Compitió en la década del '90

“El riesgo y la responsabilidad de mi profesión son aspectos que podría aplicar en el Midget”

5/5/2019 | 06:30 |

El pediatra bahiense Antonio Di Giglio será uno de los volantes que conformarán la nutrida nómina de “retornados” en el Campeonato Invernal 2019. El recuerdo de su primera incursión y el papel que podría jugar la medicina a la hora de acelerar.

Fotos: Emmanuel Briane- La Nueva. y gentileza Antonio Di Giglio.

Por Tomás Arribas / tarribas@lanueva.com
(Nota publicada en la edición impresa de hoy)

   Un doctor con todas las letras! Médico y abogado, aunque su distinguida reputación la adquirió ejerciendo la pediatría, el bahiense Antonio Di Giglio (61 años) será uno de los tantos que volverá a despuntar el vicio del derrape en el óvalo aldense, en la edición Invernal 2019.

   Su caso lleva consigo una particularidad, la inherente a su profesión. Pues, podríamos contar con los dedos de una mano los casos de pilotos de Midget “académicos”; aunque lejos estamos de querer asociar a la divisional con determinado estrato social.

   La afición contemporánea, probablemente no tenga registro en sus retinas de la efímera incursión de Di Giglio en la categoría, allá a principios de los '90, cuando aún se aceleraba en el anillo naranja de Tiro Federal.

   “Siempre corrí para divertirme. Aunque, por supuesto, todo aquel que corre en algo va a querer ganar. El día que debuté di una vuelta y media adelante, pero después me pasaron porque yo no sabía manejar. Era un piloto sin recursos y medianamente competitivo. Los top 10 eran inalcanzables, pero así y todo me las ingeniaba para luchar y acelerar", resumió Antonio, quien regresa con la ex unidad de Luciano Benedetti.

   "Conocí la pista de Aldea Romana -agregó- por mi hermano Bruno (ex piloto), quien sigue a su yerno (NdR: Leonel Ramos). Caminando los boxes y mirando los autos, se me encendió la llama nuevamente. Justamente por eso no quería ir a la pista. De un día para el otro se dio la posibilidad de volver, pude manejar varios autos que me prestaron, comprobé que todavía estoy capacitado para hacerlo y, con el apoyo de la familia, decidí comprar un auto y correr. Sé que estoy en la 'B' y que va a ser muy difícil. Pero, además de divertirnos, vamos a tratar de clasificar".

   —¿Por qué creés que no abundan profesionales en la categoría?

   —Ojo que a los médicos nos gusta mucho el deporte. De hecho, la mayoría somos aficionados a determina actividad. Lo que pasa es que, ejerciendo una práctica profesional, vos podés hacer casi de todo menos correr en autos. Siempre me quejé de eso. Es todo muy caro y demanda mucho tiempo. Si decidís jugar al golf, por ejemplo, te comprás los palos y listo; pero acá cuesta demasiado mantener un auto para un campeonato como el de Midget.

   "Mientras se pueda, uno tiene que darse los gustos y hacer lo que le gusta; siempre manteniendo un equilibrio, claro. Uno es hijo, padre, amigo y profesional, por lo que tiene que dedicarle su debido tiempo a todo. Ahora que pude acceder, no lo dudé", indicó.

   —¿Considerás que tu profesión te hace ver el Midget de distinta manera al resto?

   —Creo que me ayuda a dimensionar el riesgo, porque siendo médico, automáticamente pienso en el padre que me confía el cuidado de lo que más ama. En este caso, el riesgo y la responsabilidad de mi profesión son aspectos que podría aplicar en el Midget.

   "De todos modos, en el momento de correr no hay miedos. En mi primera época, los autos eran puros caños y los pilotos estábamos muy desprotegidos. El Midget de hoy es sumamente competitivo y seguro. El reglamento es pulido y actualizado permanentemente", enfatizó.

   "Conozco a muchos midgistas y hasta he atendido a muchos de sus hijos; algunos de ellos actuales pilotos. Atendí a Luciano Benedetti, a Juan Cruz Rodríguez y al debutante Mauro Acuña, entre otros. Les voy a pedir que respeten al pediatra", bromeó Di Giglio, entusiasmado con su vuelta al ruedo.

"Tuve la suerte de compartir pista con grandes campeones”

   Inevitable para Antonio Di Giglio, la nostálgica retrospección hacia principios de los '90, momento en que iniciaba su fugaz aventura en el Midget.

   "Cuando mi hermano Bruno decidió hacer un chasis Medina 0km, me ofreció el suyo y me preguntó si quería correr. Ni lo dudé. Me acuerdo que teníamos una cupé Fiat 125, que tenía un motor que yo usaba para las picadas. Eduardo Natali, por entonces mecánico, armó ese motor para el Midget (NdR: Chasis "Camilli") y así debuté. No era la gran cosa, pero andaba bien. Al tiempo decidí dejar, porque era todo muy competitivo y yo estaba muy ocupado con la profesión", rememoró.

   "Debuté en el Estival 1991 y corrí hasta el 93/94. Después volví en la temporada siguiente, cuando el reglamento era más flexible con la participación. Me acuerdo que un día fui al taller (NdR: el mismo galpón donde hoy guarda su unidad), le saqué el polvo al auto y volví. Fueron apenas cuatro carreras para sacarme el gusto. Fue una época muy linda la de Tiro Federal; tuve la suerte de compartir pista con grandes campeones, como Daniel Vicente, los hermanos Salaberry, Sergio Urretabiscaya, Colturi y Rossini, entre otros", cerró.

Ficha personal

   **Nombre: Antonio Di Giglio

   **Fecha de nacimiento: 1 de enero de 1958 (61 años).

   **Estado civil: Casado con Marcela.

   **Hijos: 7 (María Antonella, María Ornella, Daiana, Franco, Manuel, Sofía y Julieta).

   **Nietos: 2 (Isabella y Baustista).

   **Debut: Estival 1991/92 (Tiro Federal).

   **Chasis/Motor: Atención propia, con motores de José Castellano.

   "Quiero hacer una mención especial para mi familia, que tanto me apoya en esta locura. En principio, el recuerdo de mi papá Luis, que hace casi 13 años que no está más con nosotros. Después, el agradecimiento a mi mamá María; a mi hermano Leonardo que vive en Italia, quien me hará llegar un equipo Sparco de competición con buzo antiflama y botas; a mi hermano Bruno, a mis hijos, mis nietos y a mis mecánicos", cerró.

 

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