Manuel Sañudo, un hombre de bien

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   Manuel "Tete"  Sañudo nació el 22 de julio de 1924,  hace poco más de 97 años, en Bahía Blanca. Hijo de Alfredo Sañudo y Sara Sala, hermano mayor de Mario y padre de Juan Manuel, Raquel, Angélica y Lucrecia.

   Transcurrió su infancia entre Bahía Blanca y Teniente Origone, ya que su padre era, en esos años, administrador del establecimiento La Bernabela, propiedad de la familia Basterrica.

   A sus 18 años, con una muy marcada convicción de que el campo era su vida, arrienda un pedazo de tierra que lo llamó El Refugio. Allí se aventura, con la ilusión enloquecida de un adolescente y sus ansias de libertad, a la cría de ganado vacuno. Esta empresa la lleva adelante solo y en oportunidades, según la actividad, con la ayuda de los peones Herrera y Rojas, unos paisanos errantes con quienes comparte, no solo el trabajo, sino mucho aprendizaje y vivencias que  supo contar con  entrañable recuerdo de una época vívida en su memoria.

   Con 22 años adquiere, en sociedad con su padre, una extensión del campo de Basterrica a tan solo dos leguas de Origone, tierra de la  que sigue siendo propietario. Es allí donde se afinca y más tarde se suma a ésta empresa familiar,  su hermano Mario. Así nace la sociedad Sañudo e Hijos.

   Es en Teniente Origone donde funda su familia con Angélica Roassio (Betty), hija de Eduardo Roassio y Angélica Rovira, propietarios de la farmacia del pueblo.

   Fue un apasionado de la vida en el campo y defensor de políticas más justas para todos los “chacareros”, como él se reconoció. De esa larga vida en el campo y en el  pueblo, aprendió los valores más esenciales de la naturaleza

   El pasado 26-02-2022 partió de este mundo un protagonista silencioso de la Argentina que nos enorgullece.

   En síntesis un productor de campo del sur bonaerense.

   Uno de los tantos argentinos que han hecho de esta bendita tierra un ejemplo productivo, que el mundo entero admira, con el esfuerzo sostenido a lo largo de toda una vida. Y que, sin lugar a dudas, han solidificado las bases de nuestra Patria, con lo cual nos permite seguir creyendo en que es posible reconstruir una Nación que vuelva a ser destino de Paz y Prosperidad para sus hijos y todas las personas de buena voluntad que quieran habitarla.

   Sin más, Querido Tete Sañudo, te vamos a extrañar.-

   Con sentido afecto,  familia de Orta.