Tras la derrota, proyectan asistencia “anti devaluación” 

17/8/2019 | 06:30 |

La columna semanal de Ricardo Salas, corresponsal de La Nueva. en Casa Rosada.

Archivo La Nueva.

   Ya empezando a bajar la espuma electoral, la gobernadora María Eugenia Vidal proyecta un paquete de medidas económicas y sociales orientadas a la clase media y a las pymes, tras los resultados adversos para el oficialismo de Juntos por el Cambio en las primarias de la semana pasada.

   En líneas generales, el esquema vidalista pasa por "provincializar" la campaña, pero con el foco puesto en la gestión bonaerense durante estos 70 días que restan hasta las elecciones generales del 27 de octubre.

   Pese al hermetismo e indiferencia en la cúpula de la alianza gobernante, básicamente se supo que las medidas apuntan a mitigar la turbulencia cambiaria que vuelve a impactar en tierras bonaerenses. En tándem trabajan el jefe de Gabinete, Federico Salvai y el ministro de Economía, Hernán Lacunza.

   Pocos creen en La Plata que el paquete económico lanzado por el presidente Mauricio Macri para inyectar dinero en el bolsillo del electorado pueda influir en el resultado de octubre. Por eso, Vidal también analiza medidas para mejorar el clima social pero en una reflexiva atmósfera solitaria, como parece haberle aconsejado su entorno de máxima confianza. Cada devaluación le pega de lleno a la Provincia.

   Por cierto, la política de aislamiento en calle 6 no benefició a Vidal. Tampoco a un equipo técnico ministerial que, a juzgar por sus rostros, parecen estar más cerca de ir hacía un funeral que a organizar un nuevo “retiro espiritual” .

   En voz baja aquellos que frecuentan la sede gubernamental sostienen en gran medida que en las PASO hubo un “voto castigo” a las medidas económicas de Macri. Al final, ganó la realidad, lo que la gente decía en las calles y en los comercios.

   “Con aciertos y errores, Macri no sólo unió al peronismo sino que transformó electoralmente en vulnerable a María Eugenia”, coinciden funcionarios y legisladores que parecen haber lanzado un operativo para levantar el autoestima de la gobernadora

   En el caso de la Provincia, la diferencia electoral entre Axel Kicillof y Vidal parece casi irremontable, porque bien puede influir el “voto ganador” en la puja.

   Ya casi tiene dudas que la imagen de Macri fue erosionada al compás de la realidad económica y social. De ahi, Vidal y los intendentes de Juntos por el Cambio ven peligrar sus reelecciones producto de las políticas erráticas del Gobierno nacional.

   Entienden que la elección del domingo se “nacionalizó” entre el electorado bonaerense. Incluso en el oficialismo se habla de pegar un golpe de timón e impulsar una campaña de “abajo hacia arriba”. Es decir, el objetivo sería asegurarse la “boleta local” y así sumar más votos municipales para impulsar además la boleta de la gobernadora. Se sabe, los intendentes se guían por instinto de supervivencia. 

   "Cuando los jefes comunales se arriman al Gobierno nacional, pierden credibilidad y votos", dicen. Sin embargo los alcaldes oficialistas del interior bonaerense que lograron triunfos en sus distritos no coinciden con esa visión. Encerrarse en la propia idea puede terminar siendo la peor medicina.

   “5 de cada 10 bonaerenses optaron por el idioma comprensible peronista del Frente de Todos y no por la continuidad de la gestión de Vidal”, celebró el massismo legislativo tras la aplastante elección que dejó a Kicillof en el umbral de la gobernación.

   “Crearon un relato de una Provincia donde las escuelas y los hospitales funcionan mejor que antes, y gobernaron mirando el microclima, no la realidad”, se subraya en Legislatura cerca de donde tiene despacho el ahora influyente diputado de la Sexta por Unidad Ciudadana, Carlos “Cuto” Moreno.

   También se advierte sobre el futuro inmediato: “Están políticamente fuera de eje porque la gente no los votó. Se vienen tiempos difíciles, dejan un desastre económico y una situación social muy frágil", concluyen desde el massismo.

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