Bahía Blanca | Martes, 28 de junio

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El bahiense César Milstein, el último argentino en ganar un Premio Nobel

El 15 de octubre de 1984, el químico y biólogo nacido en nuestra ciudad el Premio Nobel de Medicina por su estudio en el desarrollo de los anticuerpos

Archivo La Nueva.

   César Milstein nació el 8 de octubre de 1927, en Bahía Blanca.

   Su vocación apareció a los 10 años, cuando su madre le regaló el libro Los cazadores de Microbios, de Paul de Kruif, obra que recopilaba biografías de reconocidos biólogos como Louis Pasteur o Robert Koch.

   Tras completar los estudios secundarios, Milstein se trasladó a la Capital Federal para estudiar en la UBA, donde se recibió de Licenciado en Ciencias Químicas. Años más tarde se doctoró en Química y fue distinguido por la Sociedad Bioquímica Argentina.

   Fue becado por la Universidad de Cambridge, donde realizó su investigación postdoctoral en 1960, trabajando bajo la dirección del bioquímico molecular Frederick Sanger. 

   Tras su estadía en Inglaterra, decidió regresar a la Argentina, en 1961, para ocupar el cargo de jefe de biología molecular en el Instituto Malbrán. Sin embargo, el golpe militar de 1962 lo obligó a retornar a Inglaterra.

   En 1984 obtuvo, junto al biólogo Georges Köhler, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por su trabajo sobre los anticuerpos monoclonales. Fue un hallazgo que revolucionó la ciencia.

   Los mismos se utilizan en el diagnóstico y tratamiento de diferentes patologías, con posibilidades terapéuticas enormes y generadoras de nuevas oportunidades para el tratamiento de enfermedades como el cáncer, las de tipo autoinmunes, las inflamatorias, infecciosas y degenerativas. Su gran ventaja es poder dirigir la terapia contra las células dañadas o moléculas implicadas en la enfermedad, sin afectar al resto de células y tejidos sanos.

   Desde ese descubrimiento, los laboratorios evolucionan cada año en sus logros, generando medicamentos cada vez más eficaces que ayudan al cuerpo a defenderse cada vez de mejor manera contra estas enfermedades.

   Sus investigaciones, que decidió no patentar, ya que las consideraba patrimonio universal, hoy se aplican en campos que van desde el tratamiento del cáncer hasta el diagnóstico del embarazo.

   Es claro que el Nobel a Milstein fue merecido. Pero es posible que su nombre, con el tiempo, exceda largamente el haber recibido ese premio para ser recordado. 

   Su descubrimiento posiblemente lo convierta en una de las personas que más benefició a la humanidad y es posible que la medicina del futuro se construya en base a su trabajo.

   César Milstein, el último argentino en ganar un Nobel, falleció el 24 de marzo de 2002, a los 74 años, en Cambridge, Inglaterra.