Bahía Blanca | Jueves, 01 de diciembre

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“La Bahía Blanca de 2028 debe ser inclusiva y coordinadora de un desarrollo regional”

Jaime Linares considera fundamental el acceso a la tierra urbana, así como la creación de recursos humanos para absorber las innovaciones de los nuevos tiempos. Lo dijo en el conversatorio del Ceproder.

El exintendente, en la exposición realizada en Rondeau 29. / Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com

   “Alguna vez estuve enamorado de Bahía Blanca”.

   La frase del exintendente local por tres períodos (1991-2003), Jaime Linares, no quedó ahí: fue y vino, por casi una hora, con argumentos sobre aquel marcado sentimiento pero, sobremanera, acentuó su visión respecto del desafiante futuro de la ciudad que, en 2028, llegará al bicentenario.

   Lo hizo en el marco del ciclo de conferencias denominado La Bahía de los 200 años, un desafío del presente, que organizó el Centro de Estudios para la Promoción del Desarrollo Local y Regional (Ceproder), la entidad que preside Facundo Arnaudo.

   “Bahía Blanca tiene que ser una ciudad inclusiva, y cabeza y coordinadora de un desarrollo regional que le permita crecer en forma más armoniosa. Hoy, claramente, el debate es por esa necesidad de cambio”, añadió.

“Soy un municipalista convencido y entiendo que las situaciones locales no deben tener las mismas opciones en un lugar que en otro”.

   Linares también se refirió a una propuesta para los municipios en general: el acceso al suelo urbano. En ese sentido, ponderó la ley bonaerense de hábitat.

   “Si seguimos urbanizando y la tierra, que hoy está en manos de privados, no entra en un circuito razonable de costos, será compleja la posibilidad de resolver los problemas de gente que, finalmente, se termina instalando en villas”, sostuvo.

   “Acá hay un problema estructural y el Estado tiene la responsabilidad primaria de buscar una alternativa. ¿Un ejemplo? El Comando (V Cuerpo del Ejército Argentino) tiene 600 hectáreas, pero una sección de sus instalaciones se puede reciclar para otro tipo de actividades en un eventual proceso de urbanización”, explicó.

   “Está claro que el acceso a la tierra es fundamental para tener una base de sustentación a los fines de una calidad de vida posterior”, agregó.

   También dijo que, por eso, es importante incluir a la región a los efectos de un sistema de planificación. Y citó el artículo 124 de la Constitución de la Nación Argentina del año 1994 (NdR: Hoy en boga por el tratamiento de la ley de humedales en la Cámara de Diputados de la Nación).

   Allí se menciona que “(…) Las provincias podrán crear regiones para el desarrollo económico y social y establecer órganos con facultades para el cumplimiento de sus fines (…). Corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio (…).

   “Este camino no está transitado. Bahía Blanca tiene una fuerte atracción con el sur de La Pampa, por ejemplo, y así se podría trabajar con dos provincias”, expresó Linares, en el nuevo auditorio de la UNS, en Rondeau 29.

La planificación y el futuro

   Linares dijo, en otro tramo, que Bahía Blanca se había convertido en una ciudad de empleos terciarios, sin grandes calificaciones y con pocas profesiones específicas.

   “Planificar y mirar hacia el futuro es imprescindible porque la dinámica de cambios constantes hace que sea imprevisible tener una línea exacta de desarrollo”, dijo.

  “En tal sentido, la UNS ha sumado en los últimos años una serie de carreras que complementa un abanico de recursos humanos absolutamente imprescindibles para esta época. La enfermería universitaria, por citar sólo un ejemplo, es una consecuente demanda de este sector, pero existen otros”, afirmó.

   “Se trata de sumar empleos de calidad. Hay que alentar la creación del recurso humano que tenga la capacidad de absorber las innovaciones y de adaptarse a los nuevos tiempos. Los cambios que vienen son complejos e insisto: La UNS resulta clave para ello”, amplió.

   En el mismo hilo, sostuvo que el capitalismo financiero está, hoy, por encima del capitalismo productivo que se conocía, circunstancia que genera un gran desequilibrio.

   “Pensamos que la globalización iba a ser otra cosa. En las periferias de las ciudades del mundo, no sólo de la Argentina, la pobreza y la violencia están provocando una suerte de mundialización de los problemas urbanos”, definió.

   “Con el 94 %, la Argentina tiene uno de los índices más altos de urbanización del mundo. Esto genera complicaciones adicionales, sobre todo en las comunas”, comentó.

   “Yo soy un municipalista convencido y entiendo que las situaciones locales no deben tener las mismas soluciones en un lugar que en otro. Y en esto coincido con Marcelo Feliú, en la anterior disertación en este espacio”, dijo.

   También destacó la ausencia de estadísticas relevantes, lo que dificulta la elaboración de una política pública para atender, principalmente, a las cuestiones sociales.

   Creo que hay que reinvindicar a la región como una alternativa de desarrollo armónico equilibrado.

   “Hubo un esbozo de ley, que se llamó de desarrollo del sudoeste bonaerense, pésimamente ejecutada y luego olvidada, en la que se trabajó mucho y tenía lineamientos interesantes.

   “En función de aquel 94 % de urbanización del país, veo esa necesidad de equilibrio en la ocupación territorial. En este sentido, desde las regiones se puede tratar de hacer un programa conjunto”, comentó.

   “Hoy, con las nuevas tecnologías existe un vínculo más fluido. Incluso, hay gente que vive en Sierra de la Ventana y trabaja en Bahía Blanca dos o tres días a la semana”, contó Linares.

“En función del 94 % de urbanización del país, veo una necesidad más equilibrada de ocupación territorial”.

   El federalismo no fue un tema postergado, por decirlo de alguna manera.

   “Hay que terminar con los programas enlatados, esos que nos bajan de la Provincia, donde dicen que con determinada plata hay que hacer ciertas obras. He visto planes donde se gasta más en la burocracia que lo administra que en lo puntual del trabajo”, contó.

   Linares hizo referencia al porcentaje del PBI que utiliza cada sector del Estado en la Argentina donde, en promedio, la Nación utiliza el 51 % de los recursos; la Provincia el 38 % y los municipios sólo el 11 %.

   “Este tema es trascendente. En España, en los Estados Unidos y en Brasil, por ejemplo, las comunas tienen una importancia del gasto público de entre el 18 % y el 22 %. Cuando uno alcanza esos parámetros, las posibilidades de desarrollo local ofrecen una solución cercana y mucho más efectiva”, aseveró el ex senador nacional (2011-2017).

   “Se ha mejorado un poco en los últimos años, pero es un tema a insistir para que se aumente. Los recursos municipales son mucho más auditables y más eficientes en su gasto”, explicó.

De la exposición de Linares participaron, entre otros, el exintendente Juan Carlos Cabirón (1983-1991), Elisa Quartucci (al centro) y Marcelo Feliú.

   Linares recordó que, en el año 1856, Bahía Blanca contó con la inmigración de la región agrícola italiana. Y que, de los 1.472 habitantes que quedaron registrados en el censo de 1869 (Indec), la mitad debían ser de esa nacionalidad.

   “En los últimos 20 años Bahía Blanca bajó notablemente su crecimiento poblacional; lo cual no está ni bien ni mal”, dijo.

   “En realidad, es una forma de tener mayor posibilidad de equilibrio del que contamos. No se necesitan escalas de ciudades de 500.000 habitantes, sino que hay que apuntar a otro tipo de desarrollo”, indicó.

   El censo realizado por el Indec —el último miércoles 18 de mayo— no arrojó, aún, el dato oficial básico del relevamiento. Así entonces, según una estimación realizada por este medio, Bahía Blanca posee hoy alrededor de 319.400 habitantes.

   Linares referenció un dato como prólogo a otro comentario: Entre los censos de 1895 y 1914 la ciudad pasó de 14.238 habitantes a 70.269 (+ 393 %).

   “Pero en el medio existe un detalle que nunca escucho y que, de alguna forma, ha impactado en el pasado”, sostuvo.

   “En 1914 se inauguró el Canal de Panamá. ¿Qué tiene que ver eso? Que los barcos, para ir hacia el otro lado, debían pasar por Bahía Blanca”, contó.

   “Es un dato interesante y, complementariamente, cuando uno observa cuándo llegó el ferrocarril a Zapala, concluye que fue en el 13 y que ahí se paró”, recordó.

   “Este es un tema estratégico en un esquema de economía global; es decir, vincular los dos mares a través del trasandino, al cual le faltan sólo 150 kilómetros”, afirmó.

   “En la década del 90 no había mucho interés de Chile por el tema, pero eso ahora se ha revertido. Además, también hay que sumar Vaca Muerta y otras producciones para darle escala productiva al corredor”, mencionó Linares.

   Tras las exposiciones de Elisa Quartucci; de Marcelo Feliú y del propio Linares, el cierre del ciclo del Ceproder concluyó con la presentación del actual intendente local, Héctor Gay, el último lunes 26.

Desde Martínez Estrada hasta Duhalde

   “Hay que ir a hacia un nuevo modelo socieconómico; el sistema está agotado y no sirve llorar hacia atrás por los problemas del pasado”, aseguró el Agr. Linares.

   “Ezequiel Martínez Estrada decía que la Argentina tiene el estigma de que no puede evitar el fracaso, al revés de Eduardo Duhalde, quien aseguraba que estamos condenados al éxito. Me parece que no debemos estar ni en una punta ni en la otra”, comparó.

   “Es responsabilidad de la dirigencia la búsqueda de ámbitos de debate y de diálogo que nos permitan volver a generar la posibilidad de que la gente opine y que, entre todos, podamos planificar una idea del futuro”, sostuvo.

Sólo en frases

—La capacidad política: “Aún en las condiciones coyunturales, de grandes cambios en las democracias de todo el mundo, se empiezan a delegar funciones de los legislativos a los ejecutivos, quienes pasan a tener un poder que termina apretando, por decirlo de algún modo, al propio legislativo y hasta lo judicial. Esto está pasando y genera enormes dudas sobre la capacidad de la política por haberse gastado el crédito moral para llevar adelante las nuevas alternativas a construir en poco tiempo”.

—El puerto: “Bahía Blanca ha sido siempre estratégica por el puerto. Y eso no se ha revertido. Los fletes portuarios han aumentado casi el 200 % en este tiempo, lo que va a condicionar enormemente la rentabilidad de la expansión agraria que ha habido en la región. Por eso, me parece que el puerto local es el único en el país que puede generar un menor impacto en los fletes”.

—Empleos de calidad: “Tenemos que buscar la forma de producir otro tipo de mercadería, para que tenga una rentabilidad que permita el desarrollo de productos innovadores. Bahía Blanca posee una enorme posibilidad por la provisión de empleos de alta calificación, algo que se suma a los tradicionales servicios”.

—Parque tecnológico: “Entiendo que se deberían incrementar los programas de apoyo a los desarrolladores de innovación. Bahía tiene varios emprendimientos de este tipo y habría que incentivarlos. En tal sentido, sería de vanguardia la instalación de un parque tecnológico”.