Lorena Forte dirige "Febrero" y sigue la huella de grandes maestros

Lorena Forte dirige "Febrero" y sigue la huella de grandes maestros

13/4/2019 | 06:30 |

La actriz y directora repone “Febrero”,  mañana y todos los domingos de abril, desde las 18, en O’Higgins 578.

Staff completo de "Febrero". Foto: Gentileza Renzo Luna Chima.

Franco Pignol / fpignol@lanueva.com

 

   Lorena Forte, testigo y protagonista de una parte del teatro bahiense contemporáneo, repone “Febrero” mañana, desde las 18, en el espacio Pez Dorado (O’Higgins 578). Pero su historia sobre los escenarios comenzó hace cerca de 30 años.

 

   Llegó desde Junín junto a su familia y comenzó a estudiar en la Escuela de Teatro. Enseguida empezó a trabajar junto al grupo de teatro Caos.

 

   Aquella sociedad logró traer a Bahía Blanca a algunos directores que pintaban bárbaro y que hoy son consagrados. Hablamos de Rafael Spregelburd, Javier Daulte y Claudio Hochman, entre otros.

 

   “Conseguíamos algún espacio, producíamos todo y contratábamos a algún director de Buenos Aires para que nos viniera a dirigir. Spregelburd recién comenzaba, pero ya se notaba que era un genio. Fue un comienzo divino. Paraba en nuestras casas y trabajamos mucho. Él fue quien nos recomendó a Daulte, quien en aquella época venía con su hijito (Agustín, quien hoy tiene unos 25 años)”, recordó con alegría Lorena Forte.

   Todo fue de a poco. Los primeros trabajos fueron como asistente, pero luego le llegó el turno de actuar en “Otelo”, con dirección de Hochman.

 

   “Ahora creo que está viviendo fuera del país, pero en aquel momento Claudio también dirigió algunos infantiles con el grupo Caos en Bahía”, aclaró. Más grande, decidió irse a vivir a Buenos Aires, en donde se quedó durante 16 años.

 

   —¿Qué otro trabajo recordás en Bahía en aquella época, antes de irte a vivir a Buenos Aires?

 

   —Hicimos “Demóstenes Estomba” con Jorge Habib, Marcelo Marzoni, Leandro “El Toma” González y Hugo Jesús Ledesma. Fue dirigida por Daulte. Esa obra fue particular porque tenía dramaturgia compartida. Recuerdo que estaba basada en un texto del escritor bahiense Mario Ortiz. 

 

   —¿Qué opinó Mario Ortiz?

 

   —No sé si le gustó mucho el resultado final porque lo pasamos al lenguaje teatral y quizás le quitamos mucho contexto histórico. Pero bueno, los textos de él están buenísimos. Es un genio.

 

   Otra de las singularidades de Lorena es que formó parte del elenco de la primera Comedia Municipal de la historia de Bahía Blanca, hace exactamente 25 años. Luego volvería para dirigir “Gore” (de Daulte) para el mismo organismo, en el año 2008.

 

Una historia de ida y vuelta

 

   Cuando corría el año 2000 Lorena decidió irse a vivir a Buenos Aires gracias a una beca de estudios de teatro y danza que recibió de parte de la Fundación Antorchas.

 

   “El primer año viajaba todas las semanas. El segundo año me la renovaron y me quedé a vivir allá, donde aproveché a entrenar con Daulte. Se armó un vínculo hermoso”, recordó.

 

   Empezó a trabajar, formó sus vínculos y tuvo una hija. Fueron 16 años en la Capital Federal.

   “Fue un período muy fuerte teatralmente. Hubo una renovación tremenda en cuanto al lenguaje teatral. Estos nuevos dramaturgos, autores y directores planteaban una mirada diferente sobre el hecho teatral. Hacen una ruptura entre el texto y el lenguaje teatral. Se empieza a hablar del teatro de la desintegración y cosas que quizás son muy difíciles de explicar, pero la tenían súper clara”, dice Lorena.

 

   La última etapa allá la hizo junto a Ricardo Bartís.

 

   “Valoro mucho a mis maestros. Me abrieron la cabeza. Bartís es una máquina de hacer y de hacer pensar sobre el lenguaje, lo temático, la postura frente al teatro, la afirmación de la pruducción independiente, todo con un rigor tremendo. Claro que también tiene sus contradicciones. Hay que estar ahí. A veces te querés ir corriendo. Es un lugar muy intenso”, explica Lorena.

 

   Se decidió volver a Bahía Blanca hace tres años por cuestiones personales. Su hija Delfina ya era una adolescente y estaba por comenzar el secundario. 

 

   Se le presentaron distintas preguntas: ¿cómo quería vivir? ¿es sana la vida agitada de la gran ciudad? 

 

   Su familia estaba en Bahía. Enamorarse de un bahiense fue lo que finalmente motivó la decisión indeclinable.

 

   “Me daba  un poco de miedo perder tiempo junto a mi hija. Era ella o yo porque estaba trabajando todo el día, con muchas ganas de hacer cosas, pero Buenos Aires se torna hostil para eso teniendo una hija. Como actriz trabajé mucho, pero nuestro trabajo es impredecible”, asegura.

 

   Bahía le dio la posibilidad de generar, sin estar corriendo todo el tiempo. Comenzó dando talleres y dirigió dos obras de teatro mientras preparaba el estreno de su primera obra como dramaturga y directora: “Febrero”.

 

   Actualmente va por la tercera reposición y tiene funciones mañana y los próximos domingos de abril, desde las 18, en el espacio cultural Pez Dorado (O’Higgins 578).  La última función será en mayo, en el Bahía Teatro.

 

La reposición de una obra de pérdida y vitalidad

 

   “La escribí en Buenos Aires, fue un proceso largo junto a Carolina Martín Ferro, una compañera y amiga que me enseñó la disciplina para escribir. No me considero dramaturga, pero esa obra fue un proceso de una época particular en mi vida. Creo que logré una cierta contundencia”, detalla.

 

   —¿De qué se trata?

 

   —Son tres mujeres hermanas protagonistas y un hombre. La obra trata sobre lo que genera en esta familia la pérdida de un familiar, cómo se organiza la vida después de eso. Es lo que ocurre directamente luego de la muerte.

 

   —¿Es un drama?

 

   —Por supuesto que está atravesada por el dolor, pero también yo siempre digo que en algún punto la muerte también imprime una vitalidad, esto de “vamos para adelante”.

 

   —¿Hubo una pérdida familiar en tu vida a la hora de escribirla?

 

   —Había fallecido mi abuelo, pero fue incosciente. Simultáneamente en esa época estaba leyendo “El erotismo” (Georges Bataille) y me pegó muy fuerte la idea del horror al cadáver, al cuerpo sin vida. Fui al velorio de mi abuelo y me resultó impactante. De ahí nace la obra.

 

Ficha técnica y coordenadas

   —Obra: “Febrero”.

   —Cuándo y dónde: Domingos de abril, a las 18, en O'Higgins 578.

   —Dramaturgia y dirección: Lorena Forte.

   —Elenco: Sol Di Lernia, Andrea Borello, Pablo Cangioli y Rosina Gúngolo.

   —Música en vivo: Delfina Giorlandini.

   —Diseño escénico: Cecilia Taybo.

   —Asistencia técnica: Claudia Pappalardo, Facundo Arrimada y Gustavo Castiglia.

   —Diseño gráfico: Valentina Conti.

Mustang Cloud - CMS para portales de noticias